98 OCTANOS

Quien paga, manda

AmpliarLewis Hamilton celebra su victoria en Austria - LaF1.esLewis Hamilton celebra su victoria en Austria

Mercedes quiere ganar los dos títulos y seguir en racha, y si para ello debe imponer órdenes de equipo lo hará, pese a quien le pese.

Ni Bernie Ecclestone ni el paddock de los Grandes Premios entienden –o quieren entender– que el grupo VAG se niegue a entrar en la F1. Para ellos sigue siendo la única competición con glamour y la gran vanguardia tecnológica del automovilismo.

Lo primero es discutible, tanto como decir que el show de las Kardashian u otros reality tan en boga en TV, tienen glamour. Lo segundo es, en la actualidad, más que erróneo, falso. Hay mucha mayor tecnología por el momento en los LMP1 que en la F1.

Quizás por eso buena parte de los seguidores de la F1 se rasgan las vestiduras ante cualquier intento de Mercedes de imponer órdenes de equipo a Lewis Hamilton y Nico RosbergSiguen viendo la F1 como un deporte individual y no de equipo, y olvidan que, aunque los pilotos sean las estrellas, realmente son sólo la punta del iceberg.

Ya se sabe, quien paga manda. Y nadie debe de morder la mano de quien le da de comer. La FIA fue consciente de ello cuando prohibió de forma categórica las órdenes de equipo, pero inmediatamente tuvo que puntualizar y medio rectificar: las órdenes de equipo en beneficio de terceros, pero no las que afectan al propio equipo.

Lewis Hamilton y Nico Rosberg en el GP Austria 2016

Por el momento, Toto Wolff y Niki Lauda sólo han recordado que sus pilotos seguirán siendo libres con una única limitación: no chocar entre ellos y, por tanto, no perjudicar al equipo. Ya lo han hecho dos veces. La tercera será la última. Así, Wolff no descarta medidas drásticas, incluso sanciones de orden interno, ya sea en forma de multas o incluso dejándolos en el banquillo un Gran Premio, lo que ha provocado una reacción popular contra el austríaco.

 

SITUACIÓN DIFERENTE

Es cierto que la afición quiere duelos –fratricidas o no, es lo de menos– y a ser posible polémicos. Y es cierto que Ron Dennis dejó en McLaren que Senna y Prost lucharan de una forma similar –más dura, polémica y cruenta incluso que ahora–  y se convirtió en algo viral. Pero también es cierto que esos mismos aficionados que entonces aplaudieron a Ron, después le criticaron abiertamente por no haber puesto coto a la punga Hamilton-Alonso que dio el título al piloto de Ferrari Kimi Räikkönen en 2007.

Mercedes no está al abrigo de Ferrari si sus dos 'gallitos' siguen empecinados en su batalla personal

Wolff y Lauda se permitieron en los dos años anteriores no tomar medida alguna porque la ventaja de sus pilotos al frente del campeonato les ponía fue el del alcance de terceros, como sucedió en los años de Lauda-Prost o Prost-Senna en McLaren.

Pero este año las cosas son diferentes. Mercedes no está al abrigo de Ferrari si sus dos 'gallitos' siguen empecinados en su batalla personal. Si Vettel no hubiera abandonado en Austria, quizás los rojos festejarían ahora la victoria. Y quizás los 57 puntos de ventaja que Nico Rosberg tiene sobre Sebastian Vettel serían ahora sólo 25.

La situación es lo suficientemente grave como para que Dieter Zetsche, el gran patrón del grupo Daimler, haya convocado a Toto y Niki para encarrilar el tema. Una cosa es pensar que el dominio excesivo y apabullante pueda llegar a ser contraproducente desde el punto de vista del marketing y que convenga que los 'enemigos' ganen de vez en cuando y otra muy distinta es arrojar por la borda un título.

 

CUESTIÓN DE EQUIPO

Quien paga manda y la F1 es cuestión de equipo. Las marcas están para demostrar su teórica supremacía tecnología y poner en más valor su imagen. Y aunque la F1 sea percibida como batalla individual, el peso del piloto en el resultado no alcanza en la actualidad siquiera un 20% por más que los pilotos sean las estrellas: ellos son sólo la punta del iceberg, pero están en manos de sus equipos.

Las evidencias son apabullantes. Jenson Button fue campeón del mundo en 2009 porque disponía del mejor coche de la parrilla, al menos en inicios de temporada. Fernando Alonso no gana en la actualidad simplemente porque no tiene coche que pueda, siquiera, permitirle por el momento acercarse a los lugares de cabeza.

Jenson Button, campeón del mundo de F1 2009

No hace mucho uno de los mejores ingenieros de F1 dijo que el piloto apenas cuenta un 20% en la F1 actual. El resto es tecnología, equipo. Así de claro. Así de crudo. Así de contundente.

Eso sí, lo que no hará ningún equipo es favorecer a un piloto en detrimento de otro si en ello no hay ganancia deportiva alguna. Los equipos compite para ganar y el piloto no es más que una pieza –la mejor pagada, por lo general– de este engranaje

Quizás ello permite comprender muchas cosas de la actual F1, del mercado. La razón por la cual Ferrari se plantea seguir confiando en Kimi –lleva puntos y no se pelea con Vettel– es la misma por las que durante años confiaron en Rubens Barrichello o Felipe Massa, fieles servidores a su pesar –y sin reconocerlo– de Michael Schumacher o Fernando Alonso.

Si queremos que la batalla sea 'individual', de pilotos, hay que buscar otro modelo de F1. Equipos de un solo piloto y el retorno a los 'coches cliente'. Pero esa sería otra historia que no por el momento ni se plantea.

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3 comentarios
Imagen de HGJ
El título de este artículo " Quien paga manda " es pura mierda, ni vale la pena tomarse el trabajo de leerlo
Imagen de HGJ
[Editado por la Administración LaF1.es]
Imagen de tyler_aries
Nada nada , y mientras haya aficionados que le den importancia al endiosamiento publicitario y competitivo a cualquier precio de los pilotos , nada podrá cambiar . Más deberían cambiar este tipo de aptitudes que ensucian el deporte (dígase Hamilton) que los reglamentos con respecto a las limitaciones de consumo , neumáticos , aerodinámica ... que tanto perjudican a este deporte .
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