Lo hizo horas antes de su accidente

Bianchi firmó un contrato con Sauber en Suzuka según Kolles

Víctor Serrano
14/04/2015 16:49

En Sauber aún andan restregándose los ojos cuando ven cómo va la clasificación del Mundial tras las tres primeras carreras. Son cuartos por delante de Red Bull y Toro Rosso. Un comienzo que no alcanzaban ni imaginar en sus pensamientos más optimistas y que llega tras un inicio escabroso en el que tuvieron que estar casi más pendientes de lo que ocurría en los juzgados con de Giedo Van der Garde que de lo que pasaba en el asfalto de Albert Park.

El caso con el piloto holandés, que se cerró con una compensación por parte del equipo suizo estimada en 15 millones de euros, podría no haber sido el único al que tenían que haber hecho frente en Hiwill. Y es que, según palabras de Colin Kolles a la televisión austriaca Servus TV, no solo estaba en liza el contrato con Van der Garde, sino que también había un acuerdo para subir a uno de sus monoplazas a Jules Bianchi.

No se puede coger dinero por un  coche y luego venderlo de nuevo a otra persona

El que fuera dirigente de la extinta HRT asegura que Sauber firmó un contrato con el piloto francés en Suzuka, durante el GP de Japón del año pasado y horas antes de que su fatal accidente le dejara en el estado de coma en el que se encuentra actualmente. "Había un contrato firmado al mediodía del domingo", dice con convicción el rumano, que añade que además "compensaba parcialmente algunas deudas de Sauber".

De esta forma, con las cuentas que hace Kolles, la escudería suiza se habría llegado a juntar con seis contratos para dos puestos de titular en sus monoplazas: los que finalmente se han hecho con los asientos en la parrilla, Marcus Ericcson y Felipe Nasr, los mencionados de Van der Garde y de Bianchi, y los de sus pilotos de la temporada pasada, Adrian Sutil y Esteban Gutiérrez.

"No puedo entender el comportamiento de Monisha Kaltenborn. No se puede vender un coche, recoger dinero por él, y seis meses más tarde venderlo de nuevo a otra persona", comenta Colin a medio camino de la sorpresa y la decepción. Un overbooking de hombres que para el exdirigente fue completamente premeditado: "Fue absolutamente calculado". Contratos por doquier que quedan en el pasado enterrados con una buena ración de puntos.