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España, pionera en conducción autónoma

La primera prueba en nuestro país la realizó un Citröen C4 Picasso desde Vigo a Madrid

Vamos más avanzados respecto a otras naciones por no estar adheridos a la Convención de Viena sobre Circulación por Carretera

Ampliar2017, el año del coche autónomo en España - SoyMotor.com2017, el año del coche autónomo en España

El coche autónomo empieza a ser una realidad. Con frecuencia tenemos noticias al respecto, con el desarrollo de coches y sus sistemas que les permiten circular sin necesidad de conductor. Igualmente, aparecen más y más prototipos de coches autónomos, muchos de los que no pasan de la fase proyectual, pero que nos dan una medida clara de la importancia que la tecnología autónoma alcanza en estos momentos.

Pero si por un lado, empresas como Tesla, Google, Toyota o Volvo avanzan en esta tecnología, no podemos decir lo mismo del marco legal que permita a estos automóviles circular por las carreteras.

El único país que sí tiene una regulación avanzada son los Estados Unidos de América, lugar en el que aparecen las mayores innovaciones gracias a Tesla y Google. Pero Europa está todavía muy verde en crear las normas que permitan la circulación de estos coches.

No es el caso, sin embargo, de España. La Dirección General de Tráfico ya ha anunciado que durante el año 2017, está prevista la aprobación de un reglamento que considere la presencia de estos vehículos, en el seno del proyecto Movilidad Autónoma y Conectada.

De hecho, nuestro país es uno de los europeos más adelantados. Y en noviembre de 2015, la DGT aprobó el marco en el que se podrían realizar pruebas de coches autónomos en las carreteras españolas.

Se trataba de una instrucción que permitía a los fabricantes solicitar una autorización para realizar esas pruebas y que definía lo que consideraba un coche autónomo: “todo aquel que dispone de  capacidad motriz equipado con tecnología que permita su manejo o conducción sin precisar la forma activa de control o supervisión de un conductor, tanto si dicha tecnología autónoma estuviera activada o desactivada de forma temporal o permanente”.

Fruto de esta regulación, se produjo la primera prueba en España, cuando un Citröen C4 Picasso viajó desde Vigo a Madrid, con un conductor a bordo pero que no interactuaba con un coche que regulaba su velocidad y decidía cuándo era el mejor momento para adelantar. Pero el impulso no se quedó en esto, ya que en marzo de 2016 se aprobó la regulación que permitía el aparcamiento remoto de coches, con el conductor fuera del vehículo.

¿Por qué España puede ser tan activa y avanzada en este campo?. Porque no se adhirió en 1968 a la Convención de Viena sobre Circulación por Carretera, en la que, en el art. 8.1, establece que “todo vehículo en movimiento, o todo conjunto de vehículos en movimiento, deberá tener un conductor".

Además, el artículo 8.5 también exige que “todo conductor deberá, en todo momento, tener el dominio de su vehículo.” Al no ser España un estado firmante, esta normativa no le es aplicable y eso nos da ventaja sobre el resto de países, no sólo europeos, que sí que la han firmado y deben acatarla.

Para modificar una Convención de este calibre, se necesita mucho tiempo y estudio, pese a que la Unión Europea aprobó una enmienda a la misma que permitía la función autónoma. En eso, nuestro país gana la partida, pese a la de por sí lenta maquinaria legislativa. Para 2017, en todo caso, se quiere tener lista una regulación primaria, básica, pero moderna, desde la que ir trabajando diversos aspectos.

Como por ejemplo, el seguro de los automóviles, puesto que hasta ahora el asegurado es el conductor, asociado a un vehículo. Pero en el futuro no será el ser humano el que realice la actividad de riesgo, esto es, la conducción, por lo que deberá ser una materia a estudiar con mucha atención.

Estamos ante una de esas escasas ocasiones en la que la normativa se intenta adelantar y cubrir todas las perspectivas, pero no desde una postura de prohibición, sino de aliento al desarrollo e implementación. Normalmente, las leyes son posteriores y para delimitar con carácter estricto qué se puede y qué no se puede hacer.

La previsión es tenerla lista este año, ya que en 2020, los coches autónomos ya serán una realidad palpable en nuestras carreteras, en las que circulan algunos Tesla con su famoso sistema Autopilot.

La Dirección General de Tráfico impulsa así un campo de futuro en el que no sólo las marcas de automóviles, sino empresas de distintos ámbitos, tendrán a su alcance un mercado potencial que podría convertir a España en líder en la materia en territorio europeo.

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