GP España F1 2020
Reportaje

SoyMotor.com por el mundo: visitamos Múnich, territorio BMW

Viajamos la principal ciudad del sur de Alemania y capital de la región de Baviera

Entre los lugares a visitar no pudo faltar el museo BMW y sus alrededores

AmpliarVisitamos Munich, territorio BMW - Soymotor.comEl museo BMW tiene un lugar reservado a los BMW Motorsport más especiales de la historia

Alemania es una de las mecas del automovilismo y aunque no lo creas, existe vida más allá del anillo norte de Nürburgring. Este mito viviente y superviviente de otra época parece fagocitar al resto de experiencias que ofrece el país germano para los amantes del motor.

No olvidemos que allí, además de las utópicas 'autobahn' –autopistas con tramos sin límite de velocidad–, también se fabrican algunos de los mejores deportivos del mundo. Audi, BMW, Mercedes o Porsche tienen sus cuarteles generales repartidos por todo el país y junto a ellos nos esperan museos con verdaderas obras de arte en su interior.

Por circunstancias de la vida, acabo de comprar el billete para un fin de semana en Múnich –München en alemán-. Lo que iba a ser una visita a la siempre interesante Berlín dio un cambio de última hora. No sé en qué estaría pensando hasta ahora, ya que, como atractivo de Múnich sólo se me ocurría la deliciosa gastronomía regada por buena cerveza de trigo y un centro histórico con muy buena pinta –Marienplatz y alrededores–. Un momento… ¡¿no es allí donde se encuentra la sede de BMW?! Como supondrás, las siguientes horas fueron de intensa felicidad detrás de la pantalla, planteando cómo estirar la visita para conocer a fondo los entresijos del fabricante bávaro.

Museo BMW Múnich, Alemania

Una vez en el terreno, resulta sorprendente la gran cantidad de coches alemanes que circulan por las calles. Si en Japón los Toyota y Lexus son protagonistas absolutos, en Múnich diría que dos de cada tres son de algún fabricante nacional, incluso algo más. Si tenemos en cuenta al grupo Volkswagen, lo difícil resulta encontrar un coche coreano, japonés o estadounidense.

publicacion4_0.jpg

Otra cosa que choca a poco que seamos observadores es el nivel de versiones que 'gastan' los alemanes. Acostumbrados a versiones de todo tipo en España, allí lo más seguro es que si te encuentras con un Serie 3, sea un 335i o incluso un M3. Y no sólo a nivel de potencia, el equipamiento tampoco tiene parangón, lo que sumado a un parque de vehículos más moderno, hace que observar el tráfico sea un curioso experimento. ¡Si lo taxis son casi todos Mercedes Clase E y los Porsche 911 parece que los regalan!

publicacion21_0.jpg

Durante el breve transcurso del viaje también me encontré con alguna curiosidad, como un BMW X1 camuflado –¿o es un X3?–, un exclusivo y bellísimo BMW Z8 rodando entre el resto del tráfico o el inicio del periodo de los neumáticos de invierno lo que hace que veamos más de un coche llamativo y caro con llantas de chapa. Curioso cuanto menos.

publicacion5_0.jpg

La llegada al 'imperio BMW' la realizamos en metro, que permite acceder en apenas 20 minutos al centro de operaciones del fabricante bávaro. Según salimos a la superficie, el panorama se transforma y el cambio arquitectónico se hace patente: las iglesias góticas y cervecerías centenarias de la ciudad a los edificios modernistas con los que BMW proyecta sus valores como marca.

publicacion6_0.jpg

A la derecha de la avenida principal, el BMW Welt, uno de los concesionarios más grandes y avanzados del mundo; a la izquierda el BMW Museum –fácilmente reconocible por su edificio abombado– al que nos dirigimos. Ambos están unidos por un puente-pasarela que hará las delicias de los amantes de la arquitectura. Un poco más allá se encuentra la fábrica y el museo de clásicos.

museo_0.jpg

Vista de los distintos edificios de BMW en Múnich

Preparado para una exposición a la altura de los gigantes de acero, cristal y aluminio que acabo de contemplar, lo que no esperaba es que la sensación de modernidad y diseño estuviera presente en cada centímetro cuadrado del BMW Museum. "Olvida cualquier museo tradicional que conozca y sé bienvenido al futuro" parece querer decirnos BMW cuando visitamos uno de los mejores museos del automóvil del mundo. Dispuesto en varios niveles interconectados y jugando con los conceptos de profundidad y perspectiva, los de Múnich nos muestran orgullosos sus recién cumplidos 100 años de historia.

publicacion23_0.jpg

Como aperitivo antes de empezar y de camino al ropero –gratuito– para dejar la ropa de abrigo –el invierno alemán no es ni parecido al de España–, encontramos una de las nuevas joyas del museo: el BMW 507 que fue propiedad de Elvis Presley durante su estancia en la base del U.S. Army en Alemania. Sólo se fabricaron 254 unidades para todo el mundo. Una rampa circular rodea al roadster biplaza que ha sido restaurado hasta el último tornillo y, a su alrededor, parafernalia del Rey del Rock y un vinilo gigante que sirve de suelo para el automóvil. Una maravillosa forma de comenzar la visita.

publicacion9_0.jpg

BMW ha cuidado al máximo los detalles, no hay más que fijarse en la puerta que da acceso a los servicios. Creo que no habría un modelo mejor que el BMW M3 e30 Evo para calentar los ánimos –sobre todo con los 2º grados que hace fuera–.

publicacion7_0.jpg

Una vez validados los tickets del Museo BMW –10 euros entrada adultos, abierto de martes a domingo de 10 a 18 horas– accedemos al recorrido guiado, del que también existen visitas guiadas en inglés. Y aquí el motor bóxer toma protagonismo, seña de identidad de BMW en sus inicios y que sigue siendo el presente y futuro de la gama de motocicletas de la marca, encabezada por la superventas BMW R1200 GS. A principios del siglo XX, los de Múnich utilizaban esta disposición de dos cilindros enfrentados tanto en vehículos de dos como de cuatro ruedas, esquema poco común en la actualidad y que utilizan otras marcas como Porsche o Subaru.

publicacion10_0.jpg

Avanzamos y llegamos a uno de mis zona favoritas: un mural de unos 15 metros de altura en la que se disponen las motocicletas más representativas de la historia de BMW, cuidadosamente seleccionadas por versiones y ordenadas temporalmente. Como veremos más adelante según descendemos de nivel, resulta espectacular observar esta exposición desde distintos puntos de vista y con las motos flotando en el aire. La mayoría de ellas tiene un denominador común en forma de cilindros a los costados del depósito, lo que permite observar la evolución de los chasis y otros componentes alrededor de la sempiterna mecánica bóxer.

publicacion24_0.jpg

Y sin más preámbulos se entra en la parte destinada a los automóviles. BMW quiere impresionarnos y para eso llegamos a una sala en dos niveles donde están elegantemente expuestos tres modelos carismáticos y reconocibles de su historia, si bien de épocas muy distintas. Para empezar el bellísimo BMW 328 Mille Miglia Touring Coupé con su elegante y escultural carrocería de aluminio y chasis tubular que cosechó múltiples victorias en competición. A finales de los años 40 alcanzaba los 220 kilómetros/hora gracias a sus 135 caballos y solo 780 kilos sobre la báscula.

publicacion11_1_0.jpg

Y qué decir de los Fórmula 1 a continuación, un Olivetti Brabham-BMW BT55 de mediados de los 80 y el más actual BMW Sauber de Nick Heidfeld, ambos con mecánicas BMW. Tan parecidos pero tan diferentes, son recuerdos de otra época –la de motores de alto giro y sin hibridación–. Curioso es observar sus dimensiones, especialmente las del Sauber, anclado directamente en la pared. La zaga del Brabham es igualmente impresionante con los enormes 'rodillos' y la caja de cambios y escape a la vista.

publicacion13_0.jpg

Si como a mí, te gusta eso de mancharte las manos de grasa y cacharrear, la próxima sala te puede llevar directo al paraíso, ya que en ella se exponen una veintena de motores de calle y competición fabricados por la marca. Te aseguro que las tripas de un Fórmula 1, del V12 BMW de Le Mans o del característico 'seis en línea' bávaro preparado para rugir a más de 9.000 revoluciones son algo que no te defraudará. Por si fuera poco, también hay motores de avión de hélice, turbinas y hasta motores de barco que alguna vez produjo BMW durante su centenaria historia.

publicacion14_0.jpg

Uno de los mejores motores de la historia de la F1, el 3.0 V10 de BMW, que superaba los 900 caballos a 19.000 revoluciones

El recorrido continúa por orden cronológico y también por familias –las famosas Series con las que BMW categoriza su amplia gama–. Por ejemplo, resulta ciertamente interesante comprobar cómo ha evolucionado el Serie 3 desde sus inicios como BMW 1600 hasta el último recién llegado al mercado, más si tenemos en cuenta que se muestran las distintas versiones de los mismos –Touring, Cabrio, Coupé o Berlina-.
dscf2050_0.jpg

Pasadas varias salas no dejo de pensar en el increíble estado de todas las unidades expuestas en el museo. Coches salidos de fábrica y reservados para mostrarse al mundo junto a otros exquisitamente restaurados.

publicacion16_0.jpg

Entre pasillos encontramos otra de las sorpresas que nos tiene reservadas BMW. Han creado arte a partir de todas las insignias de sus modelos y las han ordenado por décadas en lo que supone un espectáculo visual para el espectador, que no puede sino sonreír al encontrar su modelo entre la maraña de siglas y denominaciones.

dscf2069_0.jpg

Otra sala nos recuerda la importancia del diseño y la tecnología a la hora de construir un automóvil, mientras podemos ver un modelo en arcilla a escala real sobre el que trabajó un equipo de diseño. También hay otro apartado sobre el diseño de interiores con la correspondiente maqueta que perfila las líneas del habitáculo que llevarán los coches de producción.

publicacion19_0.jpg

Pero BMW también es competición a través de su filial BMW Motorsport o ///M para los amantes de la marca. Para ello, se han dispuesto varias estancias, a cada cual más interesante. En la de competición podemos admirar, entre vídeo de carreras, modelos como el BMW e30 DTM, BMW 635 CSi o el carismático BMW M3 e46 GTR con motor V8.

publicacion18_0.jpg

Tampoco se olvidan de los M de calle, y en otra sala se exponen los exquisitos M3 de varias épocas incluidos un auténtico BMW e46 CSL o un M3 e30 evo. Unos acompañantes de lujo para el también presente BMW M5 de primera generación o el especialísimo y primer supercar de la marca, el BMW M1.

publicacion25_0.jpg

Tampoco tiene desperdicio, ya en la zona más baja del museo, una exposición dedicada a los descapotables y roadsters de la marca. Modelos que arrancan a principios del siglo XX y acaban con el deslumbrante BMW Z8, sin olvidar al revolucionario Z1 con sus puertas escamoteables. Una increíble evolución de mi tipo de carrocería favorita. Un poco más allá, y en una estancia reservada, encontramos el BMW 507 de Elvis.

publicacion26_0.jpg

Además, BMW organiza exposiciones temporales en las que se muestran unidades únicas por un plazo limitado. Por falta de tiempo no pude visitar esta parte del museo esta vez, pero siempre habrá tiempo de volver. Igual que al superconcesionario al otro lado de la calle. Por si fuera poco, BMW también ofrece visitas a su fábrica –conviene reservar con al menos un mes de antelación– y a su museo de clásicos –sólo los lunes–. Éste último será la 'espinita' que espero quitarme la próxima vez que vuelva por tierras bávaras.

publicacion27_0.jpg

 

Y por si te has quedado con ganas de más, alguna foto extra:

publicacion22_0.jpg

publicacion12_0.jpg

publicacion20_0.jpg

publicacion100_0.jpg

publicacion2_0.jpg

publicacion1_0.jpg

 

BMW Motorsport merchandising - Shop.soymotor.com

Si quieres leer más noticias como ésta visita nuestro Flipboard

Usuario no registrado Queremos saber tu opinión
¿Nuevo en SoyMotor.com? ¡Bienvenido! Regístrate aquí para participar.
Scroll To Top
Update CMP