RAIDS

Copilotamos a Nani Roma en el Toyota Hilux T1 V8 con el que prepara el Dakar 2018

El piloto ha hecho buena pareja con su prototipo, aunque espera un mínimo guiño de la normativa para 2018

Su continuidad con la casa nipona mediante el apoyo de Toyota España avanza por buen camino

Respeta la F1 y la opone a su filosofía de piloto de raids en nuestra entrevista

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Entrevistamos a Nani Roma y le copilotamos a bordo de su Toyota Hilux T1 V8 con el que prepara su vigesimotercer Dakar. Afortunadamente no tuvimos que hacer ambas cosas al mismo tiempo…

A la gente de circuito nos cuesta tragar polvo. Eso es un hecho. Sin embargo, hay ocasiones que merecen el esfuerzo, y copilotar a Nani Roma a bordo de su Toyota Hilux T1 V8 es claramente una de ellas. Por muchos motivos. Primero, porque Joan 'Nani' Roma (Folgueroles, Barcelona, 1972) es uno de los grandes ‘tótems’ de la especialidad.

Ganador de un Dakar en motos y otro en coches, su veteranía está al alcance de muy pocos. Su pasado sobre dos ruedas le enseñó a navegar en el desierto en la disciplina más arriesgada, y en las 13 ediciones que lleva disputadas en coches ha consolidado su maestría, palpable en la humildad de quien sabe que el más grande o el más rico se sienten igual de solos que los demás cuando se pierden en un mar de dunas.

FOTOS: Todas las imágenes de la prueba del Toyota Hilux con Nani Roma

El segundo motivo es que Toyota España ha contribuido decisivamente a que Roma haya pilotado en la Baja Aragón este coche preparado por Overdrive muy similar al que utilizó para terminar cuarto en el Dakar 2017. Que una filial invierta en competición y esté peleando por ampliar su presupuesto también al Dakar 2018 es un magnífico síntoma de la apuesta de la marca nipona por la competición, presente también en el Mundial de Resistencia y en el de Rallyes. Y el tercero es que se trata de una oportunidad de aquéllas que no pueden comprarse con dinero. Si el piloto no quiere subir a alguien al coche, simplemente no sube; y a nosotros está dispuesto a subirnos.

Por último, no importa el polvo que traguemos porque, a pesar de todo, somos ‘quemados’ de cualquier artilugio con ruedas y motor. Pero poco importan todas estas consideraciones, porque estamos a punto de subir al Hilux y las piernas empiezan a temblar en aquel paraje de la provincia de Teruel. Un par de valientes se habían lanzado a la aventura antes de quien suscribe, y a su retorno todos concidieron en la sonrisa nerviosa y en la torpeza al bajar de la jaula tubular que da rigidez y seguridad a esta bestia del desierto.

Nani Roma - Toyota Hilux

 

EL COCHE

Pongámonos en situación. El Hilux T1 está propulsado por un motor de gasolina atmosférico, un V8 de 5.0 litros, que dispone de un par máximo de 560 Newton metro y una potencia que oscila entre los 350 y los 400 caballos en función del restrictor impuesto por la organización. Éste puede variar entre los 36 y los 38 milímetros y, sin brida, sabemos que este motor supera los 450 caballos en el Lexus IS-F de la penúltima generación. De hecho, en Sudáfrica se fabricó un Hilux –una sola unidad– combinada con este propulsor, así que al otro lado del mundo alguien ruge con un Hilux V8 sobrepotenciado.

Más allá de la anécdota y de la potencia, el Hilux T1 se coloca en otra galaxia respecto a los todoterreno 'de calle' gracias a su impresionante sistema de suspensiones. Cuenta con dos amortiguadores por rueda, y un elaboradísimo control adaptativo mecánico –la electrónica está prohibida para estas funciones– que permite la modificación de los topes de compresión, extensión y precarga en cada rueda.

Nani Roma - Toyota Hilux

 

Nani nos contó algunas de éstas cosas en los escasos minutos previos al ‘despegue’. Porque algo así es lo que sentí cuando el piloto puso el pie a fondo hacia un camino que simplemente sube frontalmente la ladera de una montaña. El coche tiene tanto par que la subió en tercera como si fuese sobre llano. Por cierto, la caja de cambios es una Sadev secuencial de seis relaciones, de actuación muy suave y la firma francesa también aporta los diferenciales, fundamentales en tracción y también en frenada.

La frenada es, precisamente, uno de los puntos más destacables en el rendimiento de esta bestia parda: los discos son de acero, pero firmados por AP Racing, con pinzas de seis pistones y refrigeración por agua. El coche, con piloto y copiloto a bordo, frisa los 2.000 kilos, pero tiene una capacidad para detenerse simplemente excepcional. Los neumáticos –BF Goodrich– juegan su parte, así como la puesta a punto de los mentados diferenciales.

La capacidad de tracción es muy buena –incluso en comparación con otros coches de raids que he copilotado o ‘pilotado’–, y da la sensación de que ayuda a lograrla la curva de par del motor, llena desde la parte baja del cuentavueltas y sin grandes picos que pueden derivar en patinaje, desgaste excesivo de los neumáticos y sobrecalentamiento de ciertos componentes.

Nani Roma - Toyota Hilux

Intentaba fijarme en estos detalles, y no sin dificultades, porque en el tiempo de estas consideraciones ya habíamos escalado un pequeño promontorio y surcábamos una especie de altiplano con un número similar de rocas y baches, muchísimos en ambos casos. Sin embargo, Nani lograba ir muy deprisa, y es que hay algo todavía más impresionante que los frenos, el motor o la tracción integral del Hilux T1: el funcionamiento de la suspensión.

Es increíble lo cómodo que puede llegar a ser un coche tan grande y pesado en un terreno tan roto, siempre en las manos adecuadas. Para un conductor normal resultaría lógicamente imposible: en mi caso, tenía que hacer mucha fuerza con las piernas contra una plancha metálica situada en el suelo justo a estos efectos. Sólo así pude mantener la dignidad o al menos la compostura, porque de otro modo mi cuerpo y piernas hubieran bailado como los de una muñeca de trapo. Conducir, por tanto, resultaría prácticamente imposible, y ni hablar de conducir bien y rápido. Aun así, quien suscribe se encontró en diversas situaciones de apretar los dientes muy fuerte. Imaginen una piedra del tamaño de un par de sandías y un coche acelerando por encima de los 90 kilómetros/hora directo hacia ella en trayectoria evidente de colisión. Tomé aire y tensé la espalda cuanto pude en previsión de un golpe muy violento; se demostró completamente innecesario cuando el piloto pasó sin tocar el freno y sin apenas efecto en la altura de la carrocería. 

Nani Roma - Toyota Hilux

Es simplemente increíble, y el piloto captó claramente mi desasosiego, así que empezó a hablar de Fórmula 1 mientras mantenía un ritmo francamente elevado. Demasiado, pensé, y el piloto vino a confirmar: "Ahora voy más rápido que en una especial del Dakar, pero ahora sé lo que viene después del próximo rasante y en medio de Chile no lo sé". Roma había probado el coche en estos mismos tramos como preparación para la Baja Aragón, un terreno donde es un probado especialista con nueve victorias entre sus participaciones en moto y coche. No pudo ser la décima en 2017, ya que un pinchazo –¿en serio estas ruedas mágicas también pinchan?– le alejó de la cabeza y, pese a sus esfuerzos, Roma no pudo remontar todo lo perdido en el resto de la prueba.

Toyota España está encantada de contar con Nani Roma y también con el Hilux de Overdrive ya que, recordemos, desde hace un par de semanas los pick-up se catalogan como turismos a efectos de límites de velocidad en las carreteras españolas y esto puede darle un interesante empujón comercial a este segmento. Además, reverdece de alguna manera aquel bicampeonato glorioso de Toyota con otro español ilustre, Carlos Sainz

De cara al Dakar 2018, la continuidad del catarí Nasser Al-Attiyah con Toyota no está completamente confirmada, con lo que Nani Roma podría ser el nuevo jefe de filas. De momento, todo son conjeturas, ya que el mercado está muy vivo este año y, en el caso particular de Roma y Toyota, la filial española se comunicó con Toyota Europa desde el polvoriento paisaje de Calamocha y justo durante nuestra jornada de copilotaje para perfilar detalles del posible acuerdo. 

Nani Roma - Toyota Hilux

Aparentemente ajeno a todo esto, Àlex Haro, la brújula de Òdena o simplemente el copiloto de Nani Roma, se prestó a explicarnos a nuestro retorno al 'campo base' lo que hay en el panel frontal del Hilux T1, lo que sería el salpicadero de un coche normal. Navegación, GPS, Iritrack, Sentinel… todo lo maneja él, que supone un apoyo fundamental para llegar a la meta en cada etapa de un raid. Sería prolijo aquí describir hasta qué punto.

Nos bajamos del amasijo de tubos cubierto por kevlar y carbono, y entonces aterrizamos de nuestro paseo espacial. El piloto se bajó del coche y sacó una vara de madera de unos 90 centímetros de largo a través de una compuerta situada entre el habitáculo y la zona trasera, que en vez de caja muestra unos imponentes ventiladores para optimizar una refrigeración que es vital en el funcionamiento de todos los sistemas del coche. Pero centrémonos en ese rústico báculo. Nani abrió la tapa del depósito de combustible y, con total naturalidad, lo introdujo hasta que tocó fondo. Al momento, lo volvió a sacar y dijo… "chicos, ya le toca el almuerzo". Ni boyas, ni sensores, con la gasolina no se juega y se comprueba con un palo, un palo que ha cruzado desiertos enteros a bordo de esta nave de las arenas.

Nani Roma - Toyota Hilux

 

BALANCE CON DESEOS

Roma tiene muy buenas vibraciones de cara a la prueba reina de los raids, después de un Dakar 2017 fantástico, sólo por detrás de tres Peugeot 3008 DKR que no corren en la misma categoría. Los del león corren con buggies, que tienen el inconveniente de moverse sólo con dos ruedas motrices pero, a cambio, disfrutan de una suspensión con 60 centímetros de recorrido. Sí, a pesar de su mágica eficacia, la impresionante suspensión del Hilux está limitada en recorrido a tan sólo ¡25 centímetros! Esto supone cinco centímetros menos que un WRC que pesa casi una tonelada menos.

Con este dato, se entienden más las palabras de Nani: "Llevo 22 Dakares, y lo que más ha cambiado en este tiempo son las hidráulicas; antes te metías 300 kilómetros todos los días sin prácticamente suspensión, porque las hidráulicas no aguantaban la viscosidad y la presión necesarias". Para 2018 se esperan ligeras modificaciones en el reglamento para concederles dos o tres centímetros más de recorrido de suspensión, o quién sabe si algún kilo menos… 

Lo único claro es que, sea por las hidráulicas, por el piloto, por el motor… un copilotaje con Nani Roma es lo más parecido que he visto en la tierra a un paseo con el Lunar Roving Vehicle de los años 70… ¡sólo que el Hilux alcanza los 190 kilómetros/hora!

Nani Roma - Toyota Hilux

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1 comentario
Imagen de Stavelot
Vaya crack el Nani... buen piloto y parece que tambioen es buen tio. Y que caras pone el periodista jajaja
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