Almacén F1

GP de Alemania 2016: En la zona sucia

AmpliarNico Rosberg y Max Verstappen luchan en Hockenheim - LaF1Nico Rosberg y Max Verstappen luchan en Hockenheim

Nico Rosberg llegaba al circuito de Hockenheimring con la imperiosa necesidad de retomar la senda de la victoria, y con ello asestar un golpe de aviso a su compañero y nuevo líder del campeonato, en el sentido de que este título no iba a ser fácil de ganar. Y en el momento en el que marcó el mejor tiempo de la clasificación, todo parecía indicar que ese mensaje estaba a punto de materializarse. Esta vez fue una pole sin paliativos, sin polémicas: sólo la suave velocidad de Nico, que es muy hermosa de ver cuando está en vena.

Para Lewis Hamilton, la zona sucia de la parrilla otra vez, y con una muy corta recta hasta la primera curva, un embudo en el que arruinar una carrera, propia o ajena, es muy fácil. ¿Merecía la pena arriesgar? No, pero no era la primera vez que Rosberg le superaba en la clasificación, ni tampoco la primera en que eso no le servía de nada el día de la carrera (recordemos 2014 especialmente). La carrera era el domingo.

Rosberg lo tenía relativamente fácil. Y con una salida como la del domingo anterior en Hungría, seguramente le podría haber servido. Pero cuando se apagaron los cinco semáforos, el mundo se hizo lento en el Mercedes número 6, en el que la impotencia ante el escaso avance debía tener un nivel extraordinario. Primero pasó Lewis, luego Daniel Ricciardo, e inmediatamente después, como un ave rapaz en plena caza, Max Verstappen. ¿Alguien más? Por suerte la recta era corta: en otro lugar jamás hubiera parecido pararse la sangría de posiciones. 

El cuarto clasificado, Verstappen, se lanzó sin pudor alguno al exterior de su compañero de equipo, en un momento y un lugar críticos. Ricciardo seguramente ni se lo esperaba, pero a Max estas cosas le salen espontáneas, se subió al piano, por la zona sucia llena de restos de neumático, y tan sólo le dejó a Daniel el susurro del viento de su coche al pasarlo con una valentía asombrosa. Salvo sorpresas, será la salida del año, una auténtica demostración de control del espacio y la velocidad. De no desperdiciar ni una oportunidad.

La salida de Verstappen, una auténtica demostración de control del espacio y la velocidad.

Que son las que no desaprovecha Lewis, dueño absoluto de su carrera desde el liderato. Mirando el retrovisor, dos monoplazas azules que aunque intenten morder desde el inicio, no son un problema todavía. Así que entre el ya icónico "hammertime" y la tan desarrollada capacidad de Lewis de cuidar los neumáticos, dejó que los restos de la carrera se los repartieran los demás. Concentrado en su objetivo, nada puede inquietar a quien, como ya dijimos, es el jefe del circuito cuando se sube a su Mercedes.

Así que Rosberg tenía que pelear por cumplir con el expediente de ser segundo. Salvo que tenía a dos correosos Red Bull a los que doblegar, y eso iba a requerir velocidad e ingenio estratégico. Así llegó la vuelta 29. Nico acababa de salir de boxes, y ahí delante estaba ese impertinente de Max Verstappen. Se puso a su rebufo, y llegando a la horquilla, desde muy lejos, jugó la carta de la sorpresa, de la valentía del que no se rinde ante un campeonato que se está poniendo cuesta arriba. Lanzó el coche, Max reaccionó ligeramente, y Nico alargó de nuevo la trazada, dejando sin posibilidad de respuesta a Verstappen. Fue un momento absolutamente delicioso, de competición en estado puro. Pero Max protestó, le había dejado sin espacio, y no le faltaba razón, como tampoco le faltaba a los que se quejaron de sus maniobras en el Hungaroring.

No, Rosberg no merecía la sanción, el mismo Rosberg que había sufrido en Silverstone ya algunos cambios de dirección de Max. Porque Nico fue valiente, pero correcto, no tocó a Max, y sólo hizo lo que hemos visto en otras maniobras similares: ahogar al rival. Quizás demasiado, de acuerdo. Pero cuando los comisarios decidieron imponer una sanción de cinco segundos al Mercedes número 6 por echar de la pista al Red Bull número 33, un pedazo de la Fórmula Uno se desprendió, puede que para siempre. Acababan de sancionar un adelantamiento de pura raza. Triste.

Y Nico llegó a rodar segundo, pero no pudo mantener esa posición. Los Red Bull jugaron mejor sus cartas, y con la sanción del de Mercedes, su doble podio era casi cosa hecha. Eso sí, fue Ricciardo el que se llevó la victoria interna. El Red Bull es posiblemente el mejor coche de la parrilla, pero el Renault que le empuja aún adolece de falta de potencia. Ya han superado a Ferrari en el Campeonato de Constructores, y parecen alejarse con bastante solvencia. Ahora mismo, son la gran alternativa a futuro contra Mercedes, siempre que Renault logre encontrar las evoluciones para darles una unidad de potencia a la par de Mercedes. Difícil, por supuesto. Pero no imposible. Incluso con una inferior, el Red Bull pondrá el resto, y sus pilotos, dos auténticas joyas, se encargarán de sacar hasta la última gota de rendimiento del monoplaza. Vuelven a ser el equipo a temer.

La lucha de Nico y Max fue un momento de competición pura. Max protestó y no le faltaba razón, como tampoco le faltaba a los que se quejaron de sus maniobras en Hungría

Los que dejaron un sabor de boca muy amargo fueron los Ferrari. No estuvieron en pelea durante la clasificación, y en carrera fueron dos monoplazas rodando en zona de nadie. Por más que Sebastian Vettel tuviera un conato de insurrección contra las decisiones estratégicas del equipo, negándose a entrar en un momento dado, tenía toda la razón: ¿a quienes iban a poner en aprietos con una parada anticipada? A nadie. Porque era donde rodaban. Sin ritmo. Sin mordiente. Sin capacidad de revertir la situación, se encuentran en un momento en el que deben limpiar la suciedad que les rodea, encontrar la claridad que les permita comprender que un proyecto se construye con los años, no con los meses. La pérdida de James Allison no es lo mejor para la Scuderia, pero su mayor problema no radica en los hombres de la Gestione Sportiva, sino en la cabeza visible de la compañía, alguien que pide resultados inmediatos sin ser consciente de que la magia no existe en las carreras, y que sin un proyecto a largo plazo que el propio Marchionne anunció en su llegada a finales de 2014, nada se podrá conseguir con solidez. El 2015 fue un buen año, un punto base desde el que ir construyendo algo muy sólido. Ahora está destruido, y harán muy bien en dejar de lado un 2016 triste y poner todos sus esfuerzos en un 2017 con un cambio reglamentario muy delicado. Hoy parece un espejismo el que pudieron haber ganado en Melbourne.

McLaren volvió a la realidad parcialmente. No pudieron entrar en la última sesión de clasificación, pero en carrera rodaron con cierta comodidad en las últimas posiciones de puntos, con Jenson Button siempre delante de Fernando Alonso. Al final de la carrera, el español perdió fuelle, se le veía pasándose de frenada varias veces, algo bastante extraño en él, y acabó cediendo ante Sergio Pérez y Esteban Gutiérrez para acabar duodécimo. Mientras tanto, Button hacía lo contrario, y era capaz de dar caza al Williams de Valtteri Bottas para firmar un buen octavo lugar, en una pista a priori no demasiado favorable al actual McLaren-Honda. Eso sí, ambos terminaron doblados, lo que deja a las claras que, aunque en términos cronométricos a una vuelta se van acercando, en la distancia de carrera siguen estando muy lejos. Lo positivo: están en el grupo central, tirando a alto, de la parrilla. Queda camino, pero en este proyecto, sólo por comparar, no están perdiendo los papeles ni poniéndose una presión innecesaria. Saben que llegarán, lo que no pueden garantizar es el cuándo.

Carlos Sainz tuvo una carrera discreta, en gran medida por otro clamoroso fallo en boxes de su equipo, cuando estaba peleando como un gato panza arriba por entrar en los puntos. Esta vez no hubo recompensa, pese a las mejoras aerodinámicas introducidas, pero sí que hubo, seguro, un aprendizaje más del que extraer preciosas lecciones. Carlos está donde debe, y quedarse en Toro Rosso no parece una mala opción con el motor Renault en 2017. Toca sufrir a partir de ahora hasta final de año, pero seguro que aún dará alegrías.

Ahora toca el parón veraniego. Unos van a poder disfrutarlo con mucha tranquilidad, pero otros tendrán que reflexionar muy seriamente sobre qué hacer y qué no en lo que queda de campeonato. Realmente, todos menos uno. El que lidera la tabla con casi una carrera de ventaja. Llegarán los problemas, las dificultades, pero de momento es Lewis el que mira hacia abajo y contempla la escena: son los demás los que están metidos de lleno en la zona sucia.

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7 comentarios
Imagen de varoken
Guste o no el adelantamiento, dudo mucho que mereciera una sanción. Se carga el espectáculo.
Imagen de HGJ
Discrepo totalmente con el titulo de este artículo. Ya había merecido una sanción en Austria de la cual se salvó, estubo bien sancionado. Tiene que aprender como hacerlo a la salida de la curva y no como lo intentó las dos ultimas dos veces simplemente no doblando. Por algo le vencieron en tres temporadas y muy probablemente en una cuarta, de no mediar algún artilugio de Mercedes.
Imagen de Javira
[#2 ituque] [#4 Antoniojime] totalmente de acuerdo con los dos.
Imagen de Antoniojime
[#2 ituque] Coincido contigo , la trazada de Rosberg no es la misma que las anteriores vueltas . Alargo el punto de giro de volante para llegar a la situación de que tuviera que llegar justo a la linea con toda la dirección metida y de esta manera Inculparse con lo que de que El Había metido toda la dirección .
Imagen de Kos_q
Ahora resulta que Hamilton cuida los neumaticos muy bien, que facil que resulta cuando tu coche a medio gas es superior al resto.
Imagen de ituque
Discrepo con el articulo , para mi la sanción de Rosberg fue totalmente merecida. Adelantamiento de pura raza ? lo habría sido si aparte de alargar la frenada , no hubiera alargado el giro , para evitar el interior de Max, Para mi eso es una guarrada , y demuestra que Rosberg bajo presión se olvida de conducir , y solo piensa en sacar fuera de la pista a sus competidores... ya lo ha demostrado varias veces "España" , pero hasta ahora no le han puesto en su sitio. Para mi puede perderse para siempre en la F1 este pedazo, el del " juego sucio ". Lo de Max en el anterior Gp , me pareció una defensa muy solida , igual que los comisarios opinaron.Los cambios de dirección fueron muy sensibles y siempre dejando espacio para meter el coche. Los 3 seg extras de stop & go fue instant karma . Si no me equivoco , volveremos a verlo bajo presión sacando de la pista al oponente...
Imagen de PITXITO10
...¿ Qué pasa con los mecánicos de Toro Rosso ???????????...Arruinando constantemente las carrera de Carlos.., con un coche desfavorable y encima regalando segundos en la paradas....Todo ello luchando en el segundo pelotón de la carrera, muy igualado , contra Alonso, Button, Pérez, Bottas, Hulkenberg.......Casi nada al aparato....... ¡¡¡Vergonzoso Tost!! Ya es hora que rueden cabezas en ese box......... Este chico está creciendo en ese caldo de adversidades.........Le vale muchoooooo para su aprendizaje..... Yo le veo campeón en un futuro, si le dan un coche puntero...
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