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MoVe-in: Milán concede una tregua a los coches más contaminantes

04/08/2019 10:46

La región italiana donde se asienta Milán da una segunda oportunidad a los coches contaminantes. Restringe los kilómetros que pueden recorrer en ciertas zonas, pero dará bonus a los conductores más respetuosos mediante una especie de 'caja negra'. 

La prohibición o restricción a la circulación de los vehículos más contaminantes está de actualidad. Varias ciudades europeas ya tienen sus restricciones en marcha. Madrid tiene –pese a todo– su zona Madrid Central y Barcelona impondrá restricciones en todo el interior de sus Rondas, lo que equivale en todo el municipio bajo Zona de Bajas Emisiones. Y muchas ciudades españoles o zonas como el Área Metropolitana de Barcelona, el Corredor del Henares, Granada, y otras ciudades que deben preparar urgentemente sus planes por imperativo de la Comisión Europea, que ya ha abierto expediente sancionador a España o a algunas de sus ciudades por la mala calidad del aire.

Es evidente que ello implica un grave problema para quienes poseen automóviles más viejos, especialmente Diesel. O para todos aquellos que no tengan etiqueta ambiental 0, ECO o C. Si consideramos que la edad media del parque supera los 11 años, la mitad de los automóviles –y quizás nos quedamos cortos– pueden verse sometidos a estas restricciones, con todo lo que eso implica para sus propietarios.
Ahora, en la región italiana de Lombardía –cuya capital es Milán y donde 1,3 millones de coches no pasan el corte del Euro 4– han querido atacar este problema con dos medidas dentro de un plan denominado MoVe-In. "Queremos un plan alternativo a las sanciones y prohibiciones", han dicho sus promotores.

La primera parte es 'clásica': desde el pasado 2 de agosto se ofrecen ayudas a la compra de un coche nuevo de bajas o nulas emisiones que conlleve el desguace de un coche más contaminante. Algo similar a los planes 'Prever' y similares que se han puesto en marcha en España en el pasado y su cuantía será hasta el 12% del coche nuevo u 8.000 euros.

La segunda, la novedosa, es la que denominamos 'derogación', 'bula' o 'ecobonus'. Evidentemente es un pago, pero no se trata de abonar un canon o 'viñeta' anual, una cantidad fija, sino una cantidad asociada al número de kilómetros recorridos y al grado de contaminación de cada automóvil. Entrará en vigor el  próximo 1 de octubre.

"La idea es mejorar la calidad del aire sin penalizar excesivamente a personas que necesitan su coche y que podrían quedar marginadas en caso de una restricción excesiva", ha señalado Raffaele Caettano, asesor regional para el Medio Ambiente.

Conviene aclarar que en Lombardía ya hay una limitación genérica que limita la circulación de estos vehículos contaminantes durante el día, de lunes a viernes entre 7:30 de la mañana y 19:30 de la tarde. Pero los coches que se adhieran al programa MoVe-In tendrán una derogación especial para poder efectuar un kilometraje limitado en horas y lugares de prohibición.

La clave es colocar en los coches contaminantes cuyos propietarios se adhieran al programa un pequeño dispositivo, cual caja negra, que informe vía telemática y GPS, datos sobre el kilometraje recorrido, por dónde se ha circulado, la velocidad media y los horarios.

A estos vehículos se les autorizará un número limitado de kilómetros anuales en 'horario y lugar prohibido' según su grado de contaminación, de 1.000 kilómetros para los Euro 0, a los 9.000 de los Euro 3 Diesel.

Un detalle interesante es que dicho kilometraje podría aumentarse gracias a los 'eco bonus', una 'gratificación' en forma de kilómetros extra si los datos ofrecidos por la 'caja negra' muestran una conducción ecológica.

Así, cada kilómetro recorrido por vías extraurbanas daría derecho a 0,2 kilómetros extra en zonas prohibidas. Cada kilómetro de autovía a velocidad comprendida entre 70 y 100 kilómetros/hora dará otros 0,2 kilómetros extra. Y cada kilómetro recorrido por vías urbanas en conducción ecológica dará derecho a 0,1 kilómetros más.

Además, las autoridades lombardas han logrado que el coste del MoVe-In sea muy económico: 20 euros anuales por el conectarse a la base de datos de control y 30 euros una sola vez para instalar el dispositivo. Y según las previsiones del gobierno lombardo, no sólo mantendrá estables las emisiones contaminantes, sino que las hará descender.