GP de Estados Unidos F1 2017
El STR11 sufre más de lo esperado en Spa-Francorchamps

Sainz se conforma con la Q2: "Hay que evitar que Manor nos supere"

Toro Rosso se enfrenta a su carrera más difícil del año: temen caer en el corte de la Q1

El madrileño, resignado: "No estoy cómodo, perdemos mucho en todos los sectores"

Espera que un cambio de set-up evite el desastre, aunque es "pesimista" para mañana

AmpliarCarlos Sainz, con el halo en Spa - LaF1Carlos Sainz, con el halo en Spa

El arranque del Gran Premio de Bélgica ha supuesto un importante jarro de agua fría para las aspiraciones competitivas de Carlos Sainz, quien se ha quedado lejos de los diez primeros puestos en ambas sesiones de entrenamientos disputadas durante la jornada de hoy. En un margen de apenas cuarto semanas, las expectativas internas de Toro Rosso han pasado de intentar asaltar los últimos lugares de la Q3 a conformarse con no caer en el corte de la Q1, un límite que debería rondar el potencial del STR11 en la clasificación de mañana si se cumplen los negativos vaticinios que sugiere la tabla de tiempos en Spa-Francorchamps.

Consciente de que las largas rectas de Spa, la limitación del motor Ferrari de 2015 y la cuestionable efectividad de las mejoras estrenadas en Hockenheim formaban un cóctel realmente pesimista para Toro Rosso tras el parón veraniego, la jornada de Sainz ha estado marcada por la falta de comodidad al volante y los graves problemas de degradación que comparte con el resto de pilotos de la parrilla. El desgaste de los Pirelli, provocado por las altas temperaturas en el ambiente de Las Ardenas, se ha acentuado con las altas presiones mínimas instauradas para esta carrera, circunstancia que ha terminado por fulminar las ya decaídas esperanzas en Faenza.

Podemos darle la vuelta; no para Q3, pero sí para evitar que Sauber y Manor estén delante

La mayor sangría de tiempo se ha producido generalmente en el primer y tercer sector, dos zonas que exigen una velocidad en recta inalcanzable para el propulsor antiguo del STR11. En palabras a la prensa desplazada a Bélgica, Sainz ha sido incapaz de ocultar su decepción con las sensaciones del monoplaza. "Ha ido un poco peor de lo que esperábamos. Ya no sólo perdemos en el primer y tercer sector, sino también mucho en el segundo. Parece que aquí nos está costando mucho, pero lo bueno es que aún es viernes y podemos darle la vuelta. No será la vuelta que le dimos en Hungría o Silverstone como para ir a Q3, pero sí para evitar que Manor o Sauber estén delante", reflexionaba el madrileño.

Sainz sostiene que caer en el corte de la Q1 por detrás de las escuderías más modestas de la parrilla sería "palabras mayores", aunque lamenta que "es lo que parece" vista la lentitud general de Toro Rosso en todas las partes del trazado. "Haas ahora mismo esta un buen paso por delante, y la verdad es que hoy no me he sentido cómodo, el coche no iba como esperaba, pero es lo que hay. Tampoco hemos llevado cosas tan diferentes como solíamos llevarlas, pero es un circuito que no nos favorece para nada", apunta el piloto de Toro Rosso.

El madrileño temía ayer que Toro Rosso se viera obligada a reducir drásticamente la carga aerodinámica del coche para compensar su falta de velocidad en las rectas. Después de que los problemas de hoy pusieran en evidencia la necesidad de restar los niveles de ‘downforce’ en las curvas, Sainz fija el segundo sector como el foco de mejora para la Q1 de mañana. "Hay margen en el equilibrio del coche, sobretodo en el S2. En el primero y el tercero ya no da más; no podemos quitar más carga porque ya no podemos perder más de lo que ya lo hacemos en el segundo. Hay que intentar que el cambio del set-up nos de más confianza".

Las presiones de Pirelli exageran los problemas; es muy complicado

Según Sainz, las presiones de Pirelli han contribuido a "exagerar" la crisis de Toro Rosso en Bélgica. "Disfruto de la vuelta que hago jugándomela con los superblandos; lo que no disfruto es cuando veo el tiempo y la posición en la que estoy. No se disfruta tanto, pero esa vuelta en la que tiras al 100% y sientes un F1 por este circuito sí se disfruta. Aún así, con las presiones que llevamos aquí es difícil, (…) no ayuda y está exagerando nuestros problemas. Si tienes un problema como tenemos nosotros con el balance, las temperaturas y los neumáticos, este ‘blistering’ lo exagera todo más. Es complicado", confiesa.

De esta forma, Sainz exige a Pirelli una "reacción" de cara a la cronometrada de mañana, aunque insiste en que la falta de sensaciones del monoplaza es suficientemente preocupante como para asumir una hipotética eliminación en la Q1. En línea con el discurso pesimista, no descarta incluso que el McLaren de Fernando Alonso, pese a salir desde la última posición de la parrilla, sea capaz de alcanzar al Toro Rosso durante la carrera. "Puede ser un rival menos por los puntos, pero se me han sumado otros cinco con Sauber, Manor y Haas. Y Fernando, aunque salga último, puede remontar porque aquí van mejor que nosotros. No soy optimista, todo puede cambiar, pero hemos sufrido".

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