Almacén F1

Carta a Michael

Se cumple el primer aniversario de la horrible caída de esquí en Méribel

AmpliarCarta a MichaelCarta a Michael

Trescientos sesenta y cinco días como si hubieran sido trescientas sesenta y cinco vueltas en una carrera cuyo premio no será un trofeo, ni habrá miles de flashes, ni baños de champán, sino algo mucho más importante: vivir una vida lo más completa posible. Ayer hizo un año que recibimos la noticia del infortunado accidente de Michael Schumacher esquiando en Méribel. Un accidente que pudo (que debió) no haber sido tan grave, pero que contó con una cadena de infortunios que nos tuvo mucho tiempo con el corazón en un puño hasta que empezamos a recibir noticias esperanzadoras. Ya fue un alivio saber que su vida no corría peligro, y fue un alivio mayor saber que había salido del coma y que estaba consciente.

Tú, Michael, que durante toda tu vida jugaste con la velocidad extrema a ras de suelo, habías sucumbido, como nos puede ocurrir a cualquiera de nosotros en el día a día, a un accidente de esos que llamamos "de mala suerte". 

Pero no quiero hablar de accidentes, sino del futuro. Sinceramente, me importan muy poco las opiniones más o menos razonadas de los médicos, de los amigos, o de los familiares, aun respetándolas y escuchándolas con interés. Me importas (nos importas) tú. Tu lento pero firme camino hacia una vida nueva, diferente, pero completa.

Durante todo este año me he preguntado qué hubieras pensado, dicho o hecho con los acontecimientos del año deportivo. Es cierto que tú no eras de esos que habla por hablar y mete cuchara sólo por estar en el candelero, como otros. De hecho, tus opiniones siempre eran razonadas y mesuradas, sabiendo guardar silencio en aquellos campos que desconocías o en los que no querías polemizar. 

Es obvio que te hubiera encantado ver a tu Mercedes arrasar este año, y hubieras disfrutado de la brillante lucha entre sus dos pilotos, bastante limpia y deportiva salvo un par de manchas. Hubieras sentido orgullo por tu equipo, el que dejaste en pleno ascenso en 2012, tras los tres frustrantes años de tu regreso. ¿Frustrantes?. Bueno, en resultados sí, pero al final tu paso por el equipo dio frutos, que empezaron a verse ya en 2013. Si es que juntarte a ti y a Ross Brawn es síntoma de, cuanto menos, progreso deportivo.

También estarías dolido por ver al otro equipo de tu vida, quizás el que más llevas en tu corazón, sufrir por las pistas, entrar en una guerra sangrienta por el poder, ver caer a amigos como Stefano y Luca, comprobar cómo se destruían los últimos restos de lo que fue tu imperio. Tengo, sin embargo, la extraña certeza de que alguien te habría llamado desde Maranello para unirte al equipo, en un rol de consultor o llámalo como quieras, pero creo que hubieran contado contigo y con tus consejos. Llámame nostálgico, soñador o loco. Es un pálpito, nada más. Lo que es seguro es que tus pensamientos hubieran sido positivos y constructivos hacia tu Scuderia, como siempre lo fueron incluso cuando estabas en la competencia. 

También estoy convencido de que el accidente de Jules te hubiera conmocionado como nos conmocionó a todos, y de que hubieras puesto tu empeño para encontrar soluciones a algo tan complejo de arreglar como es una sucesión de desafortunadas casualidades.

No lo sé, Michael, no sé nada de lo que hubiera sido este año contigo como observador. Quizás me equivoco totalmente, y no te hubieras metido en nada relacionado con la F-1, salvo alguna opinión puntual. Tú querías disfrutar de una vez por todas de tu familia, y además estarías bastante ocupado en ver crecer la carrera deportiva de tu hijo Mick, que es muy joven pero parece apuntar algunas maneras. Tendría tan buen maestro para crecer… 

Sin embargo, lo importante no es el mundo de la competición, ni tu opinión, ni nada que no seas tú y tu recuperación. Siempre he defendido el silencio con que tu familia te ha protegido en este dificilísimo trance. Porque a nadie nos debe interesar nada que no sea escuchar un día a tu fiel Sabine Kehm decirnos que estás bien, no sé, por ejemplo, que ya hablas, o que empiezas a andar, o que vuelves a poner esa sonrisa torcida que ahora se nos hace tan extraña a todos porque nos falta, y porque sobretodo le es necesaria a tu familia, que debe estar luchando exactamente con la misma fuerza que tú les mostraste en pista: sin rendirse jamás, y celebrando cada pequeño progreso siempre con la vista puesta en el objetivo final.

Porque Michael, será difícil, será largo, será lo que nos quieran decir con la más absoluta de las razones y las lógicas todos los que conocen aquello que te sucede. Pero aquí estás, sigues en la lucha. Me acuerdo mucho de aquellas palabras de Jean Todt en el GP de Bélgica de 1998, cuando te vio con tres ruedas: “me ha acostumbrado a verle hacer cosas tan increíbles, que pensé que podía continuar.” Efectivamente,  estás continuando en la pelea. Marca de la casa.

Duro. Es un camino duro para ti y para tu familia. Se necesita fuerza, resistencia mental, y mucha fe en tu recuperación para no ceder a la desesperación. Pero tú les enseñaste a los tuyos que no hay que rendirse nunca, insisto, y es justo lo que están haciendo por ti.

Han pasado 365 días en los que has sido de lo más buscado en las redes. El mundo espera por ti, y te envía toda la fuerza del mundo para que un día vuelvas a decirnos que estás bien y que lo peor ya ha pasado. Diste alegrías y frustraciones a mucha gente, generaste simpatías y odios, te encumbraste a lo más alto del automovilismo mundial. Tú diste momentos de vida, alegre o triste, a la gente que se pegaba a un televisor, iba a un circuito o seguía las carreras. Y nosotros, yo, te queremos devolver un año después toda esa ilusión, todos esos momentos irrepetibles, todos esos latidos que, como revoluciones de un motor, se suman para empujarte con fuerza a superar este reto. Otro más. 

Michael, estamos esperándote. No tenemos prisa, esta vez no hay un límite de vueltas, ni tienes que volver a batir un record. Simplemente esperamos que vuelvas recuperado, pero ante todo, que tú y tu familia podáis superar este reto para afrontar un futuro juntos. Sé que nunca te rendirás. 

Sigue luchando, Michael.

Si te interesa esta noticia
Para comentar o votar INICIA SESIÓN
3 comentarios
Imagen de halcon-1203
¡Excelente carta de José Miguel a su tocayo! Claro que de alguna manera le llegará a través de su familia y, como bien dice José, no tenemos prisa... Solo saber que junto a tu familia continúas con la lucha, es suficiente...¡TE ESPERAMOS!!!
Imagen de Raulos
Muy emotivas y hermosas palabras. Ojalá y le puedan llegar de alguna manera a Schumi. JMv, creo que has logrado plasmar de muy buena manera los sentimientos y expresiones de afecto de la gran mayoría de los que sentimos y amamos la F1, y de aquellos que recordamos con cariño al Mejor de Todos los Tiempos. Saludos a Schumi, su familia y amigos y para ti JMV.
Imagen de Sakhir
Fuerza Michael
Usuario no registrado Queremos saber tu opinión
¿Nuevo en SoyMotor.com? ¡Bienvenido! Regístrate aquí para participar.
Scroll To Top