GP de Bélgica F1 2017
LA VOZ DEL PROFESIONAL

A los que desean hacer de las carreras su profesión

AmpliarA los que desean hacer de las carreras su profesiónA los que desean hacer de las carreras su profesión

Zzzzzzz... Suena el despertador, son las 4:30am de un lunes y me levanto con cierta pereza. En una hora salimos hacia Rockingham, Gran Bretaña, y no quiero llegar tarde, así que mejor levantarse con tiempo.

Mi nombre es Miguel José Clara, soy ingeniero de competición y actualmente trabajo para Carlin como ingeniero de pista en la F4 inglesa.

Mi vida en el deporte del motor empezó desde que tengo uso de razón, ya que ya fuera por mi padre o por mi hermano, pasar un fin de semana de circuitos o de montaña era lo más normal del mundo. Como profesión, sin embargo, empezó en 2007 cuando realicé mis primeras prácticas en Campos Racing sin haber terminado aún la carrera. Desde ese verano de 2007, mi vida cambió: se convirtió en un frenesí laboral, de carreras y más carreras, de F3, FR2.0, WS3.5, GP2, Fórmula E, F4... ¡hasta del europeo de subidas de montaña con un GP2!

Mi energía, mi pasión y devoción por una profesión que vivo y amo acababa de empezar. Atrás dejé tiempo con mi familia, amistades y dos relaciones sentimentales, ya que las carreras siempre fueron la prioridad.

¿La Fórmula 1? Estaría bien probarla, pero no es una categoría que me seduzca especialmente. Me gusta decidir, arriesgar y tomar mis propias decisiones, así que equipos pequeños y categorías monomarca en las que marcar la diferencia es más complicado son, en el fondo, más apetecibles para un ingeniero de pista.

Algunos pensarán: Si ya has hecho GP2 o WS3.5, ¿no estás más lejos de la F1 ahora en la F4 inglesa?

Si os soy sincero, por un momento lo pensé, ya que tenía ofertas para ir a F3, GP3, WS3.5 o GP2, pero deseaba tener estabilidad laboral, centrarme en un único proyecto que me permitiera tener estabilidad, tiempo para los míos y viabilidad económica.

¿Estabilidad laboral y económica? Sí, a todos aquellos que estén deseosos de trabajar en este mundo, preparaos para pelear duro. La competencia es muy dura. Se trata de una profesión compleja en la que ser un excelente técnico a veces es lo de menos. Ser ingeniero de pista no sólo trata de ser un responsable de desarrollo técnico del monoplaza o del piloto. También eres un gestor, un administrador, un amigo, un abogado, un publicista, un meteorólogo, un estratega... ¡y me quedo corto!

Como en todos los sectores, hay crisis. También es cierto que hay buenos sueldos, pero no duran mucho. No olvidemos que el deporte del motor, al final, se sustenta en el presupuesto de los pilotos. Si no hay piloto, no hay carreras; los patrocinadores no van a pagar la fiesta y los dueños de los equipos no piensan perder dinero. Bueno, quizá algunos se lo pueden permitir una o dos temporadas, pero es una situación insostenible.

En resumen: en mis nueve años de carreras tendré pendientes de pago más de 10.000 euros y, la verdad, no me importa. Mi crecimiento profesional y experiencia laboral los valen. No es justo que no te paguen una vez has hecho un trabajo, pero aunque sea triste, es la cruda realidad.

¡Yo no me arrepiento de nada! Y os puedo asegurar que cada día de trabajo y sufrimiento me ha hecho mejor y más capaz en mi trabajo

Masters de competición, Formula Student, prácticas de empresa... Hay diversas maneras de conseguir una entrada en el mundo de la competición y la mayoría de ellas se traduce en el acceso a unas prácticas no remuneradas que pueden durar meses o hasta un año. Mi consejo es que el peso de la experiencia lo vale. La capacidad de aprender a solucionar problemas será la principal característica que os permitirá seguir avanzando. Vuestro primer sueldo quizá no sea fantástico, pero si llega a suceder ya estaréis dentro.

Amigos, conocidos, contactos, cualquier ayuda es poca para conseguir acceso a unas prácticas, pero mi principal consejo es que seais metódicamente cansinos, no perdáis la esperanza después de haber enviado más de 200 correos electrónicos. La perseverancia tiene premio, os lo digo por experiencia propia.

Así que, apasionados de este deporte al que os queréis dedicar profesionalmente, preparaos para sufrir, perder dinero, quizá perder una novia (o dos), no tener vacaciones, trabajar jornadas laborales de lunes a domingo con una media de 10 a 14 horas diarias, acumular estrés, perder pelo. ¡Yo no me arrepiento de nada! Y os puedo asegurar que cada día de trabajo y sufrimiento me ha hecho mejor y más capaz en mi trabajo. La cuestión es si estás dispuesto a sacrificarte y cambiar el orden de prioridades en tu vida por el sueño de trabajar en el deporte del motor.

Después de nueve años, vivo en Gran Bretaña, tengo una novia en Sevilla, la familia en Valencia y sigo trabajando más de ocho horas diarias, pero qué le vamos a hacer… ¡Me encanta lo que hago!

Para comentar o votar INICIA SESIÓN
6 comentarios
Imagen de maxstom78
me he alegrado mucho de dar con el articulo. animo, que este año te llevas el campeonato de la f4 inglesa. temporada redonda.saludos
Imagen de forgendro
Gran artículo, pero creo que la gente no debería conformarse con las categorías menores. Seguro que en ellas se aprende muchísimo, pero me parece que la F1 es como la mili de las milis y se aprenderán otras cosas distintas, como por ejemplo disciplina a lo bestia. Aun así, me ha gustado mucho el artículo. Enhorabuena!
Imagen de Coldplayer
Bonito artículo. Así da gusto leer.
Imagen de Sin licencia
Buenísimo artículo, enhorabuena Miguel.
Imagen de Turbito99
Muchas gracias por el artículo Miguel.
Imagen de crosaleny
Bienvenido a LaF1.es, Miguel. Es un placer leerte aquí y espero que tus experiencias también agraden a nuestros lectores, especialmente aquellos con un enfoque más técnico. Un abrazo y, como siempre, estamos en contacto.
Usuario no registrado Queremos saber tu opinión
¿Nuevo en SoyMotor.com? ¡Bienvenido! Regístrate aquí para participar.
Scroll To Top