Blog de Blancafort

06
Jan
2019

Bienvenidos al tormento de las dunas

AmpliarBienvenidos al tormento de las dunasBienvenidos al tormento de las dunas

Un Dakar inédito, contra corriente: un sólo país anfitrión, sólo diez etapas, sólo 3.000 kilómetros de especiales.

Y sin embargo, el Dakar tiene la gran ocasión de volver a recuperar sus esencias, en contra de lo previsto. Y todo porque la arena y las dunas recobran su total protagonismo.

 

 

Ésta será la gran diferencia con respecto a las restantes ediciones de los Dakar sudamericanos, en los que las etapas de dunas –en Atacama, Chile, o El Nuhuil, cerca de San Rafael, en Argentina, o San Juan, Argentina– estaban presentes, pero sólo constituían, al menos hasta 2018, una pequeña parte del recorrido.

"¿Más corto? Sí, pero más intenso. Al final, tanto o más duro", señala Isidre Esteve antes de partir hacia Dakar.

Y esta opinión es compartida por todos los 'dakarianos' que estuvieron en la salida en 2018 y estarán de nuevo en la salida de este año. Las primeras etapas de dunas en Perú, donde incluso se debió superar un cordón de dunas de 100 kilómetros, causó estragos entre los participantes. Como lo habían hecho en África históricamente.

Este año el Dakar se ha propuesto 'repescar' a los que abandonen, una especie de 'superDakar'.  Algunos participantes no están seguros de si es para no quedarse sin participantes o bien para dar ánimos e incentivos a los que dudaban de inscribirse por disputarse en un solo país.

"Creo que será un Dakar durísimo. Habrá grandes zonas de arena así como montañas de dunas. Así que será muy exigente físicamente y también ser diestro con las técnicas de franqueo: elegir la presión de neumáticos correcta, la ángulo de ataque. Y además buena dosis de navegación. Además los coches saldrán en algunas etapas delante de las motos, así que no se podrán guiar por las trazas de éstas", señala Etienne Lavigne, el máximo responsable de la prueba.

Un 70% del recorrido es arena y dunas. A priori no se quería tanto y se pensó en algunas etapas en el norte de Perú, "pero hay demasiados lugares de reservas históricas protegidas y también la posibilidad de que las lluvias dejen caminos impracticables", justifica Lavigne.

Y es que dunas es igual a dureza. De inexistencia de pistas y por tanto de navegación exigente. "En las dunas es tan fácil perder media hora porque te quedas encallado, como hacerlo porque te has perdido", señala Loeb.

Las dunas no son iguales para los coches que para las motos. Éstas tienen más recursos para franquearlas y las caídas son más espectaculares que dañinas. Para los coches son un quema embragues, existe el riesgo de volcar… de no elegir la trayectoria de ascenso justa, de quedarse clavado por no haber evaluado la consistencia de la arena o de quedar atascados.

La clave es 'leer' la arena. En África, los grandes dakarianos detectaban por la tonalidad de la misma –una diferencia de tono que algunas veces no era más que uno o dos grados de Pantone– dónde estaba más blanda y dónde más dura; por lo general, cuanto más compacta y dura, más oscura. No varía mucho este esquema en Perú, con el agravante de que las previsibles altas temperaturas hacen que la arena esté más suelta y por tanto sea más propensa a 'atrapar' los coches.

"Lo ideal es pararse un momento y elegir la línea para franquear la duna. Y entonces acelerar y no dejar de hacerlo bajo ningún concepto. Si levantas pie te quedas clavado", señala Esteve. Y Nani Roma añade que uno de los momentos más complicados es decidir cuando levantas pie al final, "ni demasiado pronto para no quedarte encallado en la cresta o un poco antes, ni demasiado tarde para no saltar en exceso y volcar".

No es un ejercicio sencillo, desde luego. "Lo difícil es elegir tu línea, subir bien y encontrarte con otros participantes que se encallan delante de ti. Date por encallado", explicaba Esteve.

Y Loeb señala que está claro que lo ideal "es detenerse un instante antes de afrontarlas, pero no puede correr el riesgo de que alguien te adelante y empiece a escalarla justo delante de ti".

Quedarse encallado significa perder tiempo, mucho tiempo. Unos minutos si basta con deshinchar el neumático. Más, si se precisa bajar y tirar de pala. Mucho más si además hay que usar las planchas. Es difícil que en estas condiciones otro coche te saque del apuro tirando de slinga, quizás un camión.

Y el problema de perderse o no encontrar un 'way point' es grave porque eso quiere decir sortear más dunas de las previstas.

En resumen, las dunas proporcionan golpes de teatro, vuelcos en las clasificaciones, situaciones imprevistas. Esto presagia un gran Dakar. Con las dunas de Acar –3ª etapa– y de Ilo –5ª etapa– como decisivas.

Si quieres leer más noticias como ésta visita nuestro Flipboard

Tienda SoyMotor Mini
Para comentar o votar INICIA SESIÓN
1 comentario
Imagen de Nagashizzar

Aquí se notará la experiencia, los más "noveles" lo van a pasar francamente mal como Loeb, muchos Copilotos a parte de la navegación van a aportar mucho en cuanto a cómo sortear las dunas, creo que habrá muhas sorpresas en éste "Dakar".

Usuario no registrado Queremos saber tu opinión
¿Nuevo en SoyMotor.com? ¡Bienvenido! Regístrate aquí para participar.
Scroll To Top
Update CMP