RallyRACC Catalunya - WRC 2017

Así es el RallyRACC visto desde dentro: un viaje de emociones

Ogier consolida su liderato a falta de dos rallies para concluir el Mundial

Vivimos la penúltima prueba del campeonato de la mano de Toyota

Dani Sordo marca el scratch en el Power Stage a pesar de su abandono

AmpliarAsí es el RallyRACC visto desde dentro: un viaje de emociones - SoyMotor.comAsí es el RallyRACC visto desde dentro: un viaje de emociones

Nunca he sido un gran aficionado a los rallies, quizá tampoco algunos de ustedes. Como amante de los coches y del motor en general, los pilotos de rally siempre me han parecido superhombres capaces de conducir de manera magistral pero que, por alguna razón incomprensible, optan por ‘jugársela’ en carreteras imposibles en lugar de exprimir todo su potencial en circuitos. Sin embargo, ahora que vuelvo de una prueba mundialista, tengo una explicación. Y la pienso compartir.

Yo me crié en los años 90 y, aunque en mi casa nunca se siguieron de cerca los deportes del motor, en aquella época se hacía difícil crecer sin saber de las hazañas de Carlos Sainz y su fiel escudero, Luis Moya –era copiloto y no escudero, pero da la sensación de que los pilotos tienen algo de caballeros andantes–. En honor a su legado y con la intención de sumergirme en un universo hasta entonces desconocido, durante los días previos al Rally de Catalunya me sentí en la obligación de ponerme al corriente de la normativa del Campeonato, la composición de los equipos y la situación del Mundial.

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El primer hito de mi ‘investigación’ fue entender la nueva reglamentación del Campeonato del Mundo de Rallies –WRC por sus siglas en inglés–que cambió al final de la pasada temporada. Con la nueva regulación los motores cuentan con una brida de admisión de 36 milímetros –3 milímetros más que la temporada anterior–, lo que ha supuesto un incremento de potencia de 50 caballos hasta 380 aproximadamente. Este aumento de potencia ha propiciado el retorno del diferencial central electrónico –prohibido desde 2006 y mecánico desde entonces– para gestionar la pérdida de tracción. En aquel momento no comprendí en profundidad todas las implicaciones que esto tenía sobre el campeonato y los resultados de los equipos, pero pronto iba a descubrirlo por mí mismo.

Toyota España llamó a la redacción de SoyMotor.com para invitarnos a asistir al Rally RACC de Catalunya, España, y aceptamos más que gustosamente. Al llegar a Barcelona el jueves a mediodía, un guía de excepción recibió a la comitiva de periodistas españoles. Nada menos que Luis Moya, hijo del mentado copiloto, iba a hacer de nuestro viaje una experiencia instructiva y privilegiada.

Para comenzar nos trasladamos al Service Park -Parque de Asistencia- situado en las inmediaciones del parque temático Ferrari Land en Salou, junto a Port Aventura, donde varios modelos clásicos vencedores en el campeonato del mundo se mostraban en el parque cerrado para deleite de los más entendidos. Menos llamativos, los Subaru WRX STI de los Ouvrier aguardaban iniciar su labor de reconocimiento al día siguiente.

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Lo primero que llamó mi atención al llegar al parque de asistencia fue lo realmente cerca que está el público de los coches. Las carpas de los equipos, en especial las de los oficiales del WRC, estaban completamente abiertas y muy próximas a los aficionados, que en todo momento pudieron observar –a una distancia prudencial, eso sí– los coches y a los mecánicos trabajando en ellos. Nosotros, como invitados de Toyota Gazoo Racing, tuvimos además el privilegio de acceder al hospitality del equipo y conocer a sus miembros clave.

Ya en la asistencia de Toyota descubrimos que, para que un equipo del Mundial de Rallies funcione, es necesario que más de 80 personas, las que viajan y trabajan en él, estén perfectamente coordinadas. Bajo el mando de Tommi Mäkinen, piloto cuatro veces campeón del mundo de la especialidad –al que también recuerdo de mi infancia–, 20 mecánicos cuidaban de los coches de Jari-Matti Latvala, Juho Hänninen y Esapekka Lappi, aunque sólo cuatro mecánicos identificados con brazaletes que alguna vez fueron naranjas, podían tocar cada unidad al mismo tiempo por normativa. El encargo de Akio Toyoda, consejero delegado de la compañía y nieto de su fundador, era claro: construir un coche campeón del mundo. Una parte del trabajo se hizo en TMG, en Colonia, y con la llegada de Mäkinen a bordo, el dispositivo se mudó a Jyväskyla, Finlandia.

Como ya hemos comentado, la nueva normativa ha supuesto el desarrollo de nuevos coches para la principal categoría, los World Rally Car. Según nos comentó Latvala sobre el Toyota Yaris WRC en comparación con el Volkswagen Polo WRC con el que compitió la temporada anterior, “Éste es mucho más rápido. Con las nuevas especificaciones, los coches se han ensanchado 2,75 centímetros y aligerado hasta 25 kilos, pero todavía tenemos que perder peso. La aerodinámica ha cambiado drásticamente y el efecto sobre la conducción es evidente”. Algo similar a lo que apuntó Dani Sordo a nuestro codirector, Cristóbal Rosaleny, cuando le copilotó hace un par de meses en Alemania.

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En nuestra visita, tuvimos la oportunidad de acceder a uno de los diez camiones que el equipo mueve cargados de material y repuestos para afrontar cada una de las pruebas del calendario. Ordenados e identificados observamos a muy pocos centímetros los diferenciales, transmisiones, cajas de cambio y discos de freno con los que el equipo contaba para los próximos días. Y para ponerlo en términos comprensibles para un aficionado a la F1, había menos personal y más coches; algún ordenador menos –aunque los había– y más martillos. También es muy distinto el presupuesto entre categorías. Un equipo puntero de F1 puede rozar los 400 millones de euros de inversión anual, mientras que en WRC es casi imposible alcanzar los 100.

Tras el shakedown matinal en el que los pilotos habían puesto a prueba la configuración de los coches para los tramos de tierra y asfalto –este rally es el único verdaderamente mixto de todo el Mundial–, los tres imponentes Toyota Yaris WRC con motor 1.6 turbo de 380 caballos, tracción integral y cambio secuencial, estaban listos para trasladar a los pilotos hasta la ceremonia de inauguración en el paseo marítimo de Salou. Allí, una multitud de aficionados recibió emocionada a los participantes de las distintas categorías, pero sin duda, la mayor ovación fue para Dani Sordo, que aspiraba a lograr su primer Rally de España.

A continuación, les haremos un repaso por las distintas etapas del rally, aunque no será una crónica al uso –ésas ya las publicamos diariamente de la pluma de nuestro especialista Jesús Muñoz–, sino cómo lo vivimos desde los tramos o, mejor dicho, desde la cuneta. Con las tecnologías actuales pudimos seguir toda la carrera, aunque lógicamente tuvimos más información de los Toyota, a quienes pudimos seguir más de cerca, y así trataremos de reflejarlo. 

 

Etapa 1: Caseres - Bot - Terra Alta

Para acudir a la primera especial del rally en Caseres y nuestros desplazamientos entre los tres tramos, la organización dispuso varios helicópteros que facilitaron mucho nuestros movimientos. Lo cierto es que tras dejarnos junto a la primera especial y alejarse en el horizonte, vino a nuestra memoria cierta escena de Apocalypse Now con la Cabalgata de las valquirias resonando en nuestra mente. La mayoría de los espectadores se apostan temprano a pie de tramo para ver la primera pasada de sus héroes, ya que por la tarde se realiza la segunda. Si da tiempo, algunos aficionados se desplazan al segundo o tercer tramo para verlos de nuevo la misma mañana.

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Dado nuestro transporte privilegiado, llegamos con tiempo suficiente para ver a los líderes del campeonato abrir pista entre una nube de polvo y piedras. Yo, que nunca había asistido a un rally, ya empezaba a entender porqué gustan tanto.

En sus 12,5 kilómetros, el piloto de M-Sport, Tanak, marcó el mejor tiempo con su Ford Fiesta, y los pilotos de Toyota se dejaron varios segundos dada su selección de neumáticos -más favorables sobre asfalto- y las características del tramo.

Ya en la especial 3 de Terra Alta, aguardamos la llegada de los pilotos en el interior de una horquilla a derechas donde los participantes se veían obligados a tirar del freno de mano para colocar el coche en la dirección adecuada e intentar redondear la curva con la mayor precisión posible. Un espectáculo emocionante rodeado de un público entregado, que mostró su disconformidad con nuestra condición de periodistas acreditados con acceso a zonas reservadas. Lo cierto es que puede comprenderse su malestar tras toda una mañana bajo el sol a la espera de los bólidos, pero también quedó claro que, al margen de la chirigota, disfrutaban plenamente cada paso de las bestias del WRC.

 

 

En el último tramo de la mañana, Mikkelsen marcó el ritmo con su Hyundai y se confirmó que la elección de neumáticos de Toyota no fue la adecuada. Lappi sufrió el agotamiento de los frenos y perdió valiosos segundos que le lastraron toda la jornada.

Durante la asistencia corta a mediodía de la primera etapa –de unos 30 minutos frente a los 75 de la noche donde deben cambiar la configuración de tierra por la de asfalto– el equipo se cuidó muy mucho de no mostrar detalles, especialmente en el momento en que sacan las ruedas, cuando NO quieren que veamos lo que hay bajo la fibra, fue más difícil de lograr en el coche de Lappi, dado que tenían que sustituir los frenos. Nos resultó muy curioso el cambio de neumáticos de tierra con una llanta de 15 pulgadas, por los de asfalto con llantas de magnesio blancas de 18 pulgadas. El coche cambia realmente de fisonomía.

Regresamos a Terra Alta para asistir al fin de etapa en el último tramo de la jornada. Lamentablemente, tras lograr el Scratch en la segunda pasada por Casares, una piedra dañó el sistema de refrigeración del Yaris de Latvala en el quinto tramo, lo que le obligó a abandonar en el enlace antes de afrontar el sexto. Para consuelo de los nipones, Hanninen se marcó frente a nuestros ojos una 'salvada' increíble junto al muro en la última curva del sexto tramo. Una proeza que, aunque admirable, no sirvió para evitar que cayese hasta el octavo puesto de la clasificación general. Lappi, tras recuperar los frenos en la asistencia, acusó problemas en la suspensión que le relegaron a la décima posición en la general. De regreso al Service Park, el equipo de mecánicos afrontó un intenso trabajo para cambiar las especificaciones de tierra a asfalto de cara a la segunda jornada del rally.

 

 

Etapa 2: Montmell - Pont d´Armentera - Savallà

Nuestra segunda jornada en el rally comenzó con un largo viaje a la especial 9 en Savalla. Desde un punto elevado compartimos, con un amplio grupo de aficionados, la subida de los participantes hacia Conesa. Una rampa en la que los WRC aclararon su garganta con un melódico estruendo que se alargó hasta lo que parecía el infinito.

Hanninen, que había liderado el octavo tramo, intentaba remontar en la general, y Lappi igualaba el segundo tiempo de Sordo ante nuestra mirada en la segunda pasada por el Montmell. Mientras tanto, Meeke tomaba distancia como líder del grupo.

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Al final de la especial 12, Lappi marcó el tercer mejor tiempo del tramo seguido por Hanninen. Sordo rompió la dirección en el mismo punto que Mikkelsen cuando iba segundo en la general, con lo que, una vez más, perdió su oportunidad en el RallyRACC. Un jarro de agua fría cuando el de Puente San Miguel había realizado un rally especialmente sólido, resistente en la tierra y velocísimo en asfalto. En cualquier caso, tras el abandono del piloto local, al menos nos quedaba Hanninen cuarto en la general. De algún modo, el ya veterano Juho Hanninen nos trasladaba la emoción de la sorpresa con el Yaris del que quizá se esperaba menos. El podio era posible.

Al caer la tarde nos desplazamos hasta Salou para presenciar la superespecial. Precedidos por una exhibición de los clásicos que días atrás habíamos admirado en el Service Park –merece una mención especial un Renault 5 Turbo 2 de diestro conductor–, los participantes afrontaron un tramo urbano con numerosas curvas artificiales por el paseo marítimo mientras la muchedumbre se agolpaba frente a las vallas de seguridad para aspirar el olor a goma quemada y combustible de 100 octanos.

 

 

 

Etapa 3: L´Albiol - Riudecanyes - Santa Marina

Nuestro último día en el Rally Catalunya arrancó con la segunda pasada por la especial de Riudecanyes. En los primeros compases del día, Lappi había abandonado como consecuencia de una colisión con una barrera en la especial 15, mientras Hanninen consolidó su posición como cuarto en la general, si bien más lejos de ese podio que el día anterior parecía posible. Neuville también abandonaba tras romper la dirección, del mismo modo que sus compañeros en Hyundai la jornada anterior. El terreno se le volvía cada vez más liso a Meeke y, de rebote, también a Sébastien Ogier, que ya empezaba a sacar la calculadora ante la debacle de su competencia más directa.

 

 

El ambiente en la última especial fue estremecedor. Cientos de aficionados se agolparon en las gradas naturales del tramo a la espera de la última pasada del día. Los pilotos, conscientes de ello, ofrecieron espectáculo en la rotonda de Riudecanyes, donde debían hacer un giro completo.

Meeke confirmó su posición como legítimo vencedor del tramo y del rally, pero el crono se volcó con un renacido Sordo, que marcó el Scratch en el Power Stage a pesar de encontrarse sin opciones en la general dado su abandono del día anterior. Cinco puntos que sirven aún menos de consuelo que los que sumó en Alemania en una situación similar.

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En definitiva, tras haber sido testigo del RallyRACC de Catalunya al pie de algunos de los tramos más emocionantes, debo confesar que hoy admiro mucho más a los pilotos, a los equipos sacrificados e itinerantes, e incluso a los miles de aficionados que acompañan al campeonato por todo el mundo haciendo de él un espectáculo al que ya encuentro explicación… y muy satisfactoria.

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2 comentarios
Imagen de Stavelot
Otra vez la pata hasta el fondo de Sordo... Ogier va a pulirlos a todos. y los Toyota que hablais, pues esperaba mucho menos y ahi están. Pero a ver el año que viene que ya no habra sorpresa con las normas......
Imagen de amelie
¡Menuda experiencia! Me encantaría estar!!
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