AUDI

Seidl y la hoja de ruta de Audi para llegar a la Fórmula 1

Jue, 12/22/2022 - 13:03

Andreas Seild tiene ante sí uno de los retos más interesantes y apasionantes de la Fórmula 1 actual. Un reto similar al que en su día afrontaron otros, el de hacer crecer un equipo para que llegue al pináculo.

Audi debutará en Fórmula 1 sólo en 2026, pero su objetivo es claro, ser competitivos de inmediato, acortar el periodo de acoplamiento y crecimiento al máximo, simplemente por haber hecho una gran labor de preparación previa.

Puede parecer que hay tiempo, tres años. Pero en términos de Fórmula 1 ese lapso es pequeño cuando se trata de organizar un gran equipo, aunque sea partiendo de una formación ya existente. Subir los peldaños de la pirámide hasta la cumbre cuesta mucho. Mercedes y Red Bull emplearon cinco años, también Ferrari desde que fichó a Schumacher. El objetivo es reducir este tiempo a la mitad.

El primer paso es, sin duda, crecer en infraestructura y personal. Pero antes de comenzar a crecer hay que saber que se tiene, de lo que se carece, lo que conviene reforzar, previendo las nuevas reglas de 2026 y la evolución de la Fórmula 1 a tres años vista.

Los trabajos ya han comenzado en Neuburg. Se construye un nuevo edificio para el departamento de motores. Se han encargado los nuevos bancos de pruebas y se refuerza la plantilla. Pero con tino. El gigantismo de Mercedes no se contempla; ahora son 220 personas trabajando, a mitad de 2023 se habrá llegado a poco más de 300.

En Sauber, por el contrario, comienza la fase de evaluación de ‘activos’. Audi no es propietaria del equipo. El plan inicial era un ‘desembarco escalonado’ en el accionariado y responsabilidades antes de tomar el control total para 2026.
Pero en Audi saben que a mediados de 2024, la estructura y los recursos humanos deben estar ya activos, trabajando cara a 2026 a pleno rendimiento, durante todo 2025. 

Para ello, buena parte del trabajo debe hacerse en los primeros meses de 2023. Los sofisticados bancos de pruebas AVL tienen un plazo de entrega superior al año y medio, por ejemplo. Esta el tema del simulador, que debe ser de última generación. Y el VTT, el Virtual Test Track, para los ensayos, así como las actualizaciones del software del CFC y demás.

Hay que evaluar si el ´túnel de viento’, en su día el más adelantado, sigue siendo válido o hay que actualizarlo, algo que puede tener mínimo seis meses pero que puede prolongarse por más de un año. Pero parece que el problema es más de software que de hardware. En cualquier caso, es el tema que mejor conoce Audi puesto que ha recurrido al túnel de viento de Sauber —Hinwill está a 4 horas de coche de Inglstad— para el coche del DTM y también para el de Le Mans.

El equipo técnico de Sauber está trabajando bien, pero no ha dispuesto de grandes presupuestos. Al parecer, según AMUS, este 2022 no han llegado al ‘techo presupuestario’ y ello ha hecho que algunas actualizaciones no se hayan producido o hayan tardado demasiado en ser adoptadas.

Y está claro que el equipo necesita más ingenieros y técnicos. De lo actuales 500 hay que pasar a unos 800, como el resto de equipo. Y buena parte de estos deben proceder de fichajes. Y para fichar a un ingeniero de un equipo rival debes ofrecerles más incentivos, más salario y teniendo en cuenta, además, que los salarios suizos son superiores a los británicos. Todo un problema porque ello va en contra del ‘techo presupuestario’.

Seguro que antes de llegar al acuerdo con Sauber, en Audi ya tuvieron en cuenta todos estos problemas. Seidl seguro que se ha encontrado con parte de los deberes hechos.