Almacén F1

GP de Estados Unidos F1 2017: Hamilton domina, Verstappen castigado

AmpliarGP de Estados Unidos F1 2017: Hamilton domina, Verstappen castigadoGP de Estados Unidos F1 2017: Hamilton domina, Verstappen castigado

El circuito de Austin acogía por sexto año consecutivo el Gran Premio de los Estados Unidos, en el que seguramente, y quitando a Watkins Glen, es el mejor trazado rutero que esta carrera ha tenido desde que se instauró en 1959. Podría argumentarse con solidez que el trazado de Long Beach era muy interesante, pero entraríamos ya en el ámbito de los urbanos, en el cual los Estados Unidos no han tenido buenos ejemplos.

Los campeonatos llegaban prácticamente decididos. En el de pilotos, a Lewis Hamilton le bastaba con ganar y que Sebastian Vettel fuera sexto o peor, lo que viendo el arco de la temporada era bastante improbable, pero yendo a las últimas tres carreras, plausible. Dependía de que el SF70H no tuviera otra vez un problema de fiabilidad que lo apease de la lucha por las primeras posiciones o de la carrera, directamente. En el de constructores, a Mercedes le bastaban también 16 puntos más que Ferrari para asegurarse por cuarto año consecutivo el galardón de mejor equipo de la temporada, y esta sí que era una posibilidad mucho más sencilla.

Por supuesto, las miradas estarían puestas en esta lucha ya muy decantada, pero también en el debut de dos pilotos. Por un lado, el neozelandés Brendon Hartley, que ocupaba el asiento de Toro Rosso dejado libre por Carlos Sainz. El que fuera piloto del programa de pilotos de Red Bull hasta 2010, pero que no dejó de estar del todo en la agenda de la organización de la bebida energética, tendría así su primera oportunidad en un monoplaza de la máxima categoría, si bien empezaría la carrera último –salvo sorpresa- debido al cambio integro de su unidad de potencia. La otra mirada estaría, precisamente, en el estreno de Carlos Sainz con el Renault RS17, en la primera toma de contacto con el que será su equipo en 2018.

Los primeros entrenamientos libres comenzaron con una ligera lluvia y con el asfalto mojado, lo que dejó la primera mitad de la sesión en una situación incómoda. Por un lado, las pruebas podrían no servir para mucho, pero por otro, el clima para el fin de semana era inestable, de modo que esos minutos con lluvia podrían ser decisivos para el devenir del Gran Premio. Eso motivó que todos los pilotos saliesen a pista, en vez de privar al coche de posibles inconvenientes en una pista que se demostró traicionera. De hecho, varios pilotos tuvieron importantes sustos en estos minutos: Daniel Ricciardo fue el más ilustre, pero también Esteban Ocon o un Sean Gelael que ocupaba el asiento del retornado Daniil Kvyat a Toro Rosso.

Fue Sebastian Vettel quien se aventuró a probar por primera vez los neumáticos de seco, dentro del juego gratuito que Pirelli pone a disposición de los equipos dentro de la primera mitad de la sesión. Su tiempo de 1’45’’960 no era para nada espectacular, pero sí que se encaramó al primer lugar. La pista estaba definitivamente para secos. Así que en la segunda mitad, las pruebas fueron más ilustrativas, aunque no exenta de incidentes por el poco agarre del circuito.

Quien no tuvo situaciones delicadas en pista, pero sí fuera de ella, fue Fernando Alonso. Renovado por –al menos- un año con McLaren, el asturiano tenía que enfrentarse a un problema hidráulico en su MCL32 que le dejaba buena parte de la sesión con el pie a tierra. Puede que solo la perspectiva de que Honda pronto desaparecerá de su espalda le aliviaba para soportar el enésimo fallo. Sólo a falta de doce minutos volvió a la pista. Su compañero Stoffel Vandoorne, por su parte, ya soportaba cinco puestos de penalización por cambiar el motor de combustión de su unidad de potencia. Mientras tanto, Valtteri Bottas cometía un fallo en una de sus vueltas rápidas, como muchos otros, pero tanto él como Lewis Hamilton eran los más rápidos con el superblando con solidez respecto al resto. Tan sólo Vettel, en los compases finales, pudo acercarse al 1’36’’335 marcado por el británico, colocándose eso sí a unos lejanos 0’593 segundos del líder del mundial.

 

 

La variabilidad de la pista no permitió extraer grandes conclusiones. Eso había que dejárselo a la segunda sesión, totalmente en seco. Pero el problema era que el agarre se negaba a hacer acto de presencia en Austin, y ni siquiera perdonaba a los pilotos del equipo local, ambos con trompos en la horquilla y en la penúltima curva. Los Haas buscaban una configuración que les permitiera destacar en casa, pero no parecía un circuito favorable para sus deseos. Sorprendentemente, el gran dominador de la pista desde su inauguración, Lewis Hamilton, también tenía que lidiar con la falta de agarre, con alguna corrección extrema y leves salidas de pista.

Los primeros en abrir el fuego de los tiempos competitivos fueron los Red Bull con neumáticos superblandos, algo más inconsistentes en el cómputo global de la vuelta, pero una delicia de aplomo en el exigente primer sector. Sin embargo, Hamilton estaba tercero con el blando, prueba de que el circuito es territorio de la Flecha de Plata tras cuyo volante esté el inglés. Su casi derrotado rival, Vettel, tenía una espectacular salida de pista en la penúltima curva que casi le llevó hasta las protecciones. En la frenada el coche se desequilibró con virulencia, y fue el aviso de que algo no estaba en su sitio en el Ferrari. Los boxes eran una obligación para el alemán.

En el momento de marcar tiempos de referencia, ya con el superblando –de color rosa en esta ocasión en homenaje a las mujeres que luchan contra el cáncer de mama, uno de tantos elementos en todo un fin de semana destinado a ellas-, Valtteri Bottas pareció marcar un gran tiempo: 1’35’’596. Era un espejismo. Detrás venía Lewis Hamilton con una fluidez y un dominio de cada metro de esta pista, que el cronómetro desmoralizó hasta al más optimista: 1’34’’668. Eran 0’928 segundos a su compañero, y por mucho que nos escudemos en los misterios de las sesiones libres, es una distancia brutal. 

Segundo se colocó Max Verstappen, también renovado hasta 2020 con Red Bull, pero a 0’397 segundos. Cuando Vettel marcó su tiempo, aunque tenía mucho margen de mejora, se quedó tercero a 0’524. Bottas ya había caído a cuarto, pero pudo mejorar su registro y quedarse a 0’611 segundos. Seguía siendo algo muy incómodo para el finlandés. Ricciardo estaba quinto a 0’795 y Räikkönen detrás a 0’846 segundos. Y así es como quedaría la tabla definitivamente, con el incontestable dominio del piloto que toca con los dedos el tetracampeonato.

Sebastian Vettel se volvió a quejar de su coche al comenzar las simulaciones de carrera, y el alemán no mentía: el chasis estaba dañado, y la Scuderia tuvo que trabajar en cambiarlo por seguridad, algo que la FIA aceptó con buen criterio. Mal comienzo de fin de semana para el alemán, que aún confía en realizar un buen final de campeonato, aunque eso no vaya a suponer ganarlo. En el lado de McLaren, el séptimo lugar de Alonso dejaba buenas sensaciones, pese a tener que reparar el suelo del monoplaza por un incidente con un piano del circuito. Carlos Sainz, por su parte, superaba en ambas sesiones a Nico Hülkenberg, por mucha menos distancia en esta segunda. No eran aún prestaciones a tener en cuenta, pero dejaban en muy buen lugar al madrileño, decimoprimero. Hartley bastante tenía con adaptarse a tantas novedades. Estaba decimoséptimo.

La Fórmula 1 decidió probar en el Force India de Sergio Pérez un amplificador del sonido, micrófono específico más cerca del motor, de modo que la amplificación sólo era apreciable en la televisión, pero no en el circuito. El problema es que no era un sonido demasiado agradable, que por momentos recordaba a una de esas trompetillas que se usan en las fiestas de Nochevieja. Sí, el sonido mejoraba, eso es innegable, pero la distorsión y lo agudo del resultado no era precisamente apasionante. Mucho trabajo todavía para dar una solución al problema que surgió en 2014.

 

SÁBADO

El sábado no trajo buenas noticias a Max Verstappen. Su Red Bull montaría el nuevo motor de Renault, y nuevos componentes, lo que le suponía, de inicio, veinte posiciones de sanción en la parrilla. Pero el día era soleado, y se preveía así para el resto de la jornada, así que todos podrían rodar con normalidad, y afinar todavía más la configuración de sus monoplazas para la carrera. Es lo que hicieron en la tercera sesión de entrenamientos libres. Y en ella, y en cualquier circunstancia, Lewis Hamilton dominaba.

En los primeros intentos, es cierto que los Ferrari mostraron un ritmo mejor, con Kimi Räikkönen en cabeza con un tiempo de 1’35’’562, cuando todos usaban ya el ultrablando, pero pronto Hamilton le rebajó el tiempo tres décimas, marcando el territorio y con su compañero cubriendo sus espaldas. Sebastian Vettel estaba más contento con el coche gracias al nuevo chasis, y se notaba en el primer sector, donde los Ferrari eran mejores. Eso sí, quizás Sebastian echó de menos a su antiguo equipo, y por eso en una visita a los boxes se dirigió a la zona de Red Bull. 

Max Verstappen se salió ligeramente en las eses, pero Romain Grosjean decidió hacer mejor el trabajo y acabó atrapado en la gravilla, sin más consecuencias que un coche de seguridad virtual. Tras ello, la cruda realidad: Hamilton marcó un 1’34’’478 en una vuelta irregular, especialmente en las últimas curvas, y mejoró en 0’092 centésimas el tiempo de Sebastian Vettel. Volvería a ser cosa de los dos pilotos que han luchado durante todo el año. Bottas y Räikkönen estaban más lejos, a dos décimas. El resto no estaba en los tiempos de cabeza.

En el momento de la clasificación, en realidad había pocas dudas, poco margen para la sorpresa. En el cómputo global de la vuelta, Lewis Hamilton, que no el Mercedes como coche, era el mejor. Las dos escuderías de punta utilizaron el superblando, en vez del ultrablando, y pasaron a la segunda sesión sin problemas, claro. Hamilton primero con un 1’34’’822, con Max Verstappen muy cerca, pero con el neumático más prestacional. No era un problema.

Carlos Sainz marcó en los compases finales un tiempo espectacular, a 0’695 segundos del mejor tiempo. Sin duda, en Renault sonreían ante lo acertado de su decisión, no sólo de fichar al madrileño, sino de colocarlo en el coche ya. Durante todo el fin de semana había estado, inmediatamente, al nivel de Nico Hülkenberg, y eso que el español reconocía tener que adaptarse todavía a muchas cosas del monoplaza francés.

Brendon Hartley hizo lo que pudo. La falta de rodaje y de costumbre a un monoplaza, después de tantos años, sólo le permitió ser antepenúltimo. En realidad, no era un mal resultado, y como era de esperar en un piloto de la calidad del neozelandés, sus prestaciones durante el fin de semana fueron muy correctas. Seguro que en las carreras que quedan mejora notablemente. 

La segunda sesión dejó un orden excesivamente marcado entre los primeros. Hamilton dominó con su 1’34’’437, seguido de Bottas, Räikkönen, Vettel, Ricciardo y Verstappen, este último con el neumático superblando por motivos estratégicos, ya que tendría la penalización que habíamos comentado. También iba a tener veinte puestos Nico Hülkenberg, así que ni siquiera salió a rodar –saldría penúltimo–, mientras que Carlos Sainz lograba colocarse octavo, y pasar así a la última sesión. Se mire por donde se mire, un gran resultado. Lo mismo que el noveno puesto de Fernando Alonso, aunque estuviera lejos, pero cada vez menos, y sobre todo, en la lucha del grupo medio alto con solvencia. Los Force India no fallaron a su cita con la Q3.

 

 

Y en la última sesión no hubo color. Sólo con su primer intento, Hamilton se hizo con la pole position. Su 1’33’’108 era tan bueno, tan perfecto, que nadie iba a lograr superarlo. Y con ello, además de agrandar su cuenta de primeras posiciones, volvió a superar a Michael Schumacher en un récord: el de piloto con más primeras líneas de la historia. Es complicado dudar de que se trata del mejor calificador de todos los tiempos. Es un debate siempre delicado, sobre todo cuando cuentas con el mejor coche, pero es que las poles no suelen conseguirse con un mal coche. El coche ha de ser rápido. Y el piloto, soberbio a una vuelta. Así que los porcentajes, las veces que un piloto ha superado a su compañero en las clasificaciones, no son un indicador para medir esta virtud. Es la velocidad absoluta. Y en eso, estamos viviendo un momento histórico que debemos disfrutar, porque ver a Hamilton en el momento de ir a por la pole es una gloriosa celebración del arte de pilotar. Gracias, Lewis.

Sebastian Vettel tuvo un primer intento algo pobre y sólo fue cuarto. Pero en el segundo intento, otro gran calificador como es el alemán sacó a relucir todo el potencial de su Ferrari, y se colocó segundo, aunque 0’239 segundos del tiempo de la pole. No es demasiado, pero era una distancia considerable. Bottas fue tercero a casi medio segundo de su compañero, lo que dulcificaba las sensaciones dejadas el viernes, pero seguía sin tener la velocidad ni la constancia con el mismo coche. 

Daniel Ricciardo se quedó muy cerca de Bottas para ser cuarto, con su habitual solidez y mejorando notablemente su primer intento, mientras que Kimi Räikkönen marcaba el mismo tiempo que el australiano, pero al hacerlo después, se quedaba quinto. Max era sexto, pero con la penalización acabaría en decimoctava posición, en un fin de semana que estaba siendo algo agridulce para el holandés. Ocon volvió a ser el mejor Force India, superando con mucho a Sergio Pérez, que estaba décimo. 

Carlos Sainz era octavo, y merced a la penalización de su excompañero Verstappen saldría séptimo, seguido por Alonso, en lo que se vaticinaba como una nueva lucha entre compatriotas, en un circuito que ya dejó el año pasado una preciosa lucha entre ambos, por lo que, con mejores armas si cabe, podría ser un punto a seguir durante la carrera. Eso sí, siempre que la difícil primera curva respetase a todos los participantes, y no hubiese ningún incidente, bastante probable en una curva tan ancha, pero cerrada.

 

DOMINGO

El domingo era un día especial. Más allá de una carrera, algo que siempre es maravilloso para todo amante de la competición de alto nivel entre los mejores pilotos del planeta, estaba la posibilidad de decidir los campeonatos, lo que hace crecer las expectativas y la emoción. Y si en Japón nos perdimos el duelo entre los líderes, en Austin íbamos a tenerlo. Antes, una presentación de pilotos al más puro estilo americano, muy espectacular, pero ajena al lenguaje de la F1. No es malo, es sólo que se notó forzada.

Llegado el momento de la salida, Sebastian Vettel desde la zona sucia traccionó mejor que Lewis Hamilton y se colocó en paralelo. Hamilton podría haber cedido, ante un riesgo innecesario con su ventaja en el mundial, pero no lo hizo. Intentó estrangular al Ferrari cerrando hacia la izquierda, pero Vettel se mostró impasible: la posición era suya. Casi se tocan. Lewis tuvo que ceder, y ver al Ferrari en primera posición. 

Tras una primera vuelta en la que Esteban Ocon adelantó a Kimi Räikkönen, y Fernando Alonso a Carlos Sainz, la pelea pasó a la pareja formada por Valtteri Bottas y Daniel Ricciardo. El australiano se lanzaba con vehemencia en la primera curva, pero se pasaba, y Bottas podía devolverle el adelantamiento. Sin duda, el ritmo del finlandés era peor, y de hecho Vettel y Hamilton se escapaban con velocidad. El alemán tenía una ventaja pequeña, al principio de poco más de un segundo, pero pronto caía a la zona de DRS con Hamilton, que iba preparando su ataque.

El que atacaba otra vez era Ricciardo, pero se repetía la situación. Los comisarios decidían investigar la maniobra, pero quedaba sin sanciones: hubiera sido absurdo, porque ninguno estaba haciendo nada incorrecto. El problema para Ricciardo es que en sus espejos se había hecho enorme Kimi Räikkönen, tras pasar a Ocon. Bottas era un tapón, y su ritmo comprometía la carrera de todos. Era la cuarta vuelta, y Hülkenberg se retiraba, mientras su nuevo compañero de equipo estaba octavo.

 

 

Al llegar la sexta vuelta, Lewis Hamilton decidió que era suficiente, y en la larga recta del segundo sector, con la ayuda del DRS, adelantó a Sebastian Vettel, que intentó revolverse en vano. El inglés era el nuevo líder, y se empezaba a escapar con solvencia. Y el que trepaba con igual solidez era Max Verstappen, que desde el fondo de la parrilla, ya estaba octavo, y con posibilidad de llegar hasta el tercero, un Bottas que ya había hecho desesperar a Ricciardo, que tenía que defenderse de los ataques del Ferrari de Räikkönen. Era un tiempo muerto en su carrera, así que Red Bull dio un paso al frente, y en la vuelta 13 hizo entrar a Ricciardo, colocándole los superblandos. Liberado, el australiano empezó a rodar rápido, pero en ese momento su motor dijo basta. Era la vuelta 16, y la amenaza que había supuesto para la pareja de finlandeses se diluyó sobre la hierba de la escapatoria.

Lewis Hamilton se había escapado de Vettel hasta los 5 segundos, y encima Bottas se iba acercando. Los neumáticos estaban agotados, y Ferrari llamó a su coche número 5 en la vuelta 17. Eso movió al resto: en la 19 entró Bottas, en la 20 Hamilton, y en la 21 Räikkönen. Mercedes arriesgó demasiado con su líder, porque Vettel estaba pegado cuando salió de boxes, y pudo atacar a Lewis, que soportó el ataque, aunque no pudo evitar decir por radio que había ido muy justo.

El líder era Max Verstappen, que preveía parar sólo una vez. Hamilton se acercó, y tuvo cierta resistencia del holandés hasta que pudo pasarlo, no sin esfuerzo ante la correosa defensa del piloto de Red Bull. Otro nuevo riesgo, pero propio de un campeón confiado en sus capacidades. Eso movió a Verstappen a entrar a boxes en la vuelta 25, con el blando, justo el momento en el que un Fernando Alonso que estaba haciendo una buena carrera, en los puntos, tenía el enésimo problema de motor. Nada que decir al respecto que no se haya dicho ya.

La carrera estaba teniendo bonitas luchas, como la de Massa, Ocon y Pérez, con el brasileño que no había entrado aun a boxes. Pero el que se acercaba sigiloso pero firme por detrás era Carlos Sainz. Pérez era el objetivo. El mexicano había pedido que Ocon le dejase pasar, pero su ingeniero le recordó que tenía que adoptar un pilotaje conservador, tanto por neumáticos como por gasolina. Eso no importaba a Carlos. En la vuelta 34, el madrileño decidió realizar el que hasta ahora es el mejor adelantamiento del año. Tras intentarlo con el DRS, y la defensa encarnizada de Pérez, el madrileño aplicó la marca de la casa: inteligencia y agresividad. Camino de la curva 18, esa curva de cuatro vértices, el español se emparejó por fuera al mexicano. Ninguno cedía. Era una cuestión de orgullo, de templanza, y de respeto. Sainz iba por fuera, en un lugar que no debería ser propicio para adelantar en esa curva concreta. Pero conforme afrontaron la curva, el Renault mantenía el paralelo. Ninguno cedía. Toda la curva emparejados, en una muestra conjunta de un soberbio pilotaje de competición. En la resolución hacia la penúltima curva de izquierdas, Sainz tenía el interior. Acaba de rubricar un adelantamiento difícil de olvidar.

Por delante, Räikkönen presionaba a Bottas, y Verstappen se acercaba. Pero el de Red Bull decidió dinamitar las estrategias, y en la vuelta 38 paró de nuevo en boxes y colocó el superblando. Eso ponía en jaque al de Mercedes y al Ferrari, que finalmente en la vuelta 42 pasó a Bottas. Lo curioso fue que Ferrari llamó a Vettel a boxes en la 39, cuando no parecía tener necesidad. ¿Un error? No era un movimiento lógico, pero Vettel no tenía nada que perder, y sin embargo podía mover a Hamilton. Quizás. Pero no hubo movimiento en Mercedes. Así que Vettel estaba delante de Verstappen, y tenía que luchar para recuperar su segunda posición.

 

 

Mientras Hamilton campaba a sus anchas por el circuito que más domina de todos –sólo él y Vettel han ganado en Austin–, Vettel atacó a Bottas, en un movimiento valiente. Era la vuelta 51, en la primera curva, y el alemán se lanzó por fuera a por el finlandés, en el momento en el que doblaban al McLaren de Vandoorne. El hueco se hizo un embudo, pero Vettel mantuvo el pie a fondo y se lanzó al hueco. Bottas sólo pudo ceder ante el torbellino del Ferrari, que en la vuelta siguiente pasaba a un Kimi Räikkönen que no ponía resistencia. 

Max Verstappen tenía el objetivo del podio, que sería impresionante desde la decimoctava posición. Se lanzó a por Kimi Räikkönen, acercándose poco a poco en los compases finales. En la última vuelta, todo parecía decidido. Pero con Max, eso es ser demasiado confiado. En la misma curva 18 en que Sainz había realizado su preciosa maniobra, Max lanzó el coche al interior de Kimi. Fueron puras agallas, la valentía de la que el holandés hace gala en cada carrera, más o menos brillante. No dudó. Estaba dentro, para sorpresa del Ferrari. Y lo pasó sin contemplaciones, a falta de dos curvas para la meta. Max era tercero. Pero había adelantado atajando la pista, fuera de las líneas blancas que delimitan el trazado. Era una maniobra ilegal, que fue notificada en la sala previa al podio al piloto de Red Bull, para su gran decepción. Se puede discutir que esto cercena la competición, y realmente lo hace, pero no es menos cierto que las reglas dicen que no puedes atajar la pista. El problema es que no había sido el único durante la carrera, aunque no en un adelantamiento. Lástima para Max, que no obstante hizo una gran carrera.

Lewis ganó con autoridad, un paso más cerca del tetracampeonato, de ponerse al mismo nivel en títulos de quien le seguía en meta, un Sebastian Vettel que hizo todo lo que estuvo en su mano. Pero Lewis hace funcionar a este Mercedes a otro nivel. Su campeonato está más sellado todavía. El que sí que se logró cerrar fue el de Constructores, con Mercedes que vuelve a hacer suyo un importante título en materia económica y de prestigio. 

Quinto llegó un gris Valtteri Bottas, tanto como su coche. No es capaz, desde que renovó, de poner a su coche en la ventana de rendimiento de la que sí que era capaz en la primera mitad del año. Su quinto puesto es decepcionante en comparación con su compañero. Sexto llegó finalmente Esteban Ocon, logrando un muy buen resultado para Force India, y soportando durante muchas vueltas los ataques de Carlos Sainz. El francés demuestra velocidad y madurez carrera tras carrera, y está pudiendo con Sergio Pérez, que parece algo inestable cuando está cerca de su compañero. Aún así, el octavo del mexicano es otro gran resultado.

Quien debía estar contento era Sainz. Debut con Renault, y séptimo, el segundo mejor resultado del año para el equipo. De repente, y no por casualidad, el segundo monoplaza francés es capaz de lograr puntos con solidez. La carrera de Sainz fue para enmarcar, en un fin de semana en el que lo fácil hubiera sido rendir por debajo de su habitual nivel ante el cambio de monoplaza. Pero Carlos demuestra ser un piloto versátil, de esa pasta tan especial de aquellos capaces de ser competitivos con cualquier monoplaza que conduzca. Su estreno ha sido espectacular, y Renault ha recibido a la primera la confirmación de que su insistencia en tener al español en sus filas estaba justificada. El futuro, aun manteniendo los pies en el suelo, se adivina esperanzador.

Muy buenas carreras de Felipe Massa, con una estrategia imaginativa que le permitió ser noveno, y de Daniil Kvyat, que hizo un Gran Premio muy correcto, demostrando a Toro Rosso y a la comunidad de la F1 que el ruso tiene la capacidad para resultados positivos. En el fondo será una lástima perder a un piloto cuyo talento nos tenía atentos a sus evoluciones. Su compañero, Brendon Hartley, no pasó de la decimotercera posición, pero por supuesto no es comparable. El neozelandés hizo un fin de semana sin errores y sólido.

Así que en México, si nada especialmente catastrófico lo evita, Lewis Hamilton será campeón del mundo por cuarta vez. Su nivel tras la vuelta del parón veraniego ha sido demoledor, igual que lo fue el año pasado, y deja ese gusto de fortaleza mental y de pilotaje que separa a las leyendas de los buenos pilotos. Se podrán poner todos los peros que sean necesarios y convenientes para negar la evidencia. Pero este es Lewis Hamilton, uno de los mejores pilotos de todos los tiempos. Tenemos la gran suerte de poder disfrutarlo.

 

Si quieres leer más noticias como ésta visita nuestro Flipboard

Para comentar o votar INICIA SESIÓN
47 comentarios
Imagen de RDFOne
Justo? SÍ, una PENA? SÍ Pero no se discuten los casos puntuales sino el problema que son las inconsistencias que tienen los comisarios de pista, UNA VERGUENZA
  • 0
  • 1
Imagen de F1-Team
#40 es que aquí hay mucho "profe" , luego no saben diferenciar entre compresión y comprensión.
  • 1
  • 1
Imagen de Mend
#40 [Editado por la Administración SoyMotor.com]
  • 0
  • 1
Imagen de zpc-aca
Lo de Verstappen no tiene discusión. Atajó por fuera de la pista y eso eso es ilegal. Si no se cumplen las mínimas normas en la pista, esto sería peor que conducir por una calle de Nueva Delhi. Magnifico articulo Vinuesa !!!
  • 2
  • 1
Imagen de Mil200cv
#39 No mejor que el carrerón que se mandó Ocon, Sainz !!
  • 1
  • 0
Imagen de Mil200cv
Totalmente justa,,,Este si quiere cortar camino que corra en Rally,,,,Este Verstappen es un mal educado..En la máxima se gana con dignidad y no haciendo trampas,,,!
  • 2
  • 0
Imagen de speedtrap
#40 aunque en realidad me lo enseñaron en la.primaria.
  • 1
  • 0
Imagen de speedtrap
#37 jaja. Muy bueno. Compresion. De comprimir. Suerte que en mi secundaria me enseñaron la diferencia.
  • 1
  • 0
Imagen de RaNiFuMi
Una pena la sanción despues del carrerrón que se ha marcado el holandes
  • 0
  • 0
Imagen de Mend
#37 Faltabas tu , pero el usuario en cuestión hace una acusación de algo que no existe, ya que te pones tan exquisito también le reprendes y lo castigas sin salir al patio también . Lo tuyo no tiene nombre, llegas y sin debatir apenas en la noticia solo poner ''que articulo mas guay '' ya cargas contra los que te caen gordo . Sigo sin entender como la administración no te echo definitivamente de aquí que para lo que aportas .
  • 0
  • 1

Páginas

Usuario no registrado Queremos saber tu opinión
¿Nuevo en SoyMotor.com? ¡Bienvenido! Regístrate aquí para participar.
Scroll To Top
Update CMP