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La columna de Alex Palou: A las puertas de mi segundo año en GP3

Este fin de semana me estreno en casa, en el Circuit de Barcelona-Catalunya

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Hola a todos,

Mi segunda temporada como piloto de la GP3 empieza este fin de semana en el Circuit de Barcelona-Catalunya con las dos primeras carreras de un calendario que acabará en noviembre en Abu Dabi. ¡Vamos a por ella!

Ha pasado medio año desde la victoria en Yas Marina, desde entonces hemos estado parados aunque no hemos dejado de trabajar. Ha sido una espera muy larga, se nos ha hecho más larga aún de lo que ya es. He entrenado todo lo que he podido, principalmente a nivel físico, pero también he hecho cosas de psicología para estar preparado en los momentos de tensión que hay en una carrera. Y también he trabajado en el simulador, como siempre.

Este fin de semana estuve en Valencia en la sede del equipo Campos Racing. Pulimos los últimos detalles y preparamos las estrategias que seguiremos en los entrenamientos, la clasificación y la carrera. Así luego llegaremos al fin de semana sin preocupaciones, aunque al final siempre sale algo a última hora. Pero bueno, ¡mejor estar preparados que no estarlo! He aprovechado para mirar carreras de años anteriores y analizarlas (por mucho que entrenes no puedes descuidar la conducción). Este miércoles por la tarde o el jueves a muy tardar ya iré al circuito para hacer cosas de prensa y acabar de prepararlo todo bien.

Este año quiero ganar tantas carreras como pueda, quiero luchar por podios y estar delante

Ahora mismo creo que mi objetivo para esta temporada es ganar. No ganar necesariamente el Campeonato, porque un campeonato no necesariamente define un año a la perfección. Puedes ganarlo haciendo segundo en todas las carreras. Lo que yo quiero es ganar tantas carreras como podamos, ese es el objetivo que me he marcado y en última instancia el camino seguro al título. Quiero que estemos siempre delante y que luchemos por podios en cada carrera. Eso sería lo perfecto, lo ideal.

La pretemporada es más dura de lo que parece desde fuera. Todo es más intenso. Como tienes más tiempo, aprovechas para trabajar más porque sabes que luego no tendrás las mismas oportunidades de hacer cosas. Intentas avanzar tanto como sea posible, entrenar con karts porque luego tienes pocos días libres. Por eso todo es un poco más intenso. También he trabajado mucho con los ingenieros y el equipo, porque el coche es nuevo y tenemos que adaptar las cosas del año pasado, desarrollarlas un poco más. 

Este año la GP3 estrena un nuevo monoplaza. Sobre el coche, lo cierto es que su comportamiento es un poco distinto al anterior.Quizá sea un poco mejor en frenada, más ligero, pero no va más allá. Las sensaciones que percibes desde el volante son más o menos las mismas, no es que de repente notes que el coche es más duro o más blando. Notas que tiene menos peso  y sobre todo que se comporta distinto en frenada. El nuevo motor corre menos. Acelera más o menos igual, pero su velocidad punta no es la misma que en el coche de 2015. Es difícil saberlo, pero tengo la sensación de que compensamos lo que perdemos por el motor con el grip mecánico y aerodinámico del chasis.

Recibimos el chasis la semana anterior al primer test, así que todo se hizo a última hora. No pudimos preparar muy bien las cosas, pero es lo mismo para todos los equipos. Ya lo había probado antes el simulador gracias a que un ingeniero del equipo trabajó en una versión virtual, pero aun así cuesta mucho hacer un modelo que sea clavado al real. Todo el equipo ha ayudado e incluso nosotros los pilotos hemos hecho sugerencias para perfeccionarlo. Como no tenemos tantos entrenamientos como nos gustaría, aprovechamos los días previos y posteriores a los test para analizar la telemetría en la fábrica y descubrir cómo podemos mejorar.

El nuevo coche de la GP3 es un poco mejor en frenada, pero el motor tiene menos velocidad punta

Hicimos test invernales en Estoril, Cheste y Barcelona. En un día de entrenamientos probamos infinidad de cosas y aun así nos quedamos sin probar todas las que nos gustaría. Tenemos el hándicap de que nos dan pocos neumáticos, eso nos retrasa un poco. Lo que se hace en un test es que te reúnes con los ingenieros y juntos hacéis una lluvia de ideas sobre lo que quieres como piloto, sobre lo que esperas del coche. Hay ingenieros que saben cómo interpretar esos mensajes y ellos también dan sus sugerencias. Al final se escogen las ideas prioritarias para salir a pista y examinarlas. Es la forma de experimentar y que cuando llegue la competición tengas las ideas claras.

La degradación de los neumáticos fue uno de nuestros puntos débiles el año pasado. Es difícil saber cómo será este aspecto en 2016, porque de unos tests a una carrera de verdad las cosas cambian mucho. Tu puedes hacer una simulación de carrera, pero nunca apretarás de la misma forma que si tuvieras un coche delante. Tampoco corres en aire sucio, eso es lo peor. En invierno nos ha ido muy bien, hemos visto que tenemos menos degradación que en 2015, pero me da la sensación que todos los equipos vamos a sufrir un poco más cuando llegue la carrera.

 

MI EXCOMPAÑERO DE EQUIPO EN RED BULL

Max Verstappen fue mi compañero de equipo en el kárting. Hace unos días confirmaron su ascenso a Red Bull. Está claro que Max romperá todos los récords y me alegro por eso, porque demuestra que los pilotos jóvenes pueden ir tan rápido o más que los que tienen más experiencia. Eso ayudará a que los jóvenes suban un poco antes a la Fórmula 1.

Con Max coincidí en el mismo equipo de kárting en 2012 y 2013. Éramos pilotos oficiales de la fábrica. Entonces no compartíamos categoría, aunque en 2011 sí que lo hicimos. Compartíamos la carpa del equipo, fue un año muy bueno para todos, tanto para él como para mí. Es un gran tipo, es muy divertido y siempre está haciendo bromas que te hacen reír. Sabe hacerlas en los momentos que toca, cuando no toca no las hace. Es un buen amigo.

Aun así, la noticia del intercambio con Daniil Kvyat me sorprendió. No sé si ha pasado antes algo parecido o si se volverá a repetir, pero me pareció muy bien por una parte y muy mal por otra. Si me pongo en la piel de Kvyat, me parece injusto. Cometes un error muy grave, dos en dos curvas, pero es que este deporte es así. Si frenas cinco metros más tarde y te comes el coche de delante, te critica todo el mundo. Criticar es muy fácil, pero quizá es que no has hecho nada mal, sólo has frenado un poco tarde y luego ya te has puesto nervioso. Son cosas que pueden pasar, este deporte es así. ¡No creo que en el fútbol tengan estos problemas!

Me parece una falta de confianza del equipo hacia el piloto. No me gustaría nunca vivir una situación así. Kvyat debe estar destrozado. Por ese lado me parece muy mal, una falta de respeto. Pero por la parte de Max, me alegro mucho porque es alguien que conozco y sé que es muy buena persona y mejor piloto. Me alegra mucho que le hayan dado un coche con el que puedes hacer podios. Estoy segurísimo de que lo conseguirá. No sé si en España o Mónaco, pero lo hará.

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