GP de Brasil - Calificación

Rosberg da el primer paso y quita la Pole a Hamilton in extremis

Nico consigue la Pole más rápida de la historia de Interlagos, su décima del año

Lewis tenía el mejor tiempo, pero Rosberg le mejoró por 33 milésimas justo al final

Williams muy cerca de Mercedes: Massa saldrá tercero y Bottas, cuarto

Ferrari no estuvo a la altura y Alonso se clasifica en un discreto octavo puesto

Button, quinto y Vettel se cuela entre los McLaren en la sexta plaza

AmpliarNico Rosberg en Brasil - LaF1Nico Rosberg en Brasil

Venía haciéndolo todo perfecto. Primero en las tres sesiones de entrenamientos libres y el más rápido en las dos primeras tandas de la calificación. Ver como Hamilton cogía un poco más de impulso en el Campeonato con la victoria que le arrebató en Austin ha hecho a Rosberg afrontar más mentalizado que nunca la penúltima calificación del año. Por eso, no podía permitirse fallar cuando más importa. La Pole tenía que ser suya sí o sí.  

Lewis esperó agazapado detrás de un arbusto para lanzarle el zarpazo a su compañero cuando menos se lo esperara, como los buenos cazadores, y eso hizo en su último paso por meta en la Q3, mejorando el tiempo de Nico. Pero el alemán no había corrido tanto antes para dejarse ganar en la foto finish y llevó el crono a la estratosfera superando al líder británico por un pestañeo de 33 milésimas.

Lo había logrado una vez más, por décima esta temporada, pero esta era la que más agallas requirió por la igualdad y por el momento, de ahí su inmensa sonrisa al bajarse del Mercedes. Una sonrisa que ampliará cuando vea en los registros que su Pole (1:10.023) es la más rápida de la historia de Interlagos, la anterior de Barrichello databa de 2004 (1:10.646). Ahora, le queda lo más difícil, no repetir lo de Estados Unidos y llevarla a buen puerto con una victoria.

Con la nueva primera fila de las flechas de plata, la undécima, se quedan solos en la estadística histórica de dobletes. La lluvia que se esperaba no llegó, las nubes se asomaron pero dejaron ni una gota, y por tanto las sorpresas se quedaron guardadas en el baúl. Cerca estuvieron los Williams de protagonizar la mayor de todas, sobre todo un eufórico Massa espoleado por el apoyo de su afición, pero se tuvieron que conformar con una nada despreciable segunda línea.

Con Felipe por delante de Bottas claro (y a dos décimas de Rosberg), no podía ser de otra manera en un circuito que ha mamado desde que llevaba chupete y que podría recorrer con los ojos cerrados. De igual forma pero por diferente motivo se quedó Alonso: con los ojos cerrados y la mano en la cabeza. Gesto de impotencia que lleva hasta en su foto de carnet y que es inevitable sacudirse con un Ferrari tan demacrado como el que tiene que pilotar.

Fernando no pudo llevar esta vez a su F14-T a cotas que no le corresponden, se quedó octavo, lo justo, a nueve décimas de donde se reparte la gloria. Eso sí, igual que acabó ahí pudo hacerlo más adelante o más atrás por la diferencia de una hoja de papel, la que supone la décima de margen entre Button, quinto, y Räikkönen, décimo. Una igualdad llevada a su máxima expresión en la lucha por los puntos que promete un bonito espectáculo en carrera.

Sin embargo, lo que más mosqueó al español no fue su pobre puesto en parrilla, algo a lo que ha tenido que acostumbrarse desde que está en Maranello, sino una falta de previsión de su equipo injustificable. Si ya en los FP3 casi no rodó porque el motor de su Ferrari no daba toda la potencia, al comienzo de la calificación se quejó amargamente porque salió a pista con la batería descargada. No le pasó factura, pero dejó en evidencia, de nuevo, a los italianos.

Algo parecido le sucedió a Vettel, que también reportó problemas con su batería e hizo una discreta Q1, tanto que no estuvo lejos de no pasar el corte. Llegamos a pensar que tenía un día de esos en los que se olvida ser tetracampeón, pero luego reaccionó e incluso mejoró la posición de Ricciardo (9º) calificándose sexto entre los McLaren. Hasta ahí llegaron Button y Magnussen usando un desfibrilador que les reanimó tras un mal viernes.

A niveles más bajos, no estuvo mal la reacción de Sauber. Sabiendo que corren con un coche que no será suyo en 2015, Gutiérrez y Sutil sacaron el orgullo siendo 11º y 13º, haciendo un emparedado con Hülkenberg. Horrible Toro Rosso (Kvyat ni marcó tiempo en la Q2) y Lotus, a los que se les ha ido la fuerza tras subir como la espuma en Texas. Pérez comenzará último por su sanción en una carrera que marcará el desenlace de Abu Dabi. En Brasil siempre pasan cosas, vayan tomando asiento.

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1 comentario
Imagen de Mend

hay que reconocer que Roberg a estado intratable este fin de semana , ¿¿sera para que reconozcan su gran trabajo después de un posible acuerdo ??

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