Habla Sabine Kehm

Schumacher anhelaba tener más privacidad: "Era su sueño secreto"

12/03/2016 14:28
Sabine Kehm ha revelado que Michael Schumacher le confesó en una ocasión que anhelaba tener una vida más tranquila y privada, alejada de la atención mediática que rodea a una figura deportiva de su calibre. Kehm explica que ese deseo la ha impulsado en su afán por proteger la imagen de Schumacher desde su accidente.

El control que Kehm ha establecido al entorno del Káiser ha surtido un éxito sin precedentes, más meritorio todavía cuando se considera que ocurre en plena era de la información y todo el mundo lleva una cámara en el bolsillo. Nadie ha visto una fotografía del Káiser en dos años y nadie tiene una idea clara sobre cuál es su estado real.

Sabine ha hablado ante 90 periodistas en un evento celebrado en el lago Starnberg. El encuentro estaba destinado a alimentar el debate sobre dónde está la frontera entre información y sensacionalismo, y el derecho a la privacidad de los individuos.

"Una vez Michael y yo mantuvimos una larga conversación y me dijo: 'No hace falta que me llames el año que viene, voy a desaparecer'. Creo que su sueño secreto era hacer eso algún día. Es por eso que todavía quiero proteger su deseo y no dejo que no salga nada", explica la representante en declaraciones recogidas por el Daily Mirror.

Kehm también ha dado más detalles sobre cómo supo de la noticia del accidente, que ocurrió el 29 de diciembre de 2013 en la estación de esquí de Méribel. Sabine tuvo que imponerse al caos para evitar que la situación se le fuera de las manos.

"La noticia me llegó como siempre suelen hacerlo las noticias. Recibí una llamada sobre si podía confirmar que Michael había tenido un accidente. No lo podía confirmar, yo estaba de vacaciones como tanta otra gente por aquellas fechas. Cinco minutos después, otro periodista me preguntó que por qué no podía confirmar que había tenido un accidente. Esa tarde recibí muchas llamadas. Intenté recopilar por mí misma la información y cuidar de Michael".

"Tuvimos que asegurar la zona del hospital y traer seguridad. Teníamos que mantener alejados a los periodistas porque hubiera sido difícil para los médicos. Entiendo que es algo de lo que hay que informar y que la gente está interesada, pero pienso que como periodista tienes que preguntarte qué haces y cómo lo cuentas".

"El párking y la entrada del hospital estaban abarrotados. Los periodistas hablaban con los familiares de otros pacientes para ver si sabían alguna cosa. Era caótico. También hubo familiares de otros pacientes que intentaron conseguir dinero de los periodistas. Se paseaban y ofrecían información sobre Michael. Algunos preguntaron a los doctores si podían tomar una foto con su teléfono".