Pruebas SOYMOTOR.COM

Nissan 370Z Nismo y Nissan GT-R en 6to6: nacidos para ser salvajes

40 Superdeportivos se dieron cita en Valencia, por carretera y circuito

SoyMotor.com se integró en la caravana con lo mejor de la gama Nissan

Roberto Merhi puso la guinda del pastel con unas lecciones de habilidad en pista

Cargando vídeo...

Un día de ruta con la flor y nata de la gama Nissan Nismo e integrados en la caravana del 6to6 Valencia, diversión asegurada.

Casi todas las pruebas de superdeportivos que he tenido la ocasión de escribir han terminado con la satisfacción propia del 'quemado' de los coches, abrumado por la potencia, embriagado con el sonido, enamorado de su estética y de su perfección técnica. Claro que nuestras pruebas duran aproximadamente una semana y, al término de ese tiempo, cuando dejamos los coches aparcados en el garaje de las respectivas marcas, aflora otra constante, una pregunta que rebota en mi mente y emitida machaconamente por la parte racional de mi cerebro que, después de todo, parece existir. La pregunta es: ¿y yo qué haría con uno de éstos en mi garaje? Pues bien, el pasado 11 de febrero encontré, por fin, una respuesta válida a la eterna pregunta.

Pónganse en situación: es sábado por la mañana, estamos en Valencia y tenemos en el bolsillo las llaves de un Nissan 370Z Nismo, rojo flamante, aparcado en la planta -1. El coche llegó al mercado en 2009, pero la versión más deportiva aún no ha cumplido los dos años. Su motor, un V6 de 3.7 litros, entrega 344 caballos, 16 más que la versión 'básica'. Corto de batalla y ancho de vías, es un arma corta que hoy tiene una misión: unirse a la caravana de 6to6 Valencia.

6to6 Motor Valencia en el castillo de Xàtiva

© 6to6 Motor

Ponemos rumbo al punto de encuentro de la 6to6 Valencia, nada menos que el Castillo de Xàtiva, un monumento protegido que desde tiempos de los íberos ha sido ciudadela, fuerte, cárcel y, sobre todo, enclave de vigilancia para el paso natural desde el Reino de Castilla al de Valencia. Cuando lleguemos, no estaremos solos: otros 40 dueños de coches deportivos y superdeportivos han sido citados en la misma fortificación, repleta como siempre de caballos, pero ahora de vapor.

Los primeros kilómetros en vías rápidas bastan para calibrar un comportamiento inquieto en el Z Nismo: no pierde la línea, pero copia las irregularidades del asfalto y las juntas de dilatación de forma clara a un habitáculo sencillo y bien hecho, recubierto de piel y con el volante tapizado en Alcántara. La posición de éste último no se regula en profundidad, pero no es molesto, al menos para conductores altos. Además, el cuadro se mueve en altura solidario con el volante, garantía para leer los relojes con claridad. Vamos sentados muy bajos, como toca en un deportivo. Entrar y salir cuesta algo más, pero sarna con gusto...

El sonido del motor se cuela en el interior, ¡afortunadamente! El Nismo suena agudo y distinto al 'normal' gracias a un trabajo fino en el escape.

Nissan 370Z Nismo

Nissan 370Z Nismo en el Circuito de Albaida    © 6to6 Motor

Una vez franqueado el puerto de Cárcer, ya en carretera secundaria, nuestra montura se encuentra todavía más cómoda: la dirección es precisa y directa –desmultiplicación 0,79:1–, y el ajuste de la suspensión, que resultaba un punto 'saltarín' en autovía, permite una importante estabilidad en curva, siempre sobre buen firme. Va tan bien que se vuelve fácil superar el límite de la capacidad de tracción, íntegra a las ruedas traseras, con lo que es habitual notar una suave derrapada al salir de curvas lentas o, si nos pasamos de la raya, el parpadeo del testigo amarillo del control de estabilidad. Un Porsche 718 es más neutro y quizá más eficaz con su motor central trasero, pero no más puro de sensaciones.

El suceder de curvas termina literalmente a las puertas del castillo, donde mora la impresionante comitiva de 6to6 Valencia. Y la diversión se desata: la cabalgata estética se complementa con las conversaciones de los 'Sixters' –así nos llamamos por un día–, ora sobre la próxima actualización de su coche, ora sobre su última experiencia gastronómica. Es un día para el placer y así se vive. Un adecuado catering matutino sirve de prólogo al briefing de la jornada. Aquí un resumen: salimos en grupo del castillo y nos vamos escoltados por una patrulla de la Guardia Civil hasta el circuito de Albaida, una pista de karts habilitada para que hoy rodemos con nuestras máquinas. El trazado es técnico pero sin grandes rectas, de modo que el castigo a los neumáticos y, sobre todo, a los frenos, es bastante limitado. Además, también resulta francamente seguro. Bien pensado.

6to6_valencia_nismo.jpg

© 6to6 Motor

6to6 define a la caravana como 'los miembros de la comunidad de propietarios de deportivos más importante del sur de Europa', y desde luego así sentimos la recepción. De repente, en este enclave del interior de la provincia de Valencia, había centenares de personas alrededor de los coches, entre la admiración y la afición. Para ellos fue el tiempo de las fotos, de las preguntas… de repente, un niño gritó: ¡un Lamborghini Gallardo, un Lamborghini Gallardo! El pequeño veía tanta belleza, tanta potencia junta que había entrado en una especie de trance. "Todavía vienen nuevos petrolhead al mundo", pensamos unos cuantos.

Con estas reflexiones llegó el momento de dar unas primeras vueltas de reconocimiento al circuito. Horquilla chicane, curva larga a derechas, bordillo… y al frente, un coche daba su primera vuelta como si hubiese rodado en Albaida toda su vida. Era un Mercedes A45 AMG, de tracción integral 4 Matic y 381 caballos, y al volante estaba un tal… ¡Roberto Merhi! El piloto de Benicàssim había venido camuflado en la caravana como coche cero, con un AMG C63 S, pero cambió al benjamín de los deportivos de la estrella para rodar en la pista. La diversión estaba servida: tendríamos que superar varias eliminatorias e intentar llegar a las fases finales. El ganador perdería… perdón, correría contra Merhi.

6to6-ferrari-valencia-soymotor.jpg

© 6to6 Motor

Nosotros dimos unas primeras vueltas francamente torpes. Costaba encontrar el punto de frenada exacto y aprovechar toda la pista disponible, incluidos los bordillos. Aun así, pasamos a la siguiente fase. Los tiempos de 'cola' para rodar de nuevo sirvieron para disfrutar del glorioso petardeo de un Ferrari 458 Italia preparado, o de la tracción lapa de los Nissan GT-R que nos acompañaban en el equipo 'oficial' de la marca. Visitamos la tabla de tiempos y, de repente, algo iba un poco raro: había un grupo de coches que tenían 20 segundos más de lo normal en el tiempo por vuelta. Nunca supimos la causa, y los responsables de cronometraje tampoco, pero en ese momento ya no nos importaba demasiado el orden oficial y sí mejorar la actuación de la primera ronda. De nuevo en pista, esta vez todo fluyó mejor: el motor del Nismo, atmosférico, era un pelín más perezoso que otros turboalimentados por debajo de las 3.500 vueltas, pero lo aprovechamos para mantener una trayectoria precisa y no sufrir 'coletazos', para luego subir hasta las 7.500 vueltas en las rectas. De nuevo ese sonido agudo nos envolvió, y no fallamos un solo cambio: la caja es de recorridos cortos y, aunque inicialmente parece de accionamiento lento, su precisión compensa con creces. Pie al freno, muy estable en deceleración, volante y estamos dentro de la curva. Paciencia para dar gas… ya se había celebrado la comunión coche-conductor.

Admitimos que nunca llegamos a saber el mejor tiempo que habíamos marcado en el Track Challenge, pero sí podemos decir que protagonizamos el único adelantamiento de la jornada en plena carrera, y además contra un coche ¡con 90 caballos más que el nuestro!

A la postre, dos Ferrari se midieron en semifinales, y el blanco –de impresionante alarido V8– que resultó ganador se enfrentó a un Roberto Merhi que trazaba con tiralíneas la ese más técnica del trazado. Fue un espectáculo digno de ver, una especie de mezcla perfecta entre una cita del regional de karting y The Fast and the Furious. Lo pasamos tan bien en el circuito como en la grada, y aún quedaba la guinda del pastel: nos dimos una vuelta con Merhi y el brutal Mercedes-AMG GT S que nos dejó claro quién mandaba al volante. Los cambios de pesos, la detección del patinaje, la suavidad y la rapidez con la dirección… definitivamente, son de otro planeta. Entre bromas y veras, Roberto terminó con un par de 'donuts' en la pista y, lejos de apaciguar nuestras ganas de vivir sensaciones, aún las alentó un poquito más. En ese momento ya entendíamos muy bien por qué se agotaron las inscripciones del 6to6 Valencia en apenas unos días.

6to6_valencia_soymotor_superdeportivos.jpg

© 6to6 Motor

Ventajas de formar parte del 'equipo oficial Nissan', pudimos rogarle a Francesc Corberó, director de comunicación de Nissan Iberia, que nos cambiase de montura. Y el 'jefe' concedió: puso en nuestras manos el Nissan GT-R Track Edition que normalmente conduce otro piloto de altísimo nivel y, además, amigo de SoyMotor.com. Hablamos de la unidad vinilada en negro mate de Marc Gené, con la que notamos un tremendo cambio de sensaciones respecto al 370Z Nismo. Cambiamos la propulsión trasera por la tracción integral, el motor atmosférico por el turbo, el asiento a ras de suelo por una postura más elevada, y la dirección hipersensible en vías rápidas por un coche que sabía comportarse casi como una buena berlina en curvas de radio abierto. Dicho así parece que nos montamos en un coche familiar, pero nada de eso. Cuando abres gas al salir de las curvas con el GT-R, dos rasgos clave se agolpan para acercarte al éxtasis: una capacidad de tracción espectacular y un sonido a 'vendaval turbo' por el que sientes cómo el aire se arremolina en las trompetas de admisión, como si el motor 3.8 V6 fuese un auténtico aspirador. El resultado, 570 caballos muy bien educados, gestionados armónicamente por una caja de cambios automática de doble embrague que, sólo en momentos puntuales y con los típicos 'clacs' al desengranar la primera velocidad, nos recordaba que estábamos al volante de uno de los coches más eficaces del mercado.

Sería injusto tratar de extraer conclusiones definitivas sobre el GT-R, así que las dejaremos para una futura prueba a fondo. Sí podemos decir, sin embargo, que este Nissan 'Godzilla' corresponde exactamente con los principios del Sixter: las grandes máquinas deben generar un disfrute proporcional a su potencia.

Finalmente, nuestro impresionante reptil nos llevó hasta el corazón del Parque Natural de l'Albufera, concretamente al restaurante Nou Racó, donde pusimos en orden las ideas. Por fin habíamos podido contestar a la pregunta. ¿Que qué haríamos con un Nissan superdeportivo en el garaje? Pues, como mínimo, reservar plaza permanente en las salidas de 6to6.

Para comentar o votar INICIA SESIÓN
2 comentarios
Imagen de Stavelot
jajajaja que risa con el adelantamiento. Y vaya pepinos, el GTR pero tambien los porschacos que habia, y como suena el ferrari.
Imagen de psantos
Vaya envidia, a ver si para la próxima vuelve hay más suerte y me puedo pasar!
Usuario no registrado Queremos saber tu opinión
¿Nuevo en SoyMotor.com? ¡Bienvenido! Regístrate aquí para participar.
Scroll To Top