GP de Bélgica F1 2017
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Retirarse en la cumbre

Sólo cuatro pilotos se han retirado al ser campeones: Hawthorn, Stewart, Prost y Rosberg

Rindt es el único campeón de Fórmula 1 a título póstumo

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No han pasado ni cinco días desde que Nico Rosberg consiguiera su primer título de campeón del mundo, y llega un comunicado del piloto: se retira. La noticia es una auténtica sorpresa, un bombazo que deja estupefacto al mundo del automovilismo. Porque retirarse en la cima de la carrera, y a la corta edad de 31 años, cuando se está en plena madurez deportiva, es algo totalmente insólito. Sin defender el título al año siguiente. Sin, tampoco, obtener el retorno de la repercusión mundial por serlo. Sencillamente, habiendo logrado la gloria, retirarse en mitad de su embriagador aroma es una decisión tan difícil como valiente.

Pero Rosberg no es el primero, y puede que no sea el último. En 1957, Juan Manuel Fangio conseguía el quinto título de campeón del mundo. Decidía retirarse a medias, porque su plan es competir a tiempo parcial en algunas carreras de 1958. Esas carreras serán la primera del campeonato, el G.P. de Argentina, por cuestión nacional, donde terminó cuarto, y la sexta carrera de la temporada, el G.P. de Francia, en Reims, donde, cosa curiosa, también será cuarto. Pero el argentino había perdido las ganas de correr:

"En las largas rectas de Reims comencé a pensar. Llevaba 10 años corriendo en Europa, había ganado cinco campeonatos, mis padres estaban muy viejos ya, y su médico me había dicho que a lo mejor por una cuestión de orgullo, algún día al volver no los encontraría. Me di cuenta que todo estaba cambiando. Desde 1956 hasta yo tenía un apoderado, discutiendo contratos, publicidad, dinero. Me pareció que las carreras no tenían el sabor de cuando comencé a correr en Europa, cuando metía mano en los motores y llevaba los autos a los circuitos en el camión, sin pensar en el dinero, solo en correr y ganar. Me estaba dando cuenta que las carreras se estaban transformado en una obligación para mí. Era el campeón del mundo y sentía la obligación de hacer las vueltas más rápidas. Tenía 47 años y pensé si tenía sentido lo que estaba haciendo. Y tomé la decisión mientras corría".

Y se acabó. Cierto, no fue una retirada en la absoluta cima. Digamos que tuvo dos pasos en falso. Y que, en cierto modo, defendió su título, si es que puede considerarse así a dos grandes premios aislados. Pero no neguemos que es una retirada siendo todavía la referencia: su ausencia fue un vacío difícil de llenar.

Un caso similar al de Nico Rosberg, aunque con un final más dramático, fue el de Mike Hawthorn. En los inicios de la Fórmula 1 dominados por nombres como Juan Manuel Fangio o Alberto Asacari, el piloto británico tuvo unos primeros años muy poco exitosos. Su momento de gloria llegaría en 1958, cuando de la mano de Ferrari conseguiría su único título mundial con una sola victoria en el Gran Premio de Francia. Tras conseguir el campeonato del mundo, Hawthorn, al igual que Rosberg, anunció que se retiraba del automovilismo.  En el último Gran Premio del año, el de Marruecos, consiguió convertirse en el primer campeón del mundo inglés, frente a Moss, por un solo punto. Pero 1958 había sido un año terrible: la muerte de sus compañeros de equipo Luigi Musso (que era su íntimo rival en lo personal), y la de su buen amigo Peter Collins. Incluso el día en que conseguía el título, acabaría falleciendo por un accidente otro amigo inglés, Stuart Lewis-Evans. Hawthorn llevaba muchos años corriendo, en una época en la que cada carrera era un cara o cruz con la muerte. Así que decidió dejarlo en cuanto se bajó del coche en Ain-Diab. "La razón por la que te retiras es mucho mejor que aquella por la que no lo haces", diría. Sin embargo, el destino le tenía guardada una mala pasada: el 22 de enero de 1959 fallecía en un accidente de tráfico con su Jaguar 3.4 Mk. 1, al parecer en una carrera improvisada contra Rob Walker. Apenas había disfrutado del sabor de la retirada en mitad de la gloria. En todo caso, parece que no lo hubiera hecho mucho tiempo, porque en 1955 le habían extirpado un riñón, y en la época del accidente tenía serios problemas con el que le restaba. Dicen que los doctores le habían pronosticado poco tiempo de vida.

El siguiente piloto en la lista ya data de la década de los 70. Stewart vivió una situación muy diferente a la de Rosberg y Prost. A diferencia de ellos, el escocés ya anunció su retirada a principios de la temporada de 1973. Sabía que iba a ser su último año en la Fórmula 1. Stewart consigue en Italia, con un cuarto puesto, su tercer título de campeón del mundo. Es más que suficiente. Ha demostrado ser el mejor de su generación, en dura pugna con Emerson Fittipaldi y Jochen Rindt. Pero él es el mejor, el más completo. Ha encabezado la lucha por la seguridad, habiendo estado él mismo a punto de morir en el G.P. de Bélgica de 1966. Ahí empezó su cruzada. Las cosas habían mejorado, pero aún seguía siendo un deporte de cara o cruz. Jackie lo había conseguido todo. Así que durante el año comunicó a su equipo, Tyrrell, que al final de 1973, lo dejaba. Helen, su mujer, podría respirar tranquila. Además, la sucesión estaba más que garantizada, con su aventajado alumno François Cevert listo para tomar el mando del equipo. Todo era perfecto, hasta el Gran Premio de Estados Unidos. Hasta el terrible accidente de Cevert, que acabó con su vida en los entrenamientos. Stewart no pudo más, y no participó en el que hubiera sido su Gran Premio número 100. Allí, en mitad del más desesperante dolor por la pérdida de su joven amigo, Stewart dejaba la F-1. En 1974 no habría campeón en título.

Esta situación no volvería a repetirse hasta muchos años después. Tenemos que ir a 1992. Al equipo Williams y a Nigel Mansell. Un año redondo para el inglés, que consiguió por fin el tan ansiado título mundial, y tan merecido. Y podrían haber sido dos, de no ser porque Alain Prost, que estaba de año sabático, firmó con Williams para 1993. Tras la dura pugna con el francés en Ferrari en 1990, Mansell no estaba dispuesto a soportar de nuevo a Prost y sus juegos políticos. Aunque en realidad, Mansell sí estaba, a final del año, dispuesto a seguir en el equipo, e incluso tenía el acuerdo con Frank Williams. Pero entonces saltó todo por los aires cuando Senna dijo aquello de que “conduciría gratis para Williams”. Frank ya tenía a Prost, y podía tener a Senna. Así que rebajó ostensiblemente el salario que había acordado verbalmente con Nigel. El campeón del mundo en título no estaba dispuesto a aceptar tal afrenta, así que entre que no le iban a pagar lo que merecía (algo que si que hicieron en 1991 cuando Williams necesitó de un piloto de primer nivel), y que el compañero iba a ser Prost, Mansell dijo que se acabó. No iba a competir en 1993 en la F1. Se fue a los Estados Unidos y venció en su primer año en la entonces llamada CART (hoy Indycar), demostrando su gran nivel como piloto. Así que, en realidad, más que una decisión tomada por sí mismo, fue en cierto modo tomada por orgullo, por respeto a sí mismo. Luego volvería parcialmente en 1994, precisamente a Williams, donde lograría su última victoria en el G.P. de Australia de 1994. En 1995 lo intentó con Mclaren, pero aquello fue una asociación desastrosa que no duró más que unas pocas carreras. Nigel Mansell se fue por la puerta de atrás, pero nunca defendió su título como campeón en la pista.

El último hasta la fecha en no hacerlo fue Alain Prost. El francés logró hacerse con el volante más codiciado de la F1 por entonces. Pero no fue un año de vino y rosas al estilo de Mansell: Senna le puso en jaque a principio de año, y sólo la reacción del francés logró que, junto a su superior monoplaza, se reestableciera la jerarquía lógica. Sin embargo, Prost había firmado por dos años, siendo 1994 una opción que dependía de él. Ayrton Senna había estado moviéndose entre bambalinas y había logrado la firma con Williams (por cierto, que en absoluto gratis). Cuando Prost lo supo, y habiendo demostrado todo lo que tenía que demostrar, decidió anunciar en el G.P. de Portugal, en los días previos a la carrera, que lo dejaba. Luego, tras lograr en ese Gran Premio su cuarto título, lo explicó:

“No lamento no poder batir el récord de Fangio: podía planear seguir un año más y luego otro para lograr seis, pero en las últimas semanas ha habido gente que ha hecho planes y he querido ayudarles con mi decisión de retirarme. Llevo 22 años compitiendo. Ha llegado el momento de dejarlo y nunca mejor que ahora, como campeón”.

Como gran campeón, sin duda. Así que en 1994 tampoco habría en pista el campeón en título: ¡eran dos años seguidos!. Quizás el inteligentísimo “Profesor” supo también ver que 1994 iba a ser un año difícil con los cambios normativos, como fue para Williams. Cosas del destino, Ayrton Senna se mataría con el Williams nº 2, el mismo número que en 1993 había llevado Prost.

 

EL CASO DE JOCHEN RINDT

Además de todos los casos contados, hay un piloto que tiene su historia particular. El caso de Jochen Rindt es algo completamente único en la Fórmula 1, ya que es el único campeón a título póstumo en toda la historia de la competición. El austríaco llegaba al Gran Premio de Italia con un margen muy amplio pese a abandonar en la anterior carrera, que curiosamente era su Gran Premio de casa. Pero Monza iba a ser el final de su carrera deportiva y, desafortunadamente, de su vida. En los entrenamientos libres, Rindt se estrelló en la Parabólica, provocándole daños fatales en el abdomen y en el pecho que acabarían con su vida. A pesar de esto, su ventaja era tan amplía que, con tres carreras más por disputarse, logró coronarse campeón del mundo.

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2 comentarios
Imagen de Carbo
Hacer de Rosberg un santo ahora? Cuando le pincha adrede la rueda a su compañero a la vista de todo el mundo? Se va, se sacó la espinita... pero no demostró en absoluto ser mejor piloto q Hamilton porque no lo es. Respetar su decision es una cosa pero intentar reescribir la historia de sombras de Rosberg.... todos la tienen. Porque la competición tiene esos momentos terribles pero Rosberg no se encargó de disimularlos mucho.
Imagen de eduardo711
en esta lista habria que poner a Hakinen y Montoya que tambien se fueron de la formula 1 prematuramente por que estaban artos de un deporte manipulado en la que no basta con ser mas rapido que tu compañero, si no que tiene que contar con el favor de la FIA, por el motivo que sea o pagando, y jugar al mismo juego que tu rival, y no todo el mundo esta dispuesto a eso, Rosberg le ha devuelto este año a Hamilton los sabotajes de años anteriores, y ya se ha cansado en chiuquillo.
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