OBJETIVO: ATRAER MÁS FABRICANTES

Brawn piensa en dar facilidades desde 2020 a las marcas nuevas

Santi Torres
04/07/2017 12:35

La normativa de la Fórmula 1 verá cambios en 2020. Desde Liberty Media, en concordancia con la FIA, se trabaja para dar con un reglamento que sea apto y desafiante para los equipos ya presentes en la categoría, además de ser inclusivo para las marcas interesadas en entrar en la competición más allá de la fecha mencionada. 

Ross Brawn, el director deportivo de la categoría, ha señalado los problemas de Honda como argumento a favor de ese punto de vista. "En el nuevo reglamento de más allá de 2020 hemos de pensar en las marcas que se unan a la F1 después de el inicio de la aplicación de dicha normativa y sobre todo, tener en cuenta que puedan necesitar apoyo extra en sus primeros años", ha explicado Brawn al portal web estadounidense Motorsport.com.

 

¿VUELTA A LOS TOKENS?

"Si por ejemplo se recuperase el sistema de tokens, habría que dar más tokens a los nuevos equipos en los primeros años. Hay iniciativas que animarían a las marcas a entrar en la F1", ha revelado.

 

INSISTE EN TENDERLE LA MANO A HONDA

El mayor ejemplo de dificultad lo ha demostrado Honda. La marca nipona entró en 2015 con la ambición y esperanza de luchar por cosas grandes a tres años vista. 2017 es su tercer año en la categoría reina y siguen varios pasos por detrás de sus rivales, con constantes problemas de fiabilidad y la presión no sólo propia, también de toda la prensa global por los malos resultados de McLaren

En los últimos meses se ha rumoreado y han corrido ríos de tinta sobre la posible ayuda de la FIA y Mercedes a Honda y así, aportar un cuarto fabricante a la lucha.

"No vamos a renegociar ciertos aspectos a nivel de ingeniería con Honda. No propongo ir y decirles cómo deben diseñar su motor, pero si en la F1 podemos ayudar a cumplir sus ambiciones, entonces lo vamos a hacer. Si Honda nos pidiese ayuda y pudiésemos ayudarles de alguna forma, entonces ayudaríamos", ha proseguido Brawn.

Para el británico, la magia de la Fórmula 1 recae en sus variantes a nivel de ingeniería. Brawn menciona al Gran Circo de mediados de los 60, época en la que el chasis daba gran parte del rendimiento, pues la gran mayoría de los motores eran muy parejos.

 

LA COMPLEJIDAD ACTUAL DE LA CATEGORÍA ALEJA A NUEVOS FABRICANTES

Esa F1, para Brawn, no es la indicada. Debe haber variedad de motores y de ideas, pero que no se ramifiquen en exceso pues la diferencia de estructuras puede generar diferencias insalvables.

"Los tiempos de la F1 de antaño, con el dominio de los Cosworth V8, eran tiempos en los que el motor era un añadido al chasis y la caja de cambios, pues todo el mundo tenía el mismo motor", ha apuntado.

"No creo que eso añadiese mucho valor a la F1, mientras que el mero hecho de que existan muchas ideas diferentes entre sí, sí que añade ese valor. Pero esa diferenciación de ideas no debe ser enorme, pues entonces pasa a ser el factor único y clave", ha expresado Brawn.

"Para encontrar el equilibrio se debe ver el punto de partida, porque el enmendar el reglamento a posteriori es complicado, además de que divide y frustra a los afectados. La situación en la que estamos a día de hoy es un catalizador para asegurarnos que las nuevas normativas controlan el potencial de rendimientos dispares y que dicha normativa es asequible para más gente", ha recordado.

"Sí, las actuales unidades de potencia son unas piezas de ingenieria magníficas, pero desafortunadamente han demostrado que las nuevas marcas sufren para superar el desafío que conllevan. No queremos que sea extremadamente fácil, pero queremos que las marcas entren en la F1, hagan un trabajo más que respetable y que en tres años puedan ser competitivas", ha expresado Brawn para concluir.