El mandatario lamenta la falta de un acuerdo entre los equipos

La FIA no tiene influencia en la reducción de costes, según Todt

Miguel Carricas
07/05/2014 18:10

La necesidad de reducir los costes de la Fórmula 1 sigue acarreando un polémico conflicto de intereses entre los equipos grandes, quienes ya han manifestado su negativa hacia una drástica reestructuración económica en la máxima categoría, y los más modestos, cuya voluntad pasa por aprobar unas normas que diluyan sus carencias financieras y les aproximen a un nivel de competición superior.

Entre tal divergencia de opiniones que impera actualmente en el paddock, el Grupo de Estrategia, formado por representantes de Ferrari, Red Bull, McLaren, Mercedes, Williams y Lotus, anunció la pasada semana una serie de modificaciones que podrían ser implantadas a partir del año 2015, y donde figuran aspectos como la implantación de sistemas de transmisión ecuánimes para toda la parrilla, o la vuelta de la suspensión activa a partir de la temporada 2017.

Por el momento, todos los cambios propuestos se encuentran lejos de llegar a un acuerdo con los equipos más modestos a la hora de establecer un techo presupuestario fiel a su voluntad de seguir acaparando el máximo protagonismo tanto deportivo como financiero en la categoría reina.

No tengo poder para cambiar el reglamento, pero si lo tuviera, y haciendo lo que deseaba Montezemolo, ¿te imaginas cuál sería la reacción?

Jean Todt, por su parte, ha asegurado que la FIA no cuenta con el poder necesario para modificar aspectos de semejante relevancia en la Fórmula 1.

"Lo primero, yo no tengo el poder para cambiar el reglamento. Pero si lo tuviera, y haciendo lo que deseaba Montezemolo, ¿te imaginas cuál sería la reacción?", comenta el francés.

"Estoy convencido de que la Fórmula 1 es demasiado cara, y hay que hacer algo. Pero para nosotros, como organismo gubernamental, tenemos más o menos cero influencia en los costes".

Todt también ha expresado su descontento con la voluntad de algunos de los equipos grandes de lanzar críticas a cualquier modificación de las reglas adversa para sus intereses deportivos.

"Mi trabajo es asegurar que el deporte está administrado en la dirección correcta. Entonces, como ya sabemos, el descontento fue expresado, pero como ocurre tan frecuentemente, a los que se quejan se les oye mucho más que a los que están satisfechos", ha comentado.

En concreto, Todt habría pretendido que el Grupo de Estrategia aceptara las nuevas normas anunciadas por la FIA para reducir el techo presupuestario. La negativa de la entidad provocó entre las escuderías modestas un profundo descontento que también comparte el mandatario francés: "Es un mundo de competición, donde se quejan los que no ganan ocasionalmente. Ha sido siempre así", subraya Todt.

 

La FIA busca nuevas alternativas

"No confío en que podemos controlar los costes con una gorra, pero les dije a los equipos: 'Si demuestras que esto es factible, estaré feliz de imponer un límite'. Muchos de los equipos estaban de acuerdo, pero ahora no entiendo por qué los seis miembros del Grupo de Estrategia se han opuesto".

Una de las posibles explicaciones a este panorama vendría de la mano de Max Mosley, expresidente de la FIA, quien habría aprovechado su descontento con el rumbo de la categoría para convencer a los equipos de mantenerse firmes a su postura de rechazo a cualquier reducción del límite presupuestario.

Por ello, Todt afirma estar decepcionado con la postura adoptada por tales equipos, y asegura que la reducción de costes sí que se implantará, aunque por vías alternativas.

"¿Si estoy decepcionado? Sí, en cierto modo sí, porque ahora será mucho más difícil alcanzar el objetivo de reducción. Tendremos que hacerlo a través del reglamento técnico y deportivo".

Además, el mandatario ha revelado que la FIA ya ha preparado un "dosier" con más propuestas de cambio en el reglamento que "reducirán la distancia entre los equipos grandes y pequeños" sin afectar a los espectadores.

"Necesitamos empezar algo ya en 2015 a través del Grupo de Estrategia y la Comisión de Fórmula 1. En total tenemos 18 votos, así que si hay nueve o más, funcionará. Si no, no se aprobará", ha confirmado el francés.