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GP de Abu Dabi F1 2018: Entre despedidas, Hamilton sigue ganando

AmpliarFernando Alonso y Lewis Hamilton en Yas Marina - SoyMotor.comFernando Alonso y Lewis Hamilton en Yas Marina

Último Gran Premio de la temporada 2018, en el espectacular entorno del circuito de Yas Marina. No tanto así el trazado, que tras un prometedor primer sector con curvas rápidas enlazadas y una gran recta, se encamina a una casi interminable sucesión de curvas de 90 grados. Una pista muy plana, pero que se ha convertido en la que cierra el año en los últimos tiempos, y por lo tanto, lugar de despedidas. Este año, muchos pilotos decían adiós a sus equipos para dirigirse a otros, mientras que algunos lo hacían de la categoría. Obviamente, entre todos ellos, la despedida más significativa era la de Fernando Alonso, que en 2019 no estaría en la parrilla, aunque dejaba abierta la puerta a un retorno en el futuro, obviamente en caso de contar con un equipo competitivo, algo con lo que no ha contado en los últimos cinco campeonatos. McLaren le homenajeó con una decoración especial en su monoplaza, jugando con los colores de su casco.

También hubo que celebrar llegadas, como la de Robert Kubica, que tras ocho años volverá en 2019 a ser piloto titular en F1, de la mano de Williams, acompañando así a George Russell. Regreso de alta carga emotiva, con mucho tinte de superación, pero también con dudas sobre el rendimiento del polaco a los mandos de un monoplaza, y si este le permitiría demostrar que aún quedan trazas de un talento del que nos vimos privados por un desafortunado accidente en un rally. 

Y además de todo eso, cayó como una bomba la reclamación formulada por Haas contra Racing Point Force India sobre los coches usados por estos últimos, al considerar que, tratándose de un nuevo equipo, no podía usar el monoplaza que ya había utilizado una escudería antigua, con la consecuencia además de que en el plano económico no podrían percibir las cantidades a las que tendría derecho la antigua Force India, sino pasar por la penitencia de dos años con ingresos menores en el reparto entre los equipos. Una reclamación que de momento fue rechazada, aunque cabría la posibilidad de nuevas noticias en relación al reparto de dinero.

 

ENTRENAMIENTOS LIBRES

Tres compuestos, los más blandos de la gama Pirelli, estarían disponibles para este fin de semana, el superblando como el más duro, el ultrablando como el medio y el hiperblando como el más prestacional de todos. Selección lógica especialmente por las temperaturas nocturnas a las que se disputaría buena parte del fin de semana. El sol lucía en la primera sesión de entrenamientos libres, poco representativos por disputarse con luz diurna y más calor, hasta 28 grados, además de con la pista muy sucia. En esta sesión participarían Antonio Giovinazzi por Charles Leclerc en Sauber, y Robert Kubica por Sergey Sirotkin –bastante enojado con la decisión del equipo– en Williams.

Una bonita novedad fue que Lewis Hamilton lució el número 1 en el frontal de su Mercedes, sólo para esta sesión, recuperando así el número 1, algo que no vimos en la parrilla desde el año 2014 en el Red Bull de Sebastian Vettel. Sería su compañero, Valtteri Bottas, quien marcó el primer tiempo de la sesión, con un lento 1'55''540 con hiperblandos, que fácilmente fue superado por Vettel, también hiperblandos, con 1'41''135. Pero Hamilton puso el número 1 en el primer lugar con su 1’39’’675, siempre probando el hiperblando.

Sin embargo, los Red Bull empezaron a mostrar su buen estado de forma. En cuanto entraron a pista, Daniel Ricciardo se colocó en segundo lugar, y al poco tiempo, Max Verstappen encadenó varias vueltas hasta marcar un 1'39''287 que le colocaba en el primer puesto provisional de la sesión. En el segundo y el tercer sector, los monoplazas austríacos destacaban sobre sus rivales con holgura, mientras que el primer sector era el Mercedes el que llevaba la delantera.

Mediada la sesión, Marcus Ericsson tuvo el tradicional susto a la salida de la curva 1 en el cual, tras ir un poco más allá del asfalto, el monoplaza pierde el agarre y padece un fuerte sobreviraje, que el sueco no fue capaz de controlar, hasta el punto de impactar frontalmente con el muro de la zona interior del trazado, dañando su alerón trasero que, descolgado, le acompañó en su lenta vuelta de regreso a los boxes. Un mal comienzo para el fin de semana de despedida de su equipo y de la F1.

Lewis Hamilton mejoraba sus tiempos, mientras probaba todos los compuestos disponibles, y con un 1'39''543 se colocaba en segunda posición. Además, comprobaba que el motor de su Mercedes, el mismo que había fallado en Brasil, se podía salvar. Mientras tanto, Bottas cometía varios errores: en las curvas 5 y 6, o en la 17 y 18, en la zona del Hotel. Tampoco Verstappen se libraba de salirse en la chicane de las curvas 5 y 6, pero al final lograba el mejor tiempo definitivo con un 1'38''491, con Ricciardo a 0'454 segundos, los Red Bull los únicos capaces de rodar dentro de los 1'38, mientras que los Mercedes copaban el 1'39, con Hamilton en tercer lugar –1'39''452, a 0'961 segundos de Verstappen y Bottas cuarto con un 1'39''543.

Los Ferrari no mostraban un buen ritmo inicial, cayendo al séptimo y octavo lugar, con Kimi Räikkönen por delante, aunque sus tiempos eran muy parejos, si bien rozando los dos segundos de desventaja. Delante de ellos se habían colocado Esteban Ocon en quinto lugar y Kevin Magnussen en el sexto. Por su parte, Carlos Sainz comenzaba con buen pie el fin de semana de despedida de Renault con destino a McLaren. Una McLaren que no levantaba cabeza, con Stoffel Vandoorne en 18ª posición y Fernando Alonso en la 19ª. Sólo eran más rápidos que el Williams de Robert Kubica, que cerraba la tabla con una desventaja de 1'499 segundos respecto a su compañero Lance Stroll, en 15º lugar.

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Justo al terminar la sesión, y mientras los pilotos podían dirigirse a la parrilla de salida para practicar la maniobra de arranque de la carrera, Lewis Hamilton se metió a los boxes, pero entró demasiado rápido y cruzó el carril, para salir de nuevo al trazado. El inglés insertó la marcha atrás, regresó al carril de entrada a boxes y se dirigió hacia ellos, lo que provocó que fuera llamado por los comisarios, que habían tomado nota de la irregular maniobra del campeón del mundo y habían abierto una investigación, que se saldó únicamente con una amonestación.

La segunda sesión de entrenamientos libres se disputó, por supuesto, con sol y 30 grados iniciales que fueron descendiendo de manera conjunta con el sol, que mediada la sesión ya se había ocultado en el horizonte dando paso a una luna llena y a la noche que sólo los focos del circuito lograban disipar. Stroll marcó el primer tiempo de la sesión, un 1'41''081 bastante pobre con el hiperblando. Obviamente, de inmediato fue superado, en este caso por Räikkönen y luego por Vettel, ambos con superblandos, el alemán sólo 0'046 segundos más lento que su compañero de equipo, que había marcado un 1’40’’224.

Sin embargo, fueron los Mercedes los que comenzaron a marcar tiempos muy competitivos, Bottas con el ultrablando, Hamilton con el superblando. El finlandés marcaba un 1'38''600, que ni Hamilton, ni tampoco Verstappen con el ultrablando podían superar. Y eso que Hamilton lo intentaba, saliéndose de pista en la curva 11, después de la segunda recta. Peor, sin embargo, fue la salida de pista de Verstappen, que al tomar la curva 20, penúltima de la pista, se fue largo y acabó subido a la salchicha exterior que había colocado la organización para evitar que se abusase del exterior de la pista, con una altura de 50 milímetros.

Esa salchicha se había ido desintegrando en la primera sesión, con el paso de algunos monoplazas que se subían ligeramente al mismo. Pero Verstappen se subió por completo y el suelo de su monoplaza resbaló sobre la protuberancia, dejando al holandés sin dirección y sin posibilidad de frenado, con su Red Bull apuntando directamente hacia los muros. Por suerte, al terminar el badén y bajar de nuevo al suelo, el holandés pudo retomar el control con la única consecuencia de pasar por boxes para revisar el suelo de su monoplaza. Sin embargo, dejó una imagen poco tranquilizadora, más después del accidente de Sophia Flörsch en Macao el fin de semana anterior, y que ha puesto en entredicho este tipo de medidas. Que más adelante Charles Leclerc pasara por encima de este elemento dañando su monoplaza sólo hizo que confirmar la necesidad de replantearse este tipo de artilugios en los circuitos.

Con el sol oculto y con todos usando el hiperblando para simular la clasificación, la imagen fue clara. Bottas marcó un 1'37''236 que nadie podría superar, pero Verstappen se quedó muy cerca, a sólo 0'044 segundos, tras mejorar su vuelta después de haberse encontrado con algo de tráfico en su primer intento, que no había sido un mal tiempo, pero seguro que era mejor que la segunda vuelta. Tercero fue Daniel Ricciardo, confirmando la velocidad de los Red Bull, y cuarto Hamilton. Los Ferrari se acercaron en esta sesión, quinto Räikkönen y sexto Vettel, con el coche mucho más equilibrado en las distintas partes del trazado. Lo magnífico, pero difícilmente repetible en sesiones posteriores, es que los seis primeros estaban separados por tan solo 0'333 segundos. Romain Grosjean, séptimo, ya estaba a 0'824 segundos de distancia, marcando con nitidez el corte del grupo de cabeza con el resto de la parrilla.

Sainz y Alonso acabaron juntos en 12ª y 13ª posición. Si para el piloto de Renault eso suponía verse muy retrasado respecto a Hülkenberg –en octavo lugar para el de McLaren era un interesante resultado, con Vandoorne antepenúltimo. Claro, que había pilotos como Pérez o Leclerc, por detrás de Alonso, que sería razonable esperar que en el momento decisivo –la clasificación estuvieran por delante de él.

Los neumáticos, en clave de carrera, eran un quebradero de cabeza en general. El hiperblando no parecía durar demasiado, salvo en los Red Bull, que podían sacarle algo más de partido en tandas largas, si bien en esta pista podría ser recomendable empezar con este compuesto la carrera para tener mejor tracción, siempre escasa en un trazado con tan poco uso. Max Verstappen marcaba con diferencia el mejor ritmo de carrera con el hiperblando, seguido de Ricciardo, situación que se invertía en el caso del ultrablando, donde el australiano marcaba la pauta. Con los neumáticos más blandos, por lo tanto, los Red Bull eran la fuerza dominante y además tenían el ritmo a una vuelta para estar con Mercedes. Una Mercedes que sólo con el superblando, el más duro de los compuestos, lograba buenos tiempos en tandas largas, con Hamilton por delante de Bottas. Los Ferrari sufrían con todo tipo de gomas, pero especialmente con las dos más blandas, así que a priori parecían lejos de poder luchar en este Gran Premio, ni a una vuelta ni en carrera, salvo que el comportamiento del monoplaza se corrigiese notablemente.

El sábado, en la tercera sesión de entrenamientos libres, como siempre con sol y 31 grados. Obviamente, iba a ser una sesión preparatoria para la clasificación, de ahí que el hiperblando fuese el neumático generalizado. Los Ferrari marcaron los primeros tiempos, con Räikkönen empezando con un 1'39''265, lejos todavía de los tiempos que se verían, y que Vettel superó marcando un 1'38''668. Para el finlandés, el mayor problema fue cruzar la línea del carril de boxes, regresando a pista, lo que movió una investigación de los comisarios que finalmente no mereció sanción: hubiera sido extraño tras hacer Hamilton algo parecido, pero habrá que ser más severos con ello en el futuro.

Por su parte, Leclerc perdía el control de su Sauber en la curva 19, justo al pasar bajo el hotel, e impactaba con la trasera de su monoplaza, dañando el alerón trasero severamente, pero pudiendo volver a los boxes. Tras eso, salieron los Mercedes y Red Bull, con Hamilton colocándose en segundo lugar, a tres décimas de Vettel, pero Bottas viéndose perjudicado por la bandera amarilla causada por Leclerc. Por su parte, Verstappen se colocó tercero, a 0'418 segundos de Vettel.

Llegando al final de la sesión, fue Hamilton el que marcó el mejor tiempo, con un 1'37''176 que Räikkönen no fue capaz de igualar, quedándose a 0'288 segundos del inglés, y con Vettel a 0'411 segundos. Verstappen se colocaba por delante del Mercedes de Bottas, y muy por delante del sexto, Ricciardo, que tuvo que parar su Red Bull pocos minutos antes de acabar la sesión, pero sin consecuencias serias en el monoplaza.

El momento absurdo lo protagonizaron Romain Grosjean y Pierre Gasly en la curva 17, cuando el piloto de Toro Rosso se encontró con el Haas rodando lento, y recriminó a su compatriota la situación, tocándose y dañando el lateral del Toro Rosso. La acción no mereció sanción alguna, por lo que sólo quedó en una falta de entendimiento.


CLASIFICACIÓN

Con el sol declinando y 33 grados, dio comienzo la primera ronda de la clasificación, en la que los Mercedes eran favoritos y los Ferrari parecía que habían recuperado su posición como segunda fuerza a una vuelta. De hecho, comenzaron marcando el ritmo con el hiperblando, Vettel certificando un 1'36''946 para colocarse primero, si bien luego lo rebajó en su segundo intento a 1'36''775, que quedaría como el mejor tiempo de la sesión. 

Bottas sacó a relucir su velocidad en esta pista y se colocó segundo a sólo 0'014 segundos de Vettel, y superando por poco a Hamilton, que estaba tercero 0'053 segundos. Con Räikkönen cuarto, Ricciardo quinto y Verstappen sexto, los primeros ya habían hecho su trabajo, aunque luego se les colaran por medio Esteban Ocon, cuarto, y Charles Leclerc séptimo. Eran precisamente desde el décimo, Leclerc, para abajo que tenían que volver a pista para certificar su pase.

La pelea no fue sencilla, y en ella destacó por última vez en una clasificación Fernando Alonso, que en el último momento colocaba su McLaren en 14ª a posición, a 1'115 segundos del mejor tiempo, y clasificándose para la segunda ronda por apenas 0'104 segundos. Una gran vuelta. Justo delante de él estaba Sainz, mientras que el primer eliminado era Brendon Hartley con el Toro Rosso, por delante de Gasly. El francés venía en una vuelta suficiente para pasar el corte, pero en la penúltima curva su motor empezó a fallar, y perdió potencia en los últimos metros, lo que le hizo caer eliminado. Vandoorne superó a los Williams, cuya guerra particular la volvió a ganar Sirotkin, con Stroll como último clasificado.

La segunda sesión vería el paso del día a la noche. Y entrar en juego las estrategias. Todos los pilotos, salvo Alonso, Sainz, Hülkenberg, Leclerc y Ericsson, hicieron uso del ultrablando, el compuesto medio en esta carrera. Sin duda, Hamilton le sacó el mejor partido posible, y batió por primera vez el récord de la pista, marcando un 1'35''693 que quedó como el mejor de la sesión, y que dejaba a todos los demás muy lejos, el primero Bottas a 0'699 segundos. Vettel mejoró en un segundo intento con el ultrablando para colocarse tercero, pero el mayor riesgo era para Verstappen. Su primera vuelta fue mediocre, y estaba en décima posición, y a 1'558 segundos con un tiempo de 1'37''251. El holandés fue el único de los pilotos de cabeza que tuvo que hacer uso del hiperblando para garantizar su pase a la última sesión, lo que logró con un 1'36''144 que le permitió ser segundo finalmente, a 0’451 segundos. Los demás usaron el hiperblando sólo testimonialmente, pero Verstappen debería empezar la carrera con el menos duradero, aunque es cierto que el holandés había demostrado poder alargar su vida útil el viernes.

Alonso no pudo repetir su gran actuación, y esta vez quedó el último netamente, acompañando entre los eliminados por Sergio Pérez, Kevin Magnussen, Ericsson y Sainz, el primero de ellos que podría elegir los neumáticos para empezar la carrera desde una buena posición. Ricciardo fue décimo, no precisamente holgado, y estaba listo para marcar una vuelta con el hiperblando cuando su equipo le informó de que, por tan sólo 0’018 segundos, había pasado el corte y podía abortar la vuelta.

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La definitiva tercera sesión no tuvo color y fue un monólogo de Hamilton tanto en el primer como en el segundo intento, certificando la 83ª Pole Position de su carrera en F1 y cercenando con ello de manera definitiva la posibilidad de que Verstappen se convirtiese en el Poleman más joven de la historia: ese récord permanecerá así en manos de Vettel.

El primer intento de Hamilton no fue bueno porque se pasó de frenada en la segunda chicane. Aún así, su vuelta fue tan buena que marcó un 1'35''295 que era un nuevo récord. Vettel quiso dar la impresión de que la lucha estaba abierta, cuando con su 1'35''352 se colocó segundo a 0'057 segundos. Bottas era tercero, Ricciardo cuarto, Räikkönen quinto, Verstappen sexto, y en el segundo grupo, Grosjean lideraba sobre Hülkenberg, Leclerc y Ocon.

En el segundo intento sólo Verstappen abortó su vuelta. Hamilton se aseguró de hacer una vuelta perfecta, quizás demasiado. Con el coche impecable en todos los sectores, marcó un 1'34''794 que le dio la Pole definitiva. Sólo Bottas pudo bajar a esos tiempos, pero lejos con su 1'34''956. Vettel mejoraba, pero sólo podía ser tercero, ya en el 1'35''125; Kimi Räikkönen certificaba la segunda línea para Ferrari, y la tercera era íntegra para Red Bull, con Ricciardo por delante de Verstappen en la última carrera con el equipo. Tras ellos, Grosjean quedó séptimo, Leclerc octavo, Esteban Ocon mejoró a noveno y Nico Hülkenberg partiría finalmente décimo.

En la última clasificación del año, los Mercedes volvieron a dominar con mano de hierro con un doblete que les colocaba en una posición inmejorable para la carrera. Y aunque los Ferrari estaban justo detrás, parecía que sólo el ritmo de carrera de los Red Bull podría ser un motivo de preocupación para los campeones del mundo. Aunque para eso, deberían haber estado en segunda fila.


CARRERA

El cielo estaba algo nublado con amenaza de lluvia pese a los 31 grados, algo insólito en esta carrera. De hecho, en la vuelta 23 empezó a lloviznar, pero no fue lo suficiente como para comprometer la carrera y necesitar acudir a los neumáticos de agua en ningún momento. En la parrilla de salida todo estaba previsto para una carrera de seco, y quien podría ganar bastante en el momento de apagarse los semáforos era Verstappen, con neumáticos hiperblandos.

Y de hecho, el holandés partió bien desde la sexta posición, pero un fallo eléctrico le hacía perder impulso y verse superado por varios rivales, mientras por delante las posiciones estaban estables, con Lewis por delante de Bottas y Vettel, sin problemas en la primera curva, en la que Alonso sí tuvo que tomar el exterior de la pista para evitar algún encontronazo. Por su parte, Leclerc, también con hiperblandos, acosaba en la primera recta a Ricciardo, y al llegar a la frenada de la curva 8 estaba en disposición de atacarle, lo que hizo en la segunda recta, justo en el momento en el que se desplegaba el coche de seguridad en la carrera.

Y es que por detrás de él, Grosjean y Hülkenberg dirimían su posición. El alemán superaba al francés en la curva 7, pero asfixiaba en exceso al Haas, que incapaz de desaparecer, tocaba con su rueda delantera izquierda la trasera derecha del Renault, catapultándolo. El Renault volcó una vez, y luego otra más, y se detuvo boca abajo al lado de las barreras. Ahí vimos lo peor –lo único, quizás– del halo, ya que Hülkenberg estaba atrapado y encima, había fuego en la trasera del coche. Los comisarios actuaron rápido, y Nico estaba en perfecto estado, pero seguía atrapado, lo que hizo vivir unos segundos angustiosos hasta que dieron la vuelta al coche y el piloto salió por su propio pie. Lo mejor de la carrera, sin duda.

Al paso por meta, Hamilton lideraba por delante Bottas, Vettel, Räikkönen, un magnífico Leclerc, Ricciardo, Grosjean, Ocon, Verstappen, Pérez, Sainz, Ericsson, Gasly, Alonso, Stroll, Magnussen, Vandoorne, Sirotkin y Hartley, que pasaba por boxes para verificar su monoplaza. Las operaciones de limpieza de la pista duraron hasta la vuelta 4, cuando se anunció el relanzamiento de la carrera en la siguiente vuelta. Una vuelta 5 que fue tranquila hasta que en la curva 7, Verstappen atacó despiadadamente a Esteban Ocon, saldando una cuenta pendiente tras Brasil. Pero el motor del Red Bull seguía fallando, así que en la recta le pasaron tanto Ocon como Pérez. El holandés se revolvió en la segunda recta, y recuperó la posición con el mexicano.

En la vuelta siguiente, Max volvió a hacer la misma jugada en la curva 7: lanzarse al interior sin miramientos mientras Ocon tomaba una trayectoria más amplia para traccionar mejor de cara a la recta. Esta vez, la situación fue todavía más ajustada, hasta el punto de que el francés tuvo que apartarse para evitar el contacto. Ocon no perdió la oportunidad de devolverle la jugada en la siguiente curva, pero finalmente Verstappen completó la maniobra en la siguiente recta, colocándose octavo.

Lo mismo había hecho Leclerc con Räikkönen en el mismo punto, para ser cuarto. Sin embargo, algo ocurría en el Ferrari del finlandés, que a los pocos metros de comenzar la séptima vuelta, en plena recta de meta, detenía su monoplaza y abandonaba la carrera, la manera en la que seguro no quería despedirse del equipo que hace 11 años le hizo campeón del mundo. El monoplaza parado provocó que se activase el coche de seguridad virtual.

Era la vuelta 7, Mercedes decidió poner en práctica una estrategia arriesgada, y detuvo en la vuelta 8 al líder de la carrera, Lewis Hamilton, para aprovechar la menor pérdida de tiempo en esas condiciones al realizar la parada. El inglés colocó neumáticos superblandos para completar la carrera, retomándola en quinta posición tras Verstappen. Parecía una opción demasiado optimista, aunque Leclerc y Grosjean hicieron justo lo mismo.

Precisamente mientras acababa esa octava vuelta, y retirado el Ferrari de la recta, la carrera se relanzó. Al paso por meta, la novena vuelta, la clasificación era Bottas, con dos segundos sobre Vettel, que a su vez aventajaba en 4'5 a Ricciardo, y este en 1'5 a un Verstappen que venía recuperando terreno, si bien Hamilton, en quinto lugar, estaba en posición de recuperar el liderato tras las paradas en boxes de todos ellos. Tras ellos, Ocon, Pérez, Ericsson, Sainz, Gasly, Alonso, Magnussen, Stroll, Leclerc, Vandoorne, Sirotkin, Hartley y Grosjean.

Sorprendentemente, Hamilton intentó superar a Verstappen en la frenada de la curva 8, lo que efectivamente realizó. Pero eso no significaba que Max no se revolviese y que en la posterior recta, le devolviese la maniobra, recuperando el cuarto lugar. Por la radio, el ingeniero de Hamilton le recordó que no debería iniciar esa pelea, con la mirada puesta en acabar la carrera, así que Lewis obedeció y dejó cierta distancia sobre Verstappen, que se colocó a rebufo de su compañero de equipo.

Vettel no estaba lejos de Bottas, y le empezaba a presionar. La oportunidad de adelantarle en boxes era real, y a priori tenía la distancia para salir justo detrás de Hamilton, con pista libre. Así que la Scuderia llamó a su único coche en pista en la vuelta 16, le puso superblandos, y lo devolvió al trazado. Sin embargo, la parada no había sido todo lo rápida que debería, así que tras salir del túnel de salida de boxes, Vettel se encontró a su lado a Ocon, con más impulso, y delante suyo. No tardó en adelantarlo en esa misma vuelta, pero tuvo que realizar un trabajo inesperado.

Obviamente, esas décimas perdidas no iba a desaprovecharlas Mercedes, que en la vuelta siguiente, la 17, llamó inmediatamente a Bottas a boxes. Neumático superblando, y por delante de Sebastian con holgura: batalla ganada. Ahora Ricciardo era líder de la carrera, con un buen ritmo, y con la idea de parar lo más tarde posible. Su liderazgo era de 2'1 segundos sobre Verstappen, aunque Hamilton estaba a sólo 3'4 segundos de éste y un colchón de 11’4 segundos sobre Valtteri Bottas. La carrera se ponía en manos de Hamilton, salvo imprevisto, mucho más cuando Verstappen se detuvo en la vuelta 18 y volvió con los superblandos en quinta posición.

Así que Ricciardo se dedicaba a ampliar su liderato, que era de 6'7 segundos en la vuelta 23. En ese momento, empezó a llover ligeramente, algo más en la vuelta siguiente. Si el agua persistía, podría ser necesario colocar neumáticos intermedios, lo que sería una gran oportunidad para Ricciardo: todos tendrían que volver a parar en boxes. El muro de Red Bull estuvo atento, pidiendo a Daniel que cuidase todo lo posible sus ruedas para alargar la decisión lo más posible, por su finalmente llovía con intensidad. Pero el agua no se asentó. Sólo el Sauber de Ericsson circulando lento en la vuelta 25 pudo haber dado una oportunidad a Red Bull si se tomaba alguna decisión en Dirección de Carrera. 

Así que ahí se diluyó la oportunidad, y Ricciardo siguió en pista, poco a poco perdiendo ventaja. Mientras tanto, en la vuelta 28, Alonso hacía  la última parada en boxes de su carrera deportiva en la F1 y volvía a pista en último lugar, tras haber estado en novena posición circunstancial. La emoción la dieron en la vuelta 31 Vandoorne, Grosjean y Ocon. El Haas intentaba adelantar al McLaren, con el Force India al acecho. Grosjean lo lograba, pero Vandoorne no daba su brazo a torcer en la segunda recta, y Ocon se iba por el exterior de ambos para superarlos. Así que Grosjean perdió una posición en vez de ganarla, ante la correosa defensa de Vandoorne, que dejaba muestras de su espíritu batallador en la última carrera.

Finalmente, Daniel no pudo estirar más una parada que era ya necesaria ante la pérdida de tiempo. En la vuelta 34, el líder entró en boxes, y con el superblando volvió en quinta posición a la pista. Hamilton ya era de nuevo líder, con 5'7 segundos de ventaja respecto a Bottas, a quien Vettel presionaba a 1'5 segundos, sin que este pudiese estar tampoco excesivamente tranquilo con Verstappen a 1’8 segundos.

Mientras tanto, Sainz, que no había parado en boxes a esas alturas –junto con Magnussen, Stroll, Vandoorne y Sirotkin–, estaba en sexta posición, pero su ritmo de carrera le estaba permitiendo separarse de Leclerc y poder luchar por esa posición, con un gran ritmo de carrera y gestión de neumáticos.

No tardó Vettel en poner en dificultades a Bottas. En la vuelta 35, el finlandés llegaba a la curva 5, la primera chicane, y se pasaba de frenada. En la recta siguiente, el Ferrari era una extensión del Mercedes, pero éste se defendía. Ya no pudo hacerlo en la siguiente recta, y Vettel superó a Bottas para colocarse segundo, con Hamilton en el punto de mira a 7'4 segundos, con 20 vueltas restantes, y con un ritmo mejor. Para Bottas comenzó el sufrimiento. En la vuelta siguiente, el que le atacaba era el siempre incisivo Verstappen, y en la frenada de la curva 8 se iba a la escapatoria tras bloquear los frenos. No dejó pasar a Verstappen, y no tenía por qué al no estar por delante, pero había ganado algo de aire. Pero era sólo un espejismo: en la vuelta 38, Verstappen lo intentó en la primera recta, pero el finlandés aguantó. En la segunda recta, el Mercedes tomó una línea defensiva en el interior de la pista excesivamente cerrada, así que Max se fue más al exterior todavía, y al trazar la chicane se lanzó con fuerza al interior de la primera curva, y culminó en el exterior de la segunda el adelantamiento, tocándose las ruedas de ambos monoplazas, y dejando una imagen débil de Bottas, que estaba sufriendo vibraciones en sus neumáticos. Max, por el contrario, refrendaba una maniobra valiente otra vez, y se colocaba en el podio tras un inicio de carrera poco halagüeño.

 

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En esa misma vuelta, Sainz se detuvo en boxes, y logró volver a pista delante de Leclerc en sexta posición. A partir de ahí empezó a abrir todavía más distancia con el monegasco, gracias a sus mejores neumáticos y un pilotaje sin errores. En la vuelta 39, Bottas volvió a ver un Red Bull en sus retrovisores, pero esta vez, el expeditivo Ricciardo atacó una vez y no dio opción a nada más en la frenada de la curva 8, al acabar la larga primera recta. En quinta posición, y con espacio para realizar una parada sin perder posición, Bottas paró en boxes en la vuelta 41, colocó el ultrablando, y se dispuso a asumir que no iba a ser nada mejor que el quinto lugar que ocupaba.

Por delante, Vettel se acercaba a Hamilton, la ventaja recortada hasta los 5'5 segundos en la vuelta 42, la misma en la que Lewis dobló a Alonso. Precisamente los doblados empezaron a incidir en las distancias, y Vettel resultó más perjudicado, al ver aumentar la distancia ligeramente, pero dejando claro que llegar a Hamilton iba a ser una quimera. O quizás no. Porque Ocon veía humear su monoplaza. Podría provocar una incidencia, pero en la vuelta 46 se introdujo en boxes, y aunque quedó detenido en el carril de entrada, no provocó un problema de seguridad. Sólo dos vueltas después, en la 48, era Pierre Gasly el que lanzaba todavía más humo de su motor Honda por la pista. Obviamente, no iba a llegar a meta, y se apartó correctamente cerca de los comisarios, que retiraron rápido su monoplaza.

La diferencia final fue de apenas 2'5 segundos, pero en las últimas vueltas, Hamilton sólo cuidó su motor, el mismo que en Brasil estaba a punto de romperse. Cruzó la línea de meta para lograr la 11ª victoria del año, la 73ª de su carrera, y con ello lograr el récord de 408 puntos en una temporada. Un año para recordar, muy trabajado y que exigió del piloto inglés lo mejor. Primero, cuando contaba con un monoplaza más delicado en comparación con el Ferrari, aprovechando cada oportunidad y reduciendo los errores a cero. Luego, con un Mercedes de nuevo por delante del Ferrari, maximizó todas las oportunidades, mientras su gran rival incurría en varios problemas, y con todo ello, logró el quinto mundial. ¿Cuántos más puede lograr? Eso lo dirá el futuro, lo dirán las manos de Lewis, pero sobre todo el monoplaza que tenga en ellas. Su talento es el de los más grandes, y eso no podrá cambiarlo nada, aunque no volviese a lograr un campeonato nunca más.

En segunda posición, con una carrera correcta y buscando como siempre lograr algo más, Vettel, que cerró así con buenas sensaciones un año tan agridulce para él. Porque contó con un coche que le permitió pelear por el título, pero entre errores propios, del equipo, y la gran actuación de su rival, su pentacampeonato se quedó en espera. Pretender, eso sí, considerar inválido a un talento como el de Vettel es injusto, pese a que se ciernan dudas sobre él. Ganó sus mundiales con grandes coches, exactamente como Hamilton o como todos los campeones que en la historia han sido. Ha demostrado flaquezas que no son propias de alguien de su talento, de modo que tendrá que recuperar la senda para el año que viene. El problema es que no todos los años se cuenta con un coche a la altura, además de tener al lado al mayor joven talento de la próxima generación.

En tercer lugar, quien debería encabezar esa generación en el futuro, Max Verstappen. Una carrera soberbia del holandés, que cierra así un final de año impecable, tras iniciarlo de manera poco esperanzadora. Acaba el año en cuarto lugar tras superar a Bottas, y también tras vencer a Ricciardo en la lucha interna, aunque ayudado por la racha de abandonos y problemas del australiano, pero ahí está el piloto que sigue creciendo, que debe madurar un poco más y perder ambición en favor de la regularidad con vistas al campeonato del mundo. Debería llegarle en el futuro, que ahora será con el dudoso motor Honda en su espalda: veremos si no acaba echando de menos el Renault que tanto ha criticado.

En cuarta posición, con una carrera muy fiel a su estilo, Daniel Ricciardo. Agresivo cuando tuvo que serlo, pero también consciente de hacer su carrera, la que le había llevado a ser líder, a poder ser acreedor de un podio y quizás de una victoria. Hubiera merecido acabar al menos en el podio su etapa en Red Bull, de quien se despide con el mal sabor de una temporada demasiado severa con él en términos de fiabilidad, pero dejando muestras sobradas de que la calidad sigue ahí. Su paso a Renault, que en verano dinamitó el mercado de fichajes, puede verse ahora mismo como un pequeño paso atrás, pero estar en un equipo de fábrica, en el que está llamado a ser el líder puede ser un movimiento interesante. 

Quinto acabó Valtteri Bottas, misma posición final que ocupa en el Mundial. Carrera triste para el finlandés, con demasiados fallos y perdiendo un podio asegurado, quizás una victoria entregada por Hamilton. Un año gris para el finlandés, con destellos de la velocidad que atesora, pero en el que ha quedado certificada su posición en Mercedes: ha cedido en la lucha interna, aunque no tenía otra oportunidad. Su peor momento fue Rusia, claro, cuando merecía ganar pero dejó pasar a Hamilton. El año que viene sigue en Mercedes, pero ya hay muchos candidatos a su asiento en 2020.

En sexta posición, con una carrera brillante, la mejor en su etapa de Renault, Carlos Sainz, lo que le permite ascender definitivamente al décimo lugar en el Campeonato, desbancando a Alonso. Inteligente, rápido, gestionando a la perfección sus neumáticos, Sainz cierra el año con un gran resultado. Ahora toca pensar en McLaren, donde si no hay una gran mejora, estos resultados serán difíciles de lograr por méritos propios. Habrá que tener paciencia con Sainz, los primeros en el equipo, y apostar firmemente por el crecimiento de un equipo hundido, con Sainz como figura clave, con Lando Norris como su compañero. Será otro año de lucha para el español.

Leclerc cerró en séptima posición un año de debut que ni en sus mejores sueños hubiera podido esperar, con el 13º puesto final en el Campeonato. Siguió la estrategia de Hamilton y eso quizás a él le perjudicó más que le ayudó, al tener que bregar con buena parte de la parrilla para ascender. Eso le costó mucho tiempo, y ya no pudo hacer nada por recuperar la sexta posición. Al final acabó presionado por Sergio Pérez, pero aguantó la presión. Esa presión que el año que viene caerá sobre sus hombros en la Scuderia Ferrari, que puede ser un sueño o una pesadilla. El monegasco tiene todos los ingredientes para triunfar, pero no es lo mismo en una Sauber de la que no se esperaba mucho y mejoró notablemente, que en una Ferrari que, además, necesita volver a ganar un título. Con Vettel al lado, tendrá que lidiar muy bien para equilibrar su ambición y su visión de futuro.

Octavo llegó Sergio Pérez, empujando hasta el final en un año complicado para su equipo, con el riesgo de desaparecer. Es la misma posición que ocupa en el mundial, que comenzó de manera irregular, pero que recuperó la senda desde Azerbaiyán. El año que viene, con la inyección de presupuesto que se espera, el equipo podría mejorar un poco más, aunque tener al hijo del propietario en el otro asiento puede ser difícil de gestionar.

En novena y décima posición llegaron Romain Grosjean y Kevin Magnussen, cerrando un año para Haas que deja una sensación de impotencia. El coche era magnífico a principios de año, pero no capitalizaron su rendimiento, y con ello, poco a poco, perdieron la posibilidad real de ser el cuarto mejor equipo, superados por Renault finalmente. Grosjean se vio superado por Magnussen, con un inicio de año pobre que se recuperó en la segunda mitad del año, y su 14º puesto final es un resultado decepcionante. Magnussen fue el mejor del equipo, y noveno en el Mundial. Aunque criticado duramente –muchas veces con motivo– por su comportamiento en pista, el danés demostró este año una regularidad y velocidad que sostuvieron a su equipo en muchos momentos.

La 11ª posición fue para Fernando Alonso, en su despedida de la F1. Fue una carrera muy trabajada para el español, como lo han sido todas en este último periodo con McLaren. Estuvo cerca de puntuar y aunque para él no era importante un punto más, su ingeniero tuvo que recordarle que ese punto seguía siendo importante. Lo peleó, pero varias salidas de pista le valieron cinco segundos de penalización. No importaba ya. Al final, escoltado por Hamilton y Vettel, recibiendo un gesto pero también palabras de respeto hacia el español, se despide de la F1 como nunca debió hacerlo: luchando en la zona baja de la tabla. Ese nunca fue el lugar de Alonso, y en otros lugares demostrará que aún es un piloto de primer nivel, como ya ha hecho este año en el Mundial de Resistencia. Acabó 11º, con 50 puntos en su último año en la F1, pero sus actuaciones permitieron a McLaren acabar sextos en el mundial de constructores, posición que nunca se hubiera merecido por rendimiento.

12º acabó Brendon Hartley, en el que será su primer y último año completo en F1. Su sustituto será Alexander Albon, y es una lástima que un piloto tan completo como Hartley no haya cuajado en el Campeonato: sólo cuatro puntos se añaden a su palmarés. En 13º lugar llegó Stroll, que acaba 18º en el Mundial. Un año de asentamiento, con muchos menos errores, pero que no ha dejado entrever nada llamativo, si bien el Williams era el peor coche de la parrilla. El año que viene, con un coche mejor, no tendrá excusas, y deberá sacar a relucir a ese piloto que en la Fórmula 3 dominó y que esperaba ser un segundo Verstappen.

En 14ª posición cerró su ciclo en F1, de momento, Stoffel Vandoorne, a quien Mercedes ha reclutado con muy buen ojo. Porque el belga ha lidiado con dos McLaren pésimos que han acabado con su carrera y le han hecho parecer un piloto menor, al mismo piloto que asombró en GP2 y que no se ha evaporado. Perdemos un gran talento que merece una segunda oportunidad en un coche más competitivo para poder medir su valía. El último fue Sergey Sirotkin, que también se apea de la F1, pese a que su curva de aprendizaje ha sido correcta, superando a veces a Stroll con comodidad. Pero con un único punto, y la necesidad de dinero –más aún– en Williams, su tiempo en la categoría se acabó.

No acabaron la carrera Gasly, que el año que viene tendrá un gran coche en sus manos y deberá confirmar las buenas trazas que ha mostrado este año; Ocon, que pese al talento, se ve también apeado para 2019, aunque en el seno de Mercedes, con la mirada quizás en 2020, por lo que en 2019 tendrá que madurar algunas de sus actuaciones este año; Ericsson, que fue destrozado por Leclerc todo el año; Räikkönen, que firmó su mejor año con Ferrari desde que logró el título mundial, y que incombustible seguirá el año que viene en una Sauber que cuenta con buenos técnicos y presupuesto para poder luchar en una zona decente; y Hülkenberg, que ha terminado como el mejor piloto de los que no llevaban uno de los coches competitivos, que ha superado a su compañero de equipo, y que el año que viene tendrá un gran reto para superar a uno de los mejores pilotos de la parrilla, además de lograr el tan deseado podio o victoria.

Y así se acababa el campeonato del mundo de F1 más emocionante de los últimos cinco años, desde la entrada de la era híbrida. El de 2016 estuvo a la altura, pero le faltaba la variedad de ver a dos equipos luchar de tú a tú. Sólo a partir de Monza, el año se decantó hacia el lado de Mercedes y de Hamilton, auténticos dominadores de la segunda mitad del año, y un gran equipo que supo aprovechar al máximo su material hasta que volvió a dominar. Ganar a esta Mercedes y a este Hamilton es cada vez más difícil, y los rivales no van a tener todos los años un gran coche. La esperanza es Ferrari, claro, que si sigue su curva de progresión, debería volver a estar en la lucha por los títulos el año que viene, o Red Bull si el motor Honda se lo permite, porque el coche ya sabemos que estará o evolucionará hasta estar al nivel de los mejores. ¿Quién parará estos cinco años de dominio? 2019 será un año con mucho talento en pista, un cambio de generación muy acusado que cambiará el rostro de la F1 conocida. Seguirá siendo la misma pero distinta, y siempre la cumbre del automovilismo mundial. Que nunca dice adiós porque no cree en las despedidas. Marzo de 2019 queda muy lejos todavía.

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5 comentarios
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Cómo de costumbre un muy buen análisis JMV, [#1 Raulos] totalmente de acuerdo con su comentario compañero.
Excelente, como siempre. Únicamente una puntilla, y es que Mercedes ha terminado como inició en Australia,con sobra de potencia, y con un motor "tocado". Da la impresión de que a lo largo del año nos vendieron la imagen del "Ferrari es mejor", simplemente gestionando su propia UP y su aparente debilidad con los neumáticos. Alguien puede creerse que no neumáticos 0.5 mm más delgados en su banda de rodadura puedan realmente hacer una "gran diferencia" de rendimiento. O que tengan que gestionar más los neumáticos porque tienen sobrecalentamiento en la parte inferior, y aún así, con blisters y todo, seguir aumentando el ritmo. Mercedes nos ha metido un bluf por todo lo alto. Y el próximo año, empieza como el único equipo que no ha necesitado de mantas térmicas en su tren trasero. De nuevo se cierne las dudas sobre ésta F1 y su trato a Mercedes. Ya pasó con los 2k de test ilegales y luego con lo de información privilegiada respecto de las UPs y ahora el no poder usar mantas térmicas y ellos ya lo pueden desde éste año, sin perder fuelle en la salida. Junto a una caza de brujas a Ferrari, cada vez que en alguna medida intentan cerrar la brecha. Así las cosas, no sorprendería una década, por decir lo menos, de dominio alemán. Saludos JMV y un abrazo. Nos leemos en otras de tus excelente notas que adornan ésta web.
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Imagen de Rep68
Como es habitual, gran relato de lo acontecido el fin de semana. Felicidades nuevamente por estos artículos de gran calidad.
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[#2 Pasion F1] https://video.gazzetta.it/saluto-hamilton-vettel-scambio-caschi/cd3a0d40-f17e-11e8-abb4-50a2340e9c87
Formula 1, il saluto di Hamilton e Vettel: lo scambio dei caschi…. https://video.gazzetta.it/saluto-hamilton-vettel-scambio-caschi/cd3a0d40-f17e-11e8-abb4-50a2340e9c87
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Formula 1, il saluto di Hamilton e Vettel: lo scambio dei caschi…. https://video.gazzetta.it/saluto-hamilton-vettel-scambio-caschi/cd3a0d40-f17e-11e8-abb4-50a2340e9c87
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Imagen de Raulos
Excelente, como siempre. Únicamente una puntilla, y es que Mercedes ha terminado como inició en Australia,con sobra de potencia, y con un motor "tocado". Da la impresión de que a lo largo del año nos vendieron la imagen del "Ferrari es mejor", simplemente gestionando su propia UP y su aparente debilidad con los neumáticos. Alguien puede creerse que no neumáticos 0.5 mm más delgados en su banda de rodadura puedan realmente hacer una "gran diferencia" de rendimiento. O que tengan que gestionar más los neumáticos porque tienen sobrecalentamiento en la parte inferior, y aún así, con blisters y todo, seguir aumentando el ritmo. Mercedes nos ha metido un bluf por todo lo alto. Y el próximo año, empieza como el único equipo que no ha necesitado de mantas térmicas en su tren trasero. De nuevo se cierne las dudas sobre ésta F1 y su trato a Mercedes. Ya pasó con los 2k de test ilegales y luego con lo de información privilegiada respecto de las UPs y ahora el no poder usar mantas térmicas y ellos ya lo pueden desde éste año, sin perder fuelle en la salida. Junto a una caza de brujas a Ferrari, cada vez que en alguna medida intentan cerrar la brecha. Así las cosas, no sorprendería una década, por decir lo menos, de dominio alemán. Saludos JMV y un abrazo. Nos leemos en otras de tus excelente notas que adornan ésta web.
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