Nula competitividad del MCL32

Los problemas de McLaren hacen más difícil que Vandoorne brille

Santi Torres
29/03/2017 16:28

Stoffel Vandoorne sufrió en Melbourne. No por luchas en pista, sino por todo el calvario que tuvo que soportar para llevar el MCL32 a meta. La crisis sigue instaurada en McLaren y esto provoca que, según la opinión del belga, no pueda sacar a relucir su talento. 

Desde el portal web estadounidense Motorsport.com le han preguntado al belga que si le resulta difícil demostrar su talento y sus dotes en estos momentos. El campeón de la GP2 en 2015 fue directo.

"Está claro que es difícil, especialmente cuando el conjunto del coche no rinde de la manera en la que debería", ha confesado.

Vandoorne vuelve a incidir en la necesidad de mejora del equipo. Tras tres años, la dupla McLaren-Honda no se acerca a lo previsto y parece que han regresado al estado de 2015. 

"Necesitamos una ayuda importante del equipo para subir en la clasificación, pero eso ya lo sabíamos en Barcelona. Desde mi posición tan sólo puedo darlo todo y luchar por cada posición. Tengo que dar lo mejor de mí mismo con los ingenieros y sacarle el mayor partido al coche. Y creo que más o menos lo hago", ha continuado.

El #2 terminó 13º en Melbourne, lejos de su siguiente rival en pista, el Sauber de Antonio Giovinazzi. La carrera de Vandoorne fue un via crucis y eso se puede comprobar en sus tiempos por vuelta. De largo fueron los más irregulares y eso lastró al belga. 

"Fue una carrera difícil, pero sabíamos que sería así antes de venir a Melbourne. Terminamos la carrera con uno de los coches, pese a los problemas que tuvimos. Fernando casi termina también y tras Barcelona no esperábamos que así fuese. No fue una prueba facil para mí. Estuve muy ocupado, tocando botones e intenté llevar el coche a meta. Perdí la electrónica, perdí los indicadores del volante, así que no sabía qué pasaba. Tuve que parar en boxes antes de lo esperado para reiniciar el coche. Es un paso importante finalizar una carrera", ha asegurado.

Así están las cosas en McLaren. Para ellos, terminar una carrera ya es un paso adelante importante. Se pudo ver en Melbourne que la fiabilidad vuelve a ser su punto débil. Y, así, el talento no puede brillar.