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Bosch iDisc: cuando la ecología llega a los discos de freno

23/11/2017 18:16

Está demostrado que el 32% de las emisiones de partículas que desprende un automóvil es consecuencia del desgaste de los frenos y los neumáticos. Es decir, para avanzar en el camino de la movilidad sostenible no sólo se debe trabajar en el campo de las emisiones del motor, sino que también es importante investigar otros apartados de la automoción. En este sentido, Bosch ha desarrollado los iDisc, unos nuevos discos de freno que reducen en un 90% el polvo generado durante las frenadas.

Mucho se habla de la contaminación producida por los vehículos, de la necesidad de reducir esas emisiones para mejorar el aire que respiramos y, por ende, nuestra salud. No es un tema menor, especialmente en las grandes ciudades donde la polución es ya un serio inconveniente tanto para sus habitantes, como para el medio ambiente en general.

Tanto gobiernos como fabricantes y empresas relacionadas con la automoción ya trabajan en soluciones futuras pero, por ahora, todas esas medidas se centran en las emisiones de los motores. Cierto es que las mecánicas de combustión son responsables de una buena parte de la contaminación en las ciudades, aunque no es el único foco de emisiones con origen en los automóviles. Hay otros apartados a los que no se presta la misma atención, o esa es la impresión más frecuente.

El camino tomado por el sector del automóvil parece ir encaminado hacia el vehículo eléctrico. Un buen modo de reducir los niveles de emisiones generadas por los vehículos; sin embargo, ésta no es la única solución. Está demostrado que no sólo los motores de combustión generan polución. El 32% de la contaminación que produce un coche durante su conducción procede del desgaste de los neumáticos y de los frenos y, según la agencia medioambiental alemana de Baden-Wüttemberg, la mitad de este porcentaje procede directamente de los frenos

En este sentido, Buderus Guss –filial del grupo Bosch– ha patentado un nuevo disco de freno denominado iDisc que, en comparación con uno convencional, genera un 90% menos de polvo durante las frenadas.

Para su creación, Buderus Guss ha sometido los discos de acero convencionales a un proceso mecánico, térmico y galvánico para después aplicar un revestimiento de carburo de tungsteno. El principal inconveniente es que, dada su reducida producción, el coste de un iDisc es tres veces mayor que un disco de acero, pero tres veces más barato que uno cerámico.

Según Gerhard Pfeifer, director general de Buderus Guss, "el iDisc tiene todo lo que se necesita para reemplazar el disco convencional y convertirse en el nuevo estándar en el mercado de discos de freno". "Dado el continuo debate sobre la contaminación por partículas en muchos países y grandes ciudades del mundo, no hay nada que impida su avance", ha concluido Pfeifer.

Es de esperar que el precio de estos discos de freno 'eco' descienda conforme crezca su producción, ya que sólo en 2016 la demanda de discos de freno superó los 330 millones de unidades en todo el mundo.

Desde la filial de Bosch aseguran que los iDisc tienen, además, otras ventajas más allá de reducir la contaminación. Su recubrimiento garantiza una mayor seguridad de funcionamiento y su rendimiento de frenado es similar al de un disco cerámico, especialmente tras varias frenadas repetidas. El desgaste también se reduce significativamente ya que el recubrimiento de carburo de tungsteno alarga la vida del iDisc hasta, aproximadamente, el doble que un disco convencional. La corrosión tampoco es un problema.

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