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Así es la gama del nuevo Ford Fiesta 2017: polifacética y juvenil

Conducimos las versiones Titanium y ST-Line de 125 y 140 caballos

Mejora su comportamiento dinámico respecto a la generación anterior

La versión de acceso Trend cuenta con un amplio equipamiento de serie

AmpliarFord Fiesta 2017 ST-Line y Titanium - SoyMotor.comFord Fiesta 2017 ST-Line y Titanium

El Ford Fiesta ya ha cumplido 40 años, pero está más joven que nunca. Tras su presentación a finales del año pasado, una parte de su gama ya está a la venta en nuestro país y SoyMotor.com ha viajado hasta Córdoba para conocer de primera mano los secretos del nuevo utilitario del óvalo.

La gama del nuevo Ford Fiesta se compone de cuatro versiones con distintos enfoques estéticos pero un objetivo en común, ser un modelo juvenil y dinámico adaptado a todos los gustos. Para lograrlo, Ford ha diseñado una amplia oferta con diversos niveles de acabado y equipamiento que parten desde 15.045 euros en la versión de acceso Trend. Los acabados Titanium, ST-Line y Vignale completan la oferta actual del nuevo Fiesta, y habrá que esperar hasta la primavera de 2018 para conocer la versión más prestacional ST y el acabado de inspiración crossover Active. La carrocería de tres puertas únicamente está disponible en las versiones Trend y ST-Line.

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En el apartado mecánico, el motor 1.1 y el cambio manual de 5 velocidades quedan reservados para el acabado básico, y las variantes de 140 caballos del 1.0 EcoBoost sólo son accesibles con los acabados ST-Line y Vignale. La mecánica 1.5 TDCi está disponible con 85 caballos para todas las versiones y 120 caballos para los Titanium y ST-Line con 'Start&Stop'. Además, las versiones Titanium y Vignale de gasolina con 100 caballos se pueden adquirir con cambio automático de 6 velocidades.

Durante nuestra visita a Córdoba, tuvimos la oportunidad de ponernos al volante de los Fiesta Titanium y ST-Line con el motor 1.0 EcoBoost de 125 y 140 caballos, respectivamente. No apreciamos grandes diferencias de comportamiento entre ambas versiones, pero sí diferencias de carácter que nos parecieron muy interesantes.

 

Ford Fiesta ST-Line 1.0 EcoBoost 140 caballos

Como sucede en casi todas las familias, es frecuente que los hermanos se parezcan, pero siempre existen pequeños rasgos que permiten identificar a cada uno de ellos y marcan su personalidad. Así pues, lo primero en lo que nos fijamos al contemplar nuestra unidad de pruebas fue en su frontal. La parrilla exclusiva de panal y la gran entrada de aire bajo la placa de matrícula evidencian que se trata de un acabado de aspecto deportivo y mirada agresiva. Del mismo modo, los apliques de aluminio en pasos de las puertas y la cola de escape cromada delatan su estilo.

Una vez sentados en el puesto de conducción, su volante de corte deportivo y achatado en la base nos pareció que era algo más grande de lo que nos gustaría, pero este factor no resultó un estorbo al circular por la ciudad ni en el trayecto de montaña que recorrimos. Su tacto forrado en cuero, al igual que el freno de mano, y el pomo de la palanca de cambio en aluminio, al igual que los pedales, evidencian un vez más su espíritu deportivo. El aspecto del interior –similar en toda la gama– es bueno y el tacto de casi todas las superficies transmite una sensación de calidad, si bien algunas molduras de plástico tienen un acabado menos cuidado. Los asientos deportivos tapizados en cuero y tela de nuestra unidad resultaron confortables y nos pareció que ofrecían una buena sujeción lateral.

En cuanto a su motor, la unidad a la que tuvimos acceso equipaba el propulsor 1.0 EcoBoost de 140 caballos, el más potente de la gama por el momento. Una gran opción para realizar el recorrido por una sinuosa carretera de Sierra Morena. Ante los constantes cambios de ritmo, apreciamos que el motor tardaba en ofrecer empuje por debajo de 1.500 revoluciones pero, al ‘entrar’ el turbo se estiraba hasta casi 6.500 vueltas y su sonido a alto régimen nos pareció embriagador.

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A pesar de que la ruta invitaba a exprimir su propulsor y realizar una conducción dinámica, el volumen del tráfico y la presencia de numerosos ciclistas en la vía desaconsejaba buscar los límites del utilitario en esta ocasión. No obstante, unas pocas curvas a buen ritmo fueron suficientes para hacer gala de su buen comportamiento y la rapidez de su dirección. Tanto es así que, en ocasiones, nos costó no resultar agresivos en curvas muy cerradas. La suspensión específica del acabado ST-Line se mostró muy eficaz para contener el balanceo de la carrocería sin llegar a ser incómoda y la combinación de los neumáticos Michelin Pilot Sport de 205 milímetros con las llantas de aleación de 17 pulgadas resultó óptima.

Durante la prueba no llegamos a realizar un uso intensivo de los frenos –todos ellos de disco en las versiones de más de 100 caballos– pero su comportamiento nos pareció correcto para un vehículo de poco más de 1.100 kilos –según versiones–.

 

Ford Fiesta Titanium 1.0 EcoBoost 125 caballos

Tras la prueba en carretera de montaña de la versión más deportiva, tuvimos la oportunidad de realizar un recorrido más sosegado por la campiña cordobesa a los mandos del acabado Titanium, un paso intermedio entre la versión de acceso Trend y el tope de gama Vignale.

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En el apartado estético, el Ford Fiesta Titanium presenta una imagen más amable y elegante que su hermano deportivo. El conjunto formado por la parrilla frontal, la entrada de aire inferior y los antinieblas parecen sonreír y ofrece un aspecto desenfadado. El techo panorámico opcional con el que contaba nuestra unidad tiene un precio de 700 euros, pero está incluido sin sobrecoste en la promoción de lanzamiento.

Ford ha equipado de serie al nuevo Fiesta con un amplio paquete de sistemas que incluye el encendido automático de luces, aviso y mantenimiento de carril, limitador de velocidad, asistente de arranque en pendiente y sensor de presión de neumáticos, lo que le ha permitido acceder a la catalogación de 5 estrellas Euro NCAP. A este equipamiento, el acabado Titanium suma el sistema de conectividad y control por voz SYNC III con Apple CarPlay y Android Auto y los sensores de aparcamiento trasero, pero la unidad que probamos contaba también con cámara de marcha atrás, asistente de aparcamiento automático Park Assist con frenada automática, alerta de tráfico cruzado, detección de peatones incluso con baja luminosidad, reconocimiento de señales de tráfico, luces largas automáticas, control de crucero adaptativo, aviso de colisión frontal, asistente de ángulo muerto y detección de fatiga del conductor.

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Nuestra sensación en el interior del Ford Fiesta fue que cuenta con una buena insonorización del habitáculo, lo que evita que el sonido del motor 1.0 EcoBoost se filtre en el interior de un modo molesto. Tanto es así que parados al ralentí en un semáforo con el climatizador en funcionamiento nos costó identificar si el motor seguía en marcha o si el sistema ‘Start&Stop’ lo había detenido.

Para ofrecer una acústica de excepción, Ford ha contado con la colaboración de Bang and Olufsen y el DJ Carlos Jean para el desarrollo un sistema de sonido a medida del nuevo Ford Fiesta. Éste consta de 9 altavoces y 675 vatios.

Nuestra prueba dinámica del Fiesta Titanium transcurrió por las carreteras de la campiña cordobesa donde a velocidades medias comprobamos el funcionamiento de los sistemas de control de crucero adaptativo, reconocimiento de señales y mantenimiento de carril. La activación de este último nos pareció más complicada de lo que sería deseable y su actuación algo intrusiva.

No apreciamos una gran diferencia en la respuesta del motor pese a contar con 15 caballos menos, pero sí una menor rumorosidad a altas vueltas. Pierde un poco de chispa pero mejora en consumos.

Por las características de las rutas realizadas con las dos versiones del Ford Fiesta, los datos no son comparables. Sin embargo, al circular por carreteras convencionales con una velocidad media de 100 kilómetros/hora sin realizar importantes cambios de ritmo logramos un consumo medio de 6 litros, una cifra contenida para tratarse de un motor de gasolina y 125 caballos. Desconocemos el consumo de la versión de 140 caballos en esta ruta.

 

CONCLUSIÓN

En definitiva, tras haber probado las versiones Titanium y ST-Line del nuevo Ford Fiesta con el motor 1.0 EcoBoost de 125 y 140 caballos podemos asegurar que se trata de un modelo con un buen comportamiento dinámico y una respuesta de motor emocional con un consumo nada disparatado si se realiza una conducción sosegada. Su aspecto exterior y acabados interiores han mejorado notablemente y cuenta con un gran equipamiento tecnológico que hacen de él una opción a tener muy en cuenta en el segmento utilitario. Una apuesta juvenil adaptada a distintos estilos de vida.

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2 comentarios
Imagen de Stavelot

A ver... me parece que han dado en el clavo. Es mas elegante que el IBiza mejor hecho que el Clio y tan barato como el C3... me vale. Lo que no se es si es coche de universitario o de 30añero.....

Imagen de amelie

Me gusta este nuevo Fiesta. Aunque me parecen que son un poco grgandes. Echo de menos los antiguos Fiestas (yo tenía una, con el que me saqué el carnet), que cabían en cualquier hueco, aunque supongo que será porque los coches en general hah aumentado de tamaño. Soy una melancólica, ays.

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