Almacén F1

Gran Premio de Gran Bretaña 2015: una imprevisible continuidad

La cita de Silverstone ha sido la mejor de lo que llevamos de año, es algo indiscutible

AmpliarLewis Hamilton disfrutando con el champán en el podio de Silverstone - LaF1Lewis Hamilton disfrutando con el champán en el podio de Silverstone

Que el Gran Premio disputado en Silverstone ha sido el mejor de lo que llevamos de año es algo indiscutible. Y lo fue por dos factores fundamentales: primero, la gran salida de los Williams, que pusieron en serios aprietos a ambos Mercedes; y segundo, la lluvia, que barajó la clasificación e introdujo imprevisibilidad a una carrera que, a esas alturas, estaba ya definida. Esa fue la clave para tener que estar pendiente hasta el último momento de las pantallas.  

Si alguien mirara el resultado sin haber visto la carrera, la sensación sería que todo sigue igual: doblete de Mercedes con un Ferrari tercero, y los Williams detrás. Lo cierto es que Hamilton, salvo en la salida, estuvo muy fuerte todo el fin de semana, e incluso acertó el momento en el que entrar a boxes a por los neumáticos intermedios, ese punto de suerte que siempre es necesario. Pero tanto su salida, como su resalida tras el temprano coche de seguridad, fueron malas, e incluso hubo precipitación en su intento de superar a Massa. Se rehizo, supo esperar su momento desde la tercera posición, manteniendo a raya a su compañero Rosberg, y cuando llegaron las paradas, ya era primero. Un trabajo eficiente que le devuelve a la senda del triunfo, lo que es una bocanada de aire muy necesaria para alguien tan competitivo (y un punto inestable) como Lewis.

Por su parte, a Rosberg se le puede poner el pero de no haber aprovechado la flaqueza de Lewis en la salida, porque también salió mal. De haber repetido su arranque de Austria, al menos se hubiera encaramado por delante de su compañero, y entonces, ¿quién sabe?. Aunque su ritmo durante el fin de semana no fue mejor que el de Lewis, las carreras pueden ser impredecibles. Eso sí, su demostración con ruedas de seco y pista mojada, recortando segundos a Hamilton, demostró que Nico tiene manos de sobra, y hambre suficiente, como para no ceder ni un momento en su intento de no perder el tren del campeonato. Si no podía ganar, al menos lo hizo tan bien como Hamilton, en el sentido de no perder los nervios y maximizar su resultado, que era ser segundo, lo cual, tras verse atrapado tras los Williams en cuarta posición durante gran parte de la carrera, no era algo sencillo.

Un equipo Williams que perdió una gran oportunidad de remover el avispero y sacar tajada en una carrera a la postre muy movida. Ver a los dos monoplazas británicos en las dos primeras posiciones debió poner nervioso a Ron Dennis (recuerden aquello de que un equipo cliente nunca ganaría al equipo oficial), pero el manejo de la oportunidad recibida desde el muro no fue buena. Massa estuvo impecable toda la carrera, porque aunque Bottas mostraba un mejor ritmo, con ayuda también del DRS, no podía pasarle (y cuando tras la parada, Felipe le dejó fuera de la zona del artilugio pro-adelantamientos, Valterii no se acercó a su compañero). Es fácil decir a posteriori que erraron, pero de nuevo, como en alguna carrera de 2014, Williams parecía más pendiente de asegurar otro podio, que de ir a por la victoria.

Ahí podía haber jugado un gran papel Bottas, pero en vez de frenar poco a poco a los Mercedes, y permitir un pequeño colchón de Massa, se enzarzaron en una pelea directa que Hamilton observaba con relativa calma desde su cercana tercera posición, dispuesto a caer sobre la presa como un leopardo que persigue a dos gacelas que se dan coces entre ellas: doble captura. Eso sí, Williams ha mejorado su rendimiento, y eso es una gran noticia, porque si están a la altura de Ferrari, eso significa que la lucha por el tercer peldaño de honor será divertida en lo que queda de temporada, y eso es algo muy necesario. La mejora de su motor Mercedes se atisba como el gran motivo de ese paso adelante. Pero en Silverstone, al final, no consiguieron un podio que podría (casi debería) haber sido suyo.

galeria-silverstone-domingo-laf1_4.jpg

Porque Vettel, que no estuvo en ningún sitio durante la primera parte de la carrera, cayendo hasta la octava posición incluso, poco a poco se fue poniendo a tono, sacó buena parte de su clase en las difíciles condiciones de neumáticos secos y pista mojada, y tuvo la suerte (o la visión) de entrar en la misma vuelta que Hamilton (la 44) a por los intermedios, quitándose de una sola tacada a los dos Williams de en medio pese a la importante distancia que estos tenían. Así, igual que en Canadá o en Austria el equipo Williams se 'encontró' con un podio que por rendimiento no les pertenecía, aquí pasó a la inversa, y Ferrari volvió a llevarse un trofeo a casa. Pero no fue un buen fin de semana para los de Maranello, y su aparente estancamiento (esperemos a Hungría) no augura nada bueno.

De hecho, esta carrera deja el regusto de una gran oportunidad perdida para luchar por la victoria. Aunque una nota positiva la puso un Räikkönen que, si bien se diluyó en el momento de cambiar a gomas intermedias (demasiado pronto, a veces se acierta, otras no), no hizo un mal fin de semana, superando en cómputo global a Vettel, lo que podría ser visto como una reacción ante las desastrosas últimas carreras. Ferrari le necesita para consolidar su segunda posición en el Campeonato. Otros que tuvieron un fin de semana positivo fueron los Force India, con ambos pilotos en los puntos. Pero aquí llegamos a ese grupo al cual las numerosas bajas ayudaron a estar arriba, aunque eso no debe desmerecer su resultado, especialmente el de un siempre combativo Nico Hulkenberg, que saca todo el potencial a su monoplaza.

McLaren tuvo en su casa un Gran Premio para olvidar, pese al punto logrado con Alonso. Rodaron poco en entrenamientos, no pudieron pasar la primera ronda clasificatoria, y de no ser por las numerosas bajas, raramente hubieran arañado ese bienvenido décimo puesto. A punto estuvieron de formar parte de las primerizas bajas en bloque, cuando Alonso perdió el control de su monoplaza y embistió a Button, que tuvo que retirarse, de un modo parecido a lo que tuvo que padecer Fernando en Austria con Räikkönen. Esas cosas pasan, los pilotos no son infalibles, y rodando en grupo pueden darse estos incidentes. Puntuaron, pero no podemos olvidar que algunos miembros del equipo profetizaban podios en este Gran Premio, que se antoja lejanísimo. Sus problemas parecen crecer, que no disminuir. Llegados a este punto, sólo queda avanzar, pero de una vez por todas deben poner los pies en el suelo todos los miembros del equipo. Desarrollar este concepto llevará mucho tiempo (a Boullier se le escapó que no podían esperar cuatro años), pero si se abandona y se va a una solución menos radical, tampoco llevará poco tiempo, con el riesgo de que, con conceptos similares, la posibilidad de desbancar a la todopoderosa Mercedes se reduce: véanse Ferrari y Renault. 

alonso-silverstone-domingo-laf1.jpg

Debemos comprender que esta situación forma parte de la competición, un ámbito donde la magia no existe, y los triunfos instantáneos tampoco, sino que es necesario el largo desarrollo de un proyecto. Lo que nadie esperaba es empezar desde el fondo de la parrilla, y es ahí donde se dibuja un panorama poco halagüeño, porque recuperar toda esta desventaja es, tradicionalmente, una ardua labor. A Ferrari le costó cinco años trepar a su posición de dominio, lo mismo a Red Bull, y cuatro a Mercedes, ayudada por un importante cambio normativo de motores en el que fueron los que mejor lo hicieron. Pero el que espera, desespera, eso es innegable. Como lo es que estando en el fondo de la parrilla, eres un equipo menos apetitoso para unos patrocinadores que escasean mucho en Woking. Difícil papeleta.

Pero, en el ámbito patrio, Carlos Sainz nos volvió a sacar la sonrisa con su gran actuación en clasificación. La carrera es otra historia, llevando un motor Renault, pero a una vuelta el Toro Rosso es un gran coche. Lástima de abandono, porque Carlos rodaba en los puntos, y no es manco en condiciones de mojado. La curva de aprendizaje está siendo soberbia, y debe ser así, en un perfil bajo en el que nada hay que reclamarle, donde Carlos se debe mover. No perdamos de vista lo fascinante que es ver crecer a alguien con un futuro muy prometedor (lo cual puede y debe decirse también de Verstappen).

Y si en Austria Roberto Merhi se marcó el mejor resultado del equipo, en Silverstone lo mejoró. Stevens lo estuvo superando toda la carrera, pero cuando las cosas se pusieron delicadas, Will erró y Roberto no. Pequeñas victorias en un equipo pequeño. Y en lo que parece un vaivén de ganadores entre los contendientes por el título, la próxima parada es una pista que a Hamilton le suele ir bien. Es una carrera psicológica, porque luego viene el parón veraniego. Si la ventaja crece, o decrece, la presión se alojará en uno u otro lado del box plateado. El resto les mira esperando que tengan otra carrera imprevisible para intentar pescar lo que en Silverstone no han podido.

Para comentar o votar INICIA SESIÓN
1 comentario
Imagen de MICANDALEX
Muy interesante y completo comentario...
Usuario no registrado Queremos saber tu opinión
¿Nuevo en SoyMotor.com? ¡Bienvenido! Regístrate aquí para participar.
Scroll To Top