Quédate en casa
ARTÍCULOS SOYMOTOR.COM

Surrealismo en el WRC (X): McRae y Grist arreglaron una suspensión a golpe de roca... ¡y marcaron los mejores tiempos!

McRae se topó con una roca en su camino cuando lideraba el Rally de Argentina 1998

El escocés y su copiloto arreglaron un brazo de suspensión doblado a golpe de roca

Marcaron los mejores tiempos en las dos siguientes especiales

AmpliarSurrealismo en el WRC (X): McRae y Grist arreglaron una suspensión a golpe de roca... ¡y marcaron los mejores tiempos! - SoyMotor.comMcRae y Grist arreglaron una suspensión a golpe de roca

Si ha habido un piloto en la historia del WRC capaz de doblar un brazo de suspensión cuando lideraba un rally, arreglarlo a golpe de roca y marcar el mejor tiempo en los dos siguientes tramos con ese ‘apaño’… ése era Colin McRae. Es exactamente lo que hizo en el Rally de Argentina 1998.

El escocés era uno de esos pilotos que iba siempre con el cuchillo entre los dientes y se ganó el corazón de los aficionados con su innegociable estilo de conducción. Era agresivo sin importar el cómo, cuándo o dónde. Suya es la famosa frase "if in doubt, flat out", lo cual viene a ser traducido como "ante la duda, a fondo".

Colin cuajó en 1998 una de las mejores temporadas de su carrera deportiva –junto a 1995, 1997 y 2001, en mi opinión–. Por aquel entonces pilotaba el precioso Subaru Impeza S4 y, pese a haber sufrido problemas mecánicos en tres de los seis primeros rallies, llegó líder a Argentina gracias a las victorias en Portugal y Córcega, además del podio de Montecarlo.

En el Rally de Argentina estaba dispuesto a dar un zarpazo al campeonato. En la primera etapa cedió algo de terreno al tener que abrir pista, pero le bastaron apenas dos tramos de la segunda jornada para auparse al liderato. En las tres especiales siguientes aumentaría su renta hasta los 15 segundos… hasta que se topó con una roca en su camino.

Fue en el decimoquinto tramo cuando, en una curva de izquierdas en subida, el campeón del mundo de 1995 se abrió demasiado y golpeó una roca que había en el exterior de la pista con la rueda trasera derecha. En ese momento su rally parecía abocado al abandono, pero Colin y Nicky nos deleitaron con una improvisación muy ingeniosa.

La dupla británica trató de sacar la rueda dañada para intentar reparar el brazo de suspensión doblado, sin embargo en un principio no fueron capaces. Entonces se les ocurrió continuar su camino por el tramo de enlace para que la rueda terminase de ‘reventar’ y que saliese por su propia ‘voluntad’. Dicho y hecho. Primera solución hilada con habilidad.

Una vez reventada la rueda, había que efectuar una ‘chapuza’ rápida para continuar en carrera. En ese momento, Colin y Nicky debieron pensar que lo que se rompe con una roca se arregla a golpe de roca, o algo parecido. Desmontaron el brazo de suspensión y, después de varios ‘rocazos’, lo enderezaron como pudieron para volver a montarlo en el coche.

Una vez reanudada la marcha, seguramente cualquier otro piloto se hubiera limitado a completar los dos tramos que faltaban para terminar la jornada y llegar a la asistencia. Es más, hace unos días contamos la historia de Elfyn Evans y la llave ‘mágica’ que actuó como brazo de suspensión en el Rally de Finlandia 2015… e hizo exactamente eso, limitarse a terminar.

Pero era Colin. No importaba llevar un ‘apaño’ de brazo de suspensión que podía estar a punto de romperse, como tampoco necesitó ningún tipo de adaptación a su coche sensiblemente dañado. Simplemente, volvió a pisar el pedal del acelerador a fondo y, en los dos últimos tramos de la jornada, ¡marcó el mejor tiempo!

A pesar del incidente, McRae habría concluido la penúltima etapa del rally en cabeza de no ser por una penalización de dos minutos y medio que le endosaron por llegar tarde al decimosexto tramo. Al término de la prueba, el escocés fue quinto a sólo 1'17'' del ganador, el finlandés Tommi Mäkinen.

Esa misma temporada, Colin volvería a subir a lo más alto del podio en el Acrópolis, antes de dar paso al dominio de Carlos Sainz y sobre todo Tommi Mäkinen, que se llevó su tercer entorchado en aquel final cruel en Gran Bretaña, cuando Carlos Sainz y Luis Moya se quedaron a 700 metros de volver a ganar el Mundial.

Por supuesto, no es la única actuación inverosímil que Colin nos regaló a lo largo de su trayectoria deportiva. Desde victorias aplastantes hasta todo tipo de accidentes. En el Rally de Chipre 2002 también efectuó una de sus más bonitas hazañas, cuando volcó hasta dos veces y, pese a llevar el coche destrozado, nunca se rindió: en el último tramo robó la sexta plaza –por aquel entonces, el sexto sumaba un punto– a Armin Schwarz. Otro día contaremos más.

Si quieres leer más noticias como ésta visita nuestro Flipboard

Tienda SoyMotor Pirello
Usuario no registrado Queremos saber tu opinión
¿Nuevo en SoyMotor.com? ¡Bienvenido! Regístrate aquí para participar.
Scroll To Top
Update CMP