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GP de Brasil F1 2017: Vettel gana, pero Hamilton domina la escena

AmpliarSebastian Vettel en Brasil - SoyMotor.comSebastian Vettel en Brasil

Penúltima prueba del campeonato del mundo de Fórmula 1 y en un lugar con mucha historia: el precioso circuito de Interlagos. Aunque capado respecto de aquel original que se estrenó en 1938, el trazado brasileño es de esos que todavía son capaces de marcar la diferencia entre los pilotos a través de los toboganes de su recorrido. Un circuito impregnado de la pasión de los lugareños por la F1 y en el que la presencia de Ayrton Senna todavía es intensa. Lástima que la seguridad fuera del recinto sea un problema serio, que no se logra atajar año tras año.

A Brasil se llegaba con todo decidido, salvo un subcampeonato del mundo a dilucidar entre Sebastian Vettel y Valtteri Bottas, una situación que no debería quizás haberse producido sin los sucesos que apartaron al piloto de Ferrari de la lucha por el título, pero que ahora suponía el foco de interés por la clasificación, si dejamos de lado la importancia de las luchas en la zona media del Campeonato de Constructores entre equipos como Toro Rosso y Renault, que además estuvo marcada por polémica entre ambos por supuestas deficiencias intencionadas en sus motores denunciadas por el equipo italiano. Palabras mayores que necesitan demostrarse. Aunque las penalizaciones que arrastraban de inicio Daniel Ricciardo, Brendon Hartley y Pierre Gaslyque aún serían más tras los primeros libres– era algo que rebajaba en poco la tensión.

Pese a que la lluvia es siempre una amenaza en Brasil, los primeros entrenamientos libres se disputaron con el cielo despejado y la pista seca, algo que a buen seguro agradeció George Russell, campeón de la GP3, que debutaba en unos libres con Force India y que realizó un trabajo correcto. Mercedes decidió probar de inicio los neumáticos blandos, que eran de por sí bastante duros, lo que significaba que el  medio iba a ser una opción poco interesante para el fin de semana. De hecho, Valtteri Bottas era capaz de mejorar los registros de Max Verstappen al inicio de la sesión, mientras que los Ferrari, especialmente Vettel, estaban demasiado lejos y ello, pese a estar utilizando los superblandos.

Hartley, en el día de su cumpleaños, veía cómo su Toro Rosso emanaba una poco halagüeña columna de humo, lo que le dejaba parado en mitad de la pista y provocaba un coche de seguridad virtual, que se retiró al poco tiempo. La pista estaba delicada, y varios pilotos tuvieron algunos sustos, como Vettel en la curva de 'Pinheirinho', la sostenida horquilla de izquierdas. También Lewis Hamilton tuvo sus problemas en la 'ese Senna'. Pero la cuestión no eran puntuales problemas de permanencia en la pista, sino que los Mercedes estaban por encima en rendimiento global, tanto a una vuelta como en ritmo de carrera.

Sería, una vez con superblandos, Hamilton el que marcó el mejor tiempo de la sesión con un registro de 1'09''202, con Bottas a sólo una décima. El resto estaba a más de medio segundo, con Kimi Räikkönen a la cabeza. Interesante el rendimiento tanto de Felipe Massa, en su definitivo último Gran Premio de Brasil de su carrera deportiva y de los McLaren, ambos entre los diez primeros.

La segunda sesión daría más referencias, aunque iba a estar marcada por una notable bajada de temperaturas debido a un cielo muy nublado que amenazaba lluvia. Ésta sólo llegaría, de manera muy leve, a falta de 17 minutos, cuando ya había poco que probar. Durante la sesión, todos comenzaron con los blandos, que eran ya la opción preferida para la carrera por todos los equipos. Es cierto que Ferrari era capaz de sacar más vueltas con un buen rendimiento a los superblandos, pero eran apenas cinco vueltas más que los Mercedes. Podría ser interesante.

Los Mercedes seguían muy sólidos en las exigencias mixtas de este circuito, entre velocidad, tracción y estabilidad del monoplaza. Del mismo modo, pero a otro nivel, el Williams de Felipe Massa seguía en buena forma, a lo que contribuía seguramente el que el piloto brasileño domine esta pista, como casi ninguna otra. Se auguraba un buen Gran Premio para Massa, como para los Renault, que también dejaban ver una buena estabilidad en las rápidas curvas de Ferradura y Mergulho, curvas opuestas en dirección y desnivel.

Fernando Alonso, pese a contar con un buen coche en general, tardaba en salir a pista porque sus mecánicos debían hacer una serie de comprobaciones, lo que puso la alarma en el box. A mitad de sesión pudo tomar parte, y volvió a estar entre los diez primeros, prueba de que el coche, sin estar a la altura de otros de su mismo grupo, podía responder en esta pista.

De nuevo fue Hamilton el que dominó la sesión, con un tiempo de 1'09''515, que dejó atrás por muy poco a su compañero de equipo, pero que alejaba a los demás, aunque más cerca, considerablemente lejos para tratarse de la segunda pista más corta del campeonato. Los Red Bull y los Ferrari se entremezclaban, con Ricciardo, Vettel, Max Verstappen y Räikkönen en lo que podría haberse intuido como una lucha entre ellos, pero que no respondía a la realidad, especialmente porque los Red Bull no parecían encontrar el ritmo. A buen seguro que el motor Renault se asfixiaba un poco en las subidas, pero el resto de la pista debía responder bien a las características del monoplaza austríaco, pero no lo hacía.

El viernes por la noche, una fuerte lluvia limpiaba la pista, lo que era un inconveniente en términos de agarre. De hecho, los Libres 3 se disputaron con la pista seca, pero con restos de humedad al principio. No afectó a las pruebas a realizar, pero Verstappen tuvo un susto al final de la sesión, en la última curva, al pisar los pianos mojados y casi impactar contra las protecciones. Claro, que más problemático fue el inicio de los entrenamientos para Lance Stroll, cuando su caja de cambios dijo basta y le acabaría costando una penalización de cinco puestos en la parrilla, además de perderse toda la sesión.

Los Ferrari empezaron mostrando un ritmo interesante con los superblandos, con Vettel por delante de Kimi, algo a poner en perspectiva dado que los Mercedes rodaban con los blandos. Las diferencias no eran altas entre los cuatro, y de hecho, en cuanto las Flechas de Plata colocaron los neumáticos de mayor rendimiento, se auparon con facilidad a las primeras posiciones. A una vuelta, se abrió una interesante pelea entre los cuatro pilotos, que dominó Bottas con un 1'09''281, con Hamilton a 0'003, Räikkönen a 0'045 y Vettel a 0'058. Así de cerca.

Porque Red Bull estaba, con Ricciardo quinto, a unos eternos 0'963 segundos, y Verstappen, merced a los sustos que le impidieron una vuelta limpia, noveno a 1'214 segundos. Massa se desdibujó en esta sesión y por el contrario, Alonso sobresalió con un sexto lugar a 1'007 segundos, lo que auguraba que el español estaría entre los diez primeros de la clasificación. Por su parte, los Renault tuvieron un rendimiento más apagado, con Carlos Sainz 12º y Nico Hülkenberg, 14º. Los Force India mantenían su buena forma entre los diez primeros, en un fin de semana que se anunciaba sin ordenes de equipo entre Sergio Pérez y Esteban Ocon, merced a haber asegurado la cuarta posición del Campeonato de Constructores.

 

SÁBADO

En realidad, Hamilton aparecía como el favorito para la Pole Position. Al iniciarse la clasificación, y debido al riesgo de lluvia –del orden del 40 al 50% de probabilidades–, ambos Mercedes salieron pronto a marcar un tiempo. Lewis inició la vuelta con firmeza, atacando bien la difícil 'ese Senna'. Pero al llegar a la subida de Ferradura, estaba ligeramente fuera de línea, apenas unos centímetros. El coche tocó fondo y de repente se cruzó. Lewis acababa de cometer un fallo que hacía tiempo que no se le recordaba. El coche impactó contra las barreras y quedó destrozado en el lateral izquierdo. El nuevo tetracampeón del mundo estaba fuera de juego. La bandera roja retrasó la sesión ligeramente hasta que retiraron el Mercedes y reconstruyeron las barreras.

Una vez reanudada, los Ferrari optaron por el neumático blando para pasar a la segunda sesión, y lo hizo con notable holgura. Räikkönen marcó un 1'09''405 que dejó a Bottas a 0’047 segundos, pero con superblandos. Vettel estaba tercero, y el inspirado Massa cuarto, a sólo 0’384 del que fuera su compañero de equipo en Ferrari. La relativa sorpresa fue que Stroll no pasó el corte, y cayó eliminado: relativa por su falta de entrenamientos, pero quizás inaceptable porque Massa le aventajó en casi un segundo, cuando el canadiense ya empezaba a estar cerca de su experimentado compañero. Hartley ocupó la última plaza para participar en la segunda sesión, aunque no rodó en ella.

Ricciardo decidió entonces utilizar los blandos por motivos estratégicos, de cara a la carrera, y logró pasar quinto. Estaba lejos, pero había funcionado. Su compañero de equipo estaba por delante, pero se saltó el semáforo rojo a la entrada del carril de boxes cuando Alonso era llamado a las verificaciones de la FIA, aunque no tuvo consecuencias. Varios pilotos mejoraron al final de la sesión sus tiempos, como un Sebastian Vettel que, ante la ausencia de Hamilton, se mostró como el candidato más firme a la pole position con su 1'08''494, que dejaba a Bottas a 0'144 segundos.

Hubo dos sorpresas en esta sesión. Por un lado, que Ocon no superase el corte. Sainz estaba décimo y no pudo mejorar su tiempo. El otro, fue Stoffel Vandoorne. Alonso estaba sexto a 1’099 segundos, holgadamente clasificado, mientras que el belga quedó decimotercero a más de medio segundo de su compañero. Las distancias eran bastante amplias en esta sesión, y seguirían siéndolo en la tercera. En el primer intento, Vettel marcó un 1’08’’360 que resultó espectacular, aunque sólo superase por 0'082 segundos a Bottas. La vuelta del alemán fue perfecta, y supuso todo un reto para los demás pilotos. Kimi estaba tercero a 0'407, incapaz de igualar la velocidad de su compañero. Los Red Bull, a una eternidad.

La Pole era cosa de dos pilotos. Massa venía en una buena vuelta, que podía colocarle cuarto, pero se encontró con Sainz, del que se quejó que le había obstruido. No fue esa la sensación que dejaron las imágenes, y lo mismo opinaron los comisarios. Pero Felipe perdió la vuelta cuando en Ferradura fue capaz de salvar el mismo problema que Hamilton con un firme contravolante. Una buena vuelta perdida que no fue capaz de replicar en su segundo intento, donde quedó décimo.

Vettel no fue capaz de mejorar su tiempo en el segundo intento. Otros pilotos sí que lo hicieron, como Räikkönen. Pero no era suficiente. Valtteri Bottas venía en una vuelta buena, replicando los sectores de Sebastian. Las distancias eran mínimas, y cualquier ligero error haría caer la balanza de un lado u otro. Pero el finlandés quiso posicionarse en su lucha por el subcampeonato sin necesidad de ayudas ajenas. Pasó por meta, y su 1'08''322 mejoró en sólo 0'038 centésimas el tiempo de Sebastian. Era el piloto más rápido de la sesión. El finlandés, que ha pasado por una bajada de rendimiento preocupante, acababa de dar un aviso a todos los que empezaban a enterrarle. El Bottas de inicio de año no se había ido. Con todo en su sitio, puede ser tan rápido como cualquiera.

Pérez lograría un gran sexto puesto, quinto gracias a la penalización de Ricciardo. De igual manera, Alonso comenzaría sexto –clasificó séptimo-, en la que era una gran clasificación para el asturiano, que gozaba de una gran oportunidad en esta carrera. Hülkenberg superó por una décima a Sainz, ambos octavos y novenos en los tiempos, con la sabida ganancia de una posición en la parrilla definitiva. Felipe cerró los tiempos.

 

DOMINGO

El domingo lucía el sol con fuerza, el día más caluroso de todo el fin de semana. Eso era menos extraño que el ver a Hamilton saliendo desde la calle de boxes, debido a romper la normativa de parque cerrado por cambiar varios componentes de su unidad de potencia. Su remontada sería algo que seguir con atención.

La salida en Interlagos siempre es un momento tenso. La enrevesada primera curva y el descenso a las siguientes, hace que sea un lugar propicio para toques. De igual modo, el salir desde la segunda posición no es tan perjudicial, porque la primera curva es de izquierdas. Y eso es lo que quiso aprovechar Vettel al apagarse los semáforos. Su salida no fue perfecta, pero tampoco la de Bottas. Con el finlandés ligeramente por delante, Sebastian aprovechó el minúsculo resquicio dejado por Bottas, que cerró ligeramente la trayectoria para intimidar al alemán. Casi se tocan, pero Vettel pasó por delante, en una salida brillante. Detrás estaba el problema.

Ricciardo hizo una buena salida, y se lanzó por el exterior de la segunda curva para adelantar a Vandoorne. El problema es que en el interior del piloto de McLaren estaba el Haas de Kevin Magnussen, que tocó levemente a Vandoorne y este impactó contra el Red Bull, que giró como una peonza hacia el lado opuesto de la pista. Pascal Wehrlein lo evitó por muy poco. La peor parte se la llevaron Vandoorne y Magnussen, que acabaron abandonando.

Poco más adelante, el otro Haas, el de Romain Grosjean, veía a su izquierda camino de la subida a Ferradura al Force India de Ocon, que intentaba un adelantamiento por el exterior. En un auténtico pulso para aguantar la posición, Grosjean quiso que preponderase su posición en el interior, pero en una curva que había dado ya disgustos durante el fin de semana, Romain perdió el control del coche, y con su pontón izquierdo tocó la rueda trasera derecha de Ocon. El baile estaba servido, trompo coordinado, y la peor parte para el francés, que abandonó a los pocos metros tras intentar llegar a boxes, lugar al que sí que llegó Grosejan, aunque unas vueltas después sería penalizado por provocar la colisión con diez segundos.

Ante tal cantidad de incidentes, el coche de seguridad hizo acto de presencia. Vettel lideraba, seguido de Bottas, Räikkönen, Verstappen, Alonso, que había recuperado una posición, un gran Massa en la salida –que arrinconó dentro de los límites legales a Sainz–, un pobre Pérez en la salida, Hülkenberg, Sainz, un brillante Gasly, Marcus Ericsson, Hartley, Stroll, Hamilton –que ya era 14º en la primera vuelta-, Pascal Wehrlein, Grosjean y Ricciardo.

La carrera se relanzó en la sexta vuelta y un inspirado Massa adelantó en la recta a Alonso, para colocarse en quinto lugar. Por delante, Vettel, que había controlado perfectamente la resalida, logró separarse a un segundo de Bottas, eliminando todo riesgo de DRS. A partir de ese momento, el ritmo del alemán fue ligeramente mejor, hasta que se estabilizaron en una distancia de entre 1'5 y 2 segundos durante todas las vueltas. Rodaban con los mismos tiempos, pero el Mercedes no podía estar cerca. Habría que esperar a la única parada en los boxes.

Detrás, el espectáculo era Hamilton. Cierto que los rivales no eran complicados para él, pero en la novena vuelta ya estaba en décima posición, tras desembarazarse de Stroll, Hartley, Ericsson y Gasly. En la vuelta siguiente, ya era noveno tras pasar a Sainz. Y el otro piloto que debía remontar era Ricciardo y tampoco defraudaba, con un vibrante adelantamiento a Stroll desde muy lejos en la primera curva y sólo dos después, a Ericsson. Como si de un duelo se tratase, en la vuelta 14º, Hamilton mejoraba el adelantamiento del australiano, pero sobre Pérez, por el exterior en la primera curva. El mexicano no puso grandes dificultades, pero se resistió como pudo. Ricciardo llegaría hasta los puntos en la vuelta 18, pero es que Hamilton ya era quinto en la vigésima vuelta tras pasar a Alonso en la vuelta anterior y a Massa, una pareja que estaba librando su propio duelo, y que se mantendría toda la carrera. Porque pese a la superior potencia del Williams, Alonso aguantaba la distancia y podía utilizar el DRS en varios momentos.

Se acercaba el momento de las paradas en boxes. La distancia entre Vettel y Bottas seguía estable, y la posibilidad de un ataque del Mercedes estaba abierto. Así que en la vuelta 28, Bottas se dirigió a los boxes, y tras 2'6 segundos invertidos en cambiar los neumáticos, el Mercedes se fue hacia la pista. Vettel no tenía más opción que entrar en la vuelta siguiente. Los mecánicos de Ferrari emplearon 2'1 segundos en el cambio. Al volver a la pista, a su derecha, muy poco por detrás, había un Mercedes. La diferencia era de 0'4 segundos. Vettel se defendió, pero fueron sus mecánicos los que marcaron la diferencia que le permitió mantener el liderato, que inmediatamente amplió hasta dejar a Bottas a más de un segundo.

Tras la parada de Räikkönen, el líder de la carrera era Hamilton, mientras que Verstappen adelantó a Pérez, que seguía mostrándose indolente en la defensa de su posición. La sorpresa era que Hamilton, con unos neumáticos blandos mucho más gastados, era capaz de rodar tan rápido como Vettel o Bottas, aunque era Räikkönen el que volaba en la pista, recuperando los diez segundos de diferencia con Vettel. Pero Lewis era una maravilla de velocidad. Por supuesto, sus perseguidores tenían que pensar en conservar los neumáticos, mientras que él podía explotarlos en sus últimos compases de vida útil. Pero aun así, fue una prueba de la habilidad del tetracampeón inglés. Con los superblandos, podía ser demoledor.

Eso ocurrió a partir de la vuelta 43, que es cuando Hamilton y Ricciardo pasaron por boxes a colocar el neumático de mayor rendimiento. Y entonces, Hamilton destapó el tarro de las esencias, recortando tiempo de forma brutal. Su primer objetivo era Verstappen, al que se fue acercando sin contemplaciones, hasta que lo adelantó en la vuelta 59, pese a la primera resistencia del siempre correoso holandés. Camino de la cuarta curva, con DRS, Max fue presa fácil. Hamilton era cuarto, y el podio estaba al alcance. Más aun, con su ritmo, teóricamente podía llegar a Vettel. Claro, que tanto las vicisitudes en pista –doblados y rivales a adelantar como Kimi o Bottas–, como el progresivo deterioro de los neumáticos hacían la empresa difícil. Pero el podio sí era realista, desde los boxes.

Sólo Verstappen sería más rápido que Hamilton tras pasar de nuevo por boxes, pero Kimi estaba en el punto de mira. Pero este Kimi en Interlagos no iba a ser tan dócil. Había logrado acercarse a Bottas, que se mantenía entre dos y tres segundos por detrás de Vettel. Sebastian estaba adaptando su ritmo al del Mercedes, sabedor de que forzar el ritmo agotaría sus neumáticos en el caluroso día de la carrera. Así que se concentró en el ritmo y en no cometer errores. Pero, ¿podía llegar Lewis? Kimi lo iba a impedir. Fue el muro que acabó frenando el huracán Hamilton, y lo hizo no sólo por la gran carrera que cuajó el finlandés, sino porque no es lo mismo superar a otros coches de la parrilla que a un Ferrari que sí que está muy próximo al nivel del Mercedes. Ahí se cerraron las puertas del podio, pero no empañó una carrera vibrante de Hamilton.

Vettel cruzó la línea de meta redimiendo los fantasmas que han asolado a piloto y equipo las últimas carreras, con una victoria moralmente interesante para la Scuderia, pero también importante para el subcampeonato, que es un bocado menor después del año vivido, pero que no se puede dejar escapar. Bottas llegó segundo, desperdiciando una brillante pole position, pero sobre todo, la oportunidad de demostrar que podía suplir a Hamilton para Mercedes si este falla, como hacía muy bien Rosberg. Pero sólo pudo ser segundo.

Max Verstappen llegó quinto, lejos, como detrás suyo Ricciardo. Fue un duro golpe para Red Bull, en un fin de semana lleno de polémicas con su motorista, pero con un rendimiento en pista que no estaba al nivel de los dos mejores y no fue sólo por el motor. Una jornada gris para el equipo, pese a la excelente remontada de Ricciardo, que llegó a un buen sexto lugar desde el 14º inicial.

El día que Massa se despedía de su público en F1, estuvo al nivel de sus mejores días, ese Felipe que creció desde un piloto con un buen palmarés y un talento prometedor pero nada excepcional, a uno que fue capaz de luchar por un título mundial que estuvo muy cerca de ganar. Un piloto honrado, cuya carrera en Interlagos dejó una defensa llena de pundonor y orgullo frente a un Fernando Alonso que, aún capado, hizo todo lo posible por superar a su excompañero de equipo. Carrera sólida y muy luchada entre ambos, que pusieron la emoción cuando la carrera estaba más estable, y que con la unión de Pérez al final, se convirtió en un trío espectacular. Pérez estuvo bastante gris, aunque se quedó a sólo una décima de superar a Alonso sobre la meta. Sin embargo, al mexicano le faltó mordiente, y no estuvo combativo. El Force India no se adaptaba totalmente al selectivo trazado brasileño.

Cerró la zona de puntos Hülkenberg, superando a su compañero Sainz. Carrera bastante pobre de los Renault, pese a que apuntaban en los libres a mejores posiciones. El incidente entre Massa y Sainz en la salida quizás privó al español de un mejor resultado, pero acabó viéndose superado por su compañero en meta. Nada de lo que lamentarse en el proceso de aprendizaje del equipo que debe realizar el piloto español. La clasificación la cerraron un interesante Gasly, Ericsson, Wehrlein, Grosjean y un Stroll, que en los últimos compases padeció la laminación del neumático delantero izquierdo tras bloquear intensamente la rueda en un infructuoso ataque.

En un fin de semana sin objetivos para casi nadie, la Fórmula 1 nos entregó una carrera divertida y emocionante. Es lo que tiene un circuito tan hermoso como el de Brasil, y un deporte que, sin las presiones de resultados, libera a sus protagonistas. Vettel fue fiel a su esencia, lo mismo que un desatado Hamilton. Y es eso lo que atrapa a los aficionados carrera tras carrera. Las carreras sin más, en un entorno atractivo, y con variedad de circunstancias. No pasará a los anales como la mejor carrera de la historia, pero el G.P. de Brasil de 2017 fue una muestra objetiva de la gran belleza que atesora el automovilismo.

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3 comentarios
Imagen de Robson
Un poco tendencioso el encabezado del artículo. Lewis hizo exactamente lo mismo que Seb en Malaysia pero en esa carrera no se dijo nada similar
Imagen de Raulos
Gran artículo, ¡cómo siempre! El GP de Brasil fue emocionante, en particular la parte final, a la espera de que Kimi lograra frenar, como lo supo conseguir, a Lewis. Las dos bloqueadas del de Mercedes, fueron un claro indicativo de la tensa lucha entre ambos y para finalizar la lucha entre Massa, Alonso y Pérez. Como bien dices, no la más interesante de los últimos años, pero muy buena carrera. Saludos JMV.
Imagen de F1 2017
Hamilton siempre domina la escena, pero lo que cuenta es ganar.
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